Search
La juez Marisol Alejandre descubrió una cuenta en Suiza a nombre de Otano que podría estar implicada en la trama navarra del 'caso Roldán'

Javier Otano dimite como presidente de Navarra y como secretario general del PSOE navarro tras ser implicado en un caso de corrupción

HECHOS

  • El 18.06.1996 D. Javier Otano Cid anunció en rueda de prensa su dimisión como presidente de la Comunidad Foral de Navarra, como diputado en el Parlamento navarro, como secretario general del PSN-PSOE y como militante del PSN-PSOE.

Javier Otano había asumido el liderazgo del Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE) en 1994 reemplazando a Gabriel Urralburu cuya imagen había quedado dañada por su amistad con Luis Roldán, principal referente de la corrupción en España. Otano en aquel momento aparecía como un hombre leal a Urralburu. Pero cuando en 1995 Urralburu fue encarcelado Otano se apresuró a desvincularse de su mentor.

En ese año 1995 Javier Otano asumió la presidencia de Navarra, siendo uno de los tres cuatro barones socialistas que quedaban en aquel momento en España (los otros eran Manuel Chaves en Andalucía, Juan Carlos Rodríguez Ibarra en Extremadura y José Bono en Castilla-La Mancha). Otano gobernaba gracias a un acuerdo de coalición del PSOE con CDN un partido creado por el tránsfuga de UPN, Juan Cruz Alló (UPN era el partido mayoritario en Navarra). Aquel gobierno tenía mayoría parlamentaria suficiente para gobernar Navarra hasta 1999, pero su gobierno no duraría ni un año.

En 1996 salió a la luz que Javier Otano tenía una cuenta en Suiza que estaba a su nombre, a nombre del encarcelado Antonio Aragón y a nombre de Jesús Malón (presidente del PSOE de Navarra ya fallecido). También la esposa de Javier Otano tenía otra cuenta en Suiza con dinero para el PSOE en lo que suponía reconocer que el PSOE de Navarra disponía de una Caja B.

El periódico encargado de difundir la existencia de esa cuenta fue Diario de Navarra que publicó la noticia justo cuando Javier Otano se disponía a acudir a una reunión en Madrid en la sede del PSOE en la que debían estar todos los secretarios regionales del PSOE. Enterado de aquella publicación Otano dio media vuelta y llamó a Felipe González a informarle de las malas nuevas. Ante aquello González le dio la espalda y con él toda la cúpula del PSOE. Ya habían escarmentado tras los episodios de Roldán y Rubio, ya no iba a haber ningún respaldo a los dirigentes socialistas investigados.

Abandonado por su propio partido Javier Otano tuvo que comparecer ante los periodistas en rueda de prensa para asegurar que había puesto su nombre en aquella cuenta en Suiza porque el fallecido presidente de los socialistas navarros le había asegurado que era ‘dinero reservado para el PSOE, para posibles necesidades especiales o extraordinarios en el futuro”. Según Otano, en aquellos momentos le pareció normal que le encargaran prestar su nombre para algo así y que no vio en ello nada delictivo por lo que tanto su mujer como él aceptaron prestar sus nombres.

Javier Otano insistió en que ni una sola peseta de esa cuenta había ido a parar ni a él ni a nadie de su familia. Pero Otano no se atrevió a desmentir si podía ser una financiación ilegal del PSN-PSOE.

Ante el escándalo estaba acabado y ese mismo día Otano dimitió como presidente de Navarra, como Secretario General del PSOE en Navarra, como diputado del PSOE en el parlamento navarro y como afiliado del PSOE en Navarra.

El PSOE emitió una nota oficial vapuleando a Otano al afirmar que ‘ninguna persona en las condiciones de Otano podía seguir siendo militante del PSOE’.

En una decisión sin precedentes en la historia moderna del PSOE, la ejecutiva aún dirigida por Felipe González y Alfonso Guerra como Secretario y Vicesecretario General, disolvió toda la ejecutiva del PSOE Navarro (PSN-PSOE), destituyendo a todos sus miembros para erradicar de aquella cúpula cualquier relación que pudiera quedar de Otano, Urralburu o Roldán.

