22 diciembre 1955
Se pone fin a la gestora que ha dirigido el falangista Jesús Suevos desde la defenestración del marqués de la Florida
La Junta del Atlético de Madrid escoge a Javier Barroso como presidente del club de fútbol rojiblanco
Hechos
El 12.12.1955 D. Javier Barroso Sánchez-Guerra fue elegido presidente del Atlético de Madrid por su Junta General.
Lecturas
El 11 de diciembre de 1955 se celebró la Junta General del Atlético de Madrid en la que se debía elegir un nuevo presidente tras la destitución del marqués de la Florida como presidente del Atlético de Madrid. Desde entonces el club rojiblanco está presidido por un Gestora encabezada por D. Jesús Suevos Fernández-Jove.
El resultado de la votación es el siguiente:
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Por lo que el Sr. Barroso pasó a ser el nuevo presidente del Club rojiblanco.
- Presidente – D. Javier Barroso Sánchez-Guerra.
- Vicepresidente 1º – D. Fernando Fuertes de Villavicencio.
- Vicepresidente 2º – D. Francisco Urquijo de Federico.
- Secretario – D. Juan Sánchez Cortes Dávila.
- Vicesecretario – D. José Joaquín Sanchís Zabalza.
- Tesorero – D. José Antonio Torrente Fortuño.
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Será presidente hasta 1964, cuando le reemplazará D. Vicente Calderón.
El Análisis
Cuando en diciembre de 1955 los compromisarios del Atlético de Madrid depositaron 123 votos a favor de Javier Barroso Sánchez‑Guerra (frente a 77 para su rival), estaban eligiendo a un hombre cuya pasión rojiblanca trascendía lo futbolístico: primero jugador, luego entrenador ocasional y directivo desde 1931, era también arquitecto de renombre y ex presidente de la RFEF. Su mandato —1955 a 1964— marcó una línea clara entre un club tradicional surgido del Metropolitano y la ambición moderna de construir un nuevo estadio junto al Manzanares, proyecto que él mismo diseñó con Miguel Ángel García‑Lomas y cuya ejecución se convirtió en una proeza coral de socios, directivos y la arquitectura rojiblanca.
Con Barroso al timón, el Atlético vivió uno de sus momentos deportivos más dulces: dos Copas de España consecutivas (1960 y 1961) y su primera gran conquista europea, la Recopa de 1962. Pero lo más memorable —y polémico— fue la arquitectura de su mandato: tomar la decisión de construir un estadio nuevo con recursos limitados, asumir una sólida deuda hipotecaria entre los socios en 1958 y enfrentarse a serias presiones urbanísticas. La recalificación del suelo del Metropolitano, la venta posterior a inmobiliarias y el apoyo de su hermano el teniente general Antonio Barroso fueron claves para el proyecto, lo que no estuvo exento de críticas por mezcla de política y deporte.
En enero de 1964, la crisis económica y deportiva le llevó a nombrar vicepresidente a Vicente Calderón y presentar su dimisión poco después. A pesar de los problemas financieros, Barroso dejó un legado tangible: un club rediseñado, un estadio proyectado con corazón colchonero y una presidencia construida sobre el amor al Atlético y un talante arquitectónico. Fallecido en 1990, su figura sigue vinculada a uno de los cambios más decisivos en la historia del club: pasar del centenario Metropolitano al tan soñado estadio del Atlético en el Manzanares.
J. F. Lamata