22 mayo 1955

Será reemplazado por una gestora encabezada por el falangista Jesús Suevos

La Federación Española de Fútbol echa al marqués de la Florida como presidente del club Atlético de Madrid

Hechos

La Real Federación Española de Fútbol destituyó oficialmente el 21 de mayo de 1955 a D. Luis Benitez de Lugo como presidente.

Lecturas

El marqués de la Florida era el primer presidente del club de fútbol Atlético de Madrid elegido democráticamente en las elecciones de 1952.

El 21 de mayo de 1955 el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, D. Juan Touzón, difunde una nota a prensa y radio en la que comunicaba la destitución de D. Luis Benítez de Lugo, marqués de la Florida, como presidente del Atlético de Madrid. La Real Federación Española fuerza la convocatoria de un nuevo proceso de elección de presidente del club rojiblanco, proceso en el que no podrá participar el Sr. Benítez de Luego.

Hasta la celebración de las elecciones preside el Atlético de Madrid una gestora presidida por D. Jesús Suevos Fernández-Jove.

La mayoría de medios reconocía que la gestión del Sr. Marqués de la Florida estaba siendo muy discutida tanto dentro como fuera del club. El diario vespertino PUEBLO logró hacerse con la carta del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Sr. Touzón, comunicando al presidente del Atleti su defenestración:

Excelentísimo Sr. D. Luis Benítez de Luego, marqués de la Florida. Según comunicación de la Delegación Nacional de Deportes, fecha de hoy, por incumplimiento repetido por parte de usted de las normas restablecidas en su circular número 3 de 1950, reiterada por la número 5 de 1954 – y trasladadas por la nuestras número 9 de 1950 y número 19 de 1954, respectivamente – que exigen la previa autorización de la Superioridad para iniciar gestiones conducentes a la celebración de encuentros internacionales, por haber procedido en forma que no considera correcta al tratar de coartar la libertad de decisión que en lo deportivo le compete exclusivamente, ha acordado que dispongamos su cese como presidente del Club Atlético de Madrid.

En ejecución de este acuerdo y en uso de las facultades que le confiere el artículo 47 de los Estatutos, esta Real Federación ha decretado su cese inmediato, encargando provisionalmente de la presidencia de ese Club a su vicepresidente, según previene el artículo 30 de las normas comunicadas por esta Real Federación en la circular número 21 de este año, para que proceda a la elección de nuevo presidente, a la que no podrá usted presentar su candidatura.

Dios guarde a usted muchos años. Madrid, 20 de mayo de 1955.

Juan Touzón, presidente de la Real Federación Española de Fútbol.

JESÚS SUEVOS, NUEVO PRESIDENTE

Suevos  El falangista D. Jesús Suevos asumió la presidencia del club rojiblanco al frente de una comisión gestora hasta la celebración de una Junta General donde se eligiera a un nuevo presidente.

El Sr. Suevos logró liquidar los créditos con los jugadores y mejorar el terreno de juego del Metropolitano.

El siguiente presidente elegido será D. Javier Barroso Sánchez-Guerra elegido en diciembre de 1955.

El Análisis

Marqués ultra, pero demócrata

JF Lamata

La nota llegó como un trueno seco: el 21 de mayo de 1955, la Real Federación Española de Fútbol anunciaba oficialmente la destitución del presidente del Atlético de Madrid, D. Luis Benítez de Lugo, marqués de la Florida. Se trata de una decisión insólita no sólo por su contundencia, sino por lo que simboliza: la intervención de la jerarquía deportiva del régimen sobre un club histórico, en medio de una situación interna convulsa y bajo la acusación de haber desobedecido las normas establecidas desde las más altas instancias. Luis Benítez de Lugo pasará a la historia del Atlético no solo por su abrupta destitución, sino por haber sido el primer presidente elegido democráticamente por los socios del club, en una votación directa celebrada en 1952. El contraste no podría ser más llamativo: el primer presidente elegido por el voto libre de los socios era, ideológicamente, un firme defensor del orden autoritario. Figura vinculada al franquismo más ultramontano, acabaría más tarde en posiciones aún más radicales, como dirigente de Fuerza Nueva y de la Confederación Nacional de Excombatientes.

Sin embargo, la democracia dentro del estadio nunca fue vista con simpatía fuera de él. Su elección fue un experimento tolerado, pero bajo estrecha vigilancia. La decisión de su cese ha sido justificada por la Federación en base a “incumplimientos reiterados” de normativas sobre contactos internacionales sin permiso de la Superioridad. Pero en el fondo, no parece tratarse solo de trámites administrativos: el Atlético estaba viviendo momentos agitados, y la figura del Marqués se había tornado tan polémica como divisiva.

Que un club de masas como el Atlético viviera este experimento de democracia interna – aunque fuera con un aristócrata franquista a la cabeza – y que tan pronto fuera revertido, dice mucho del equilibrio inestable entre la pasión popular del deporte y el férreo control político del régimen. La presidencia provisional recae ahora en D. Jesús Suevos, otro hombre de filiación camisa azul, cuya tarea principal será encauzar unas nuevas elecciones en las que el marqués ya no podrá participar. No volverá a haber voto directo de los socios hasta la era democrática, más de tres décadas después. Queda así el episodio como una fotografía precisa de la España de 1955: incluso donde hay urnas, la autoridad última sigue siendo vertical. Y aunque el fútbol empiece a ser, como el espectáculo, territorio de evasión, sigue teniendo dueño.

J. F. Lamata