El PSN-PSOE no volvería a tener nuevo líder hasta diciembre de 1997 en la que se estrenó un nuevo liderazgo que lo primero que indicó es que deseaba la máxima dureza judicial contra los antiguos gestores socialistas navarros sí se confirmaba que habían cometido delitos. Pese a ello el PSN-PSOE como tal no ha vuelto a presidir la Comunidad Foral de Navarra.

DESOLACIÓN DE LA CADENA SER

La tertulia del 19.06.1996 de ‘Hoy por Hoy’ en la Cadena SER estuvo centrada en lo sucedido en la único autonomía que el PSOE logró reconquistar en las autonómicas de 1995 (a parte de continuar en Extremadura y Castilla la Mancha donde ya estaba).

Gabilondo_SER_otro2D. Iñaki Gabilondo – «Es innegable la disolución que supone el nuevo escándalo del PSOE».

D. Carlos Carnicero – «Hay una gran desolación entre los socialistas por este goteo que alarga la sombra de la sospecha sobre toda la trama navarra del PSOE».

D. Juan Cruz Allí (líder del partido navarro CDN): «Yo me siento decepcionado y engañado por mis socios del PSOE. Esta tierra es difícil en todo momento y hay que mantener una actitud abierta, comprensiva y dialogante, porque los navarros somos complejos… pero tenemos que demostrar que las instituciones democráticas valen».

D. Iñaki Gabilondo – «Pero es un desaliento pensar que los socialistas no pueden andar cinco metros sin que se cruce algún lío».

D. Jaime García Añoveros – «Que se vayan a su casa. Este episodio demuestra una tremenda irresponsabilidad».

Más dura era la situación en la Cadena COPE, donde D. Ramón Tamames calificaba sin tapujos al PSOE de ‘grupo mafioso’.

MIGUEL SANZ (UPN) SERÁ EL NUEVO PRESIDENTE DE NAVARRA

D_Navarra_Otanoupn_miguel_Sanz_1995 D. Miguel Sanz, el candidato de Unión del Pueblo Navarro, se convirtió en el nuevo presidente de Navarra gobernando en minoría por su condición de candidato más votado en las elecciones de 1995.

EL PSOE DISUELVE SU EJECUTIVA EN NAVARRA

ejecutiva_PSOE1996 Hartos de escándalos en Navarra tras los casos de D. Luis Roldán, D. Gabriel Urralburu y ahora D. Javier Otano, el PSOE ha optado por forzar la dimisión en bloque de toda la ejecutiva del Partido Socialista en Navarra (PSN-PSOE) y formar una gestora que coordine el partido hasta la celebración del próximo congreso.

19 Junio 1996

La penosa gangrena del poder navarro

EL PAÍS (Director: Jesús Ceberio)

El presidente del Gobierno de Navarra, Javier Otano, dimitió ayer tras reconocer que tenía una cuenta en Suiza cuya, relación con el supuesto cobro de comisiones ilegales investiga la justicia. Otano se ve así inmerso en la misma trama que su antecesor en el liderazgo de los socialistas navarros, Gabriel Urralburu. En una entrevista reciente, Felipe González manifestó que ninguno de los escándalos relacionados con la corrupción le había parecido tan increíble como el protagonizado por Urralburu. Ciertamente, lo es más que otros insólitos escándalos que han abochornado a la sociedad española en los últimos años. Súmese ahora el caso Otano y tendremos una acumulación incomprensible. Máxime cuando en Navarra muchas personas han estado arriesgando vida, hacienda y seguridad de sus familias por defender a las instituciones contra las amenazas de ETA en relación a la construcción de la autovía de Leizarán, mientras aquellos que representaban a dichas instituciones ante la sociedad se enriquecían sin el menor escrúpulo con comisiones de los constructores.

Ahora ya es evidente que la gangrena de la corrupción se propagó desde Roldán a muy amplios círculos del socialismo navarro, emponzoñando prácticamente a toda su estructura jerárquica. Otano era presidente del Parlamento foral. Y, por desgracia, todo indica que estaba perfectamente avisado, y como tal era corresponsable de lo que sucedía. En todo caso, Otano es hoy supuesto cómplice de toda una trama de cínica cooperación que ha hecho un daño incalculable a las instituciones y a la democracia misma. Y no sólo en Navarra.

La investigación judicial habrá de determinar si la cuenta en Suiza guarda relación con el cobro de comisiones ilegales y si su importe servía para enriquecer a sus titulares, ya fueran Otano y su mujer, ya fuera meramente el beneficiario Urralburu o tuviera una relación directa con el sistema de financiación del partido socialista. 0 si servía para los tres objetivos a la vez. Cualquiera de las opciones es igual de lamentable.

De momento, lo seguro es que el compromiso de transparencia asumido por Otano el 27 de julio de 1995, al tomar posesión, estaba siendo traicionado desde el instante en que fue expresado. ¿Cómo pudo declarar que «sin ética no hay política» un político que se sabía titular -desde 1991- de la cuenta ahora descubierta? ¿Sabían sus compañeros de dirección del PSN que designaban candidato a la presidencia de Navarra a alguien con semejante lastre? Preguntas a contestar sin ambages y a ser posible con el necesario rubor y la veracidad que hagan posible una recuperación de la credibilidad de un partido que, por la ambición, sentimiento de impunidad y puro cinismo de algunos de sus miembros frente a sus electores, parece haberse sumido en una sima de descrédito profunda como pocas en los últimos años. Y nunca más, por favor, vuelvan a repetir la escena de pedir perdón a toda la sociedad como vergonzosa y públicamente hizo la dirección de los socialistas navarros.

19 Junio 1996

El «caso Otano» y la oposición imposible

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

«De no haber sido por los Roldanes y los Rubio, habríamos tenido un notable alto», dijo ayer el ex ministro José Borrell. Eligió mal día para hacer tal afirmación. Pocas horas después, el presidente de la Comunidad Autónoma de Navarra, Javier Otano, presentaba su dimisión tras admitir que, en efecto, él tiene una cuenta corriente en Suiza. Pero alega que no la abrió por iniciativa propia, sino porque Urralburu le dijo que hacía falta contar con «un dinero reservado, por si el partido tenía necesidades extraordinarias».

La confesión de Otano vincula al PSOE, como tal, en dos tramas de corrupción: la de Urralburu y la de Roldán. En ambas, unidas por el vaso comunicante del testaferro Jorge Esparza, es la cúpula del PSOE navarro, casi en pleno, la que aparece implicada. Queda por ver en beneficio de quién trabajaron. ¿En el suyo personal? ¿En el del partido? ¿Del partido únicamente en Navarra? ¿También de Ferraz? ¿En el de todos, en alegre comandita?

Viene a demostrarse así que la verdad es la contraria a la pretendida por Borrell. El PSOE no es un partido al que le salieran algunas ovejas negras. En sus organismos rectores, en los tiempos en los que contó con la mayoría absoluta, fue una tupida trama negra en la que, eso sí, anduvieron despistados algunos mirlos blancos. Lo de Navarra es el prototipo: apenas queda ya dirigente que no esté en cuestión por haberse saltado la Ley a la torera por activa y por pasiva.

¿Hasta dónde, hasta qué punto será necesario que se hunda el PSOE para que todos, empezando por los propios socialistas decentes, asuman que son inútiles los intentos de mantener en vida el viejo tinglado felipista? El PSOE está condenado a ser rehén de su pasado. Ayer tuvimos un ejemplo palmario de ello. Por la mañana, Benegas salió a la palestra para denunciar «el despilfarro» y la «ausencia de políticas solidarias» del PP en su acción municipal. ¿Cómo no hacer sarcasmos con ese reproche, viniendo de un partido que en esas mismas horas estaba siendo investigado en varios frentes por haberse apropiado del dinero del erario en beneficio propio? ¿Es ése su modo de entender las «políticas solidarias»?

Lo mismo cabe aplicar a quienes están aliados con este partido, o buscan hacerlo: caso de Eusko Alkartasuna, Izquierda Unida o el partido de Juan Cruz Alli en la propia Navarra, del PNV en la Comunidad Autónoma Vasca o del PDNI de López Garrido y Almeida. De nada vale que traten de hacer como si no recordaran que ésa es la banda que carga sobre sus espaldas con los GAL, Filesa y todos los demás etcéteras. La realidad se encarga de deshacer las ficciones. Y de poner a cada cual en su sitio.

Otano hizo ayer responsable de su situación a Jesús Malón, un dirigente socialista navarro ya fallecido. Entre los cadáveres de la corrupción y los cadáveres de los GAL, este PSOE arrastra ya, decididamente, demasiado peso muerto.

by BeHappy Co.