25 noviembre 1935
La monarquía es restituida en Grecia en la persona de Jorge II que vuelve a ser Rey doce años después de su renuncia
Hechos
Retornó el 25 de noviembre de 1935.
Lecturas
Marzo de 1924 se había proclamado la República en Grecia.
El rey Jorge II de Grecia, quien hubo de exiliarse en 1923 por la oposición a su persona del entonces exacerbado movimiento venizelista, ha regresado a Grecia para ocupar nuevamente el trono.
Ello ha sido posible después del triunfo de las posiciones moderadas en las últimas elecciones y el posterior plebiscito que acordó su regreso. Condylis, artífice de la vuelta de la monarquía ha ocupado mientras tanto la regencia.
Jorge II, que subió al trono en 1922, después de la segunda abdicación de su padre Constantino, no pudo ni supo hacer frente entonces a la grave crisis que el país atravesaba. Ahora, cuando una crisis de semejantes características se cierne sobre Grecia, vuelve al trono representando el poder moderador y conciliador entre las distintas posturas, ya que se teme que el poder real sea detentado por el general Metaxas.
Jorge II ha declarado a su regreso que intentará gobernar con satisfacción para las distintas tendencias, y que espera que su autoridad sea respetada por todos.
Ha añadido que, de volver a perder otra vez la confianza del pueblo, no dudaría ni un solo segundo en una nueva abdicación.
Esperemos a ver los resultados.
En agosto de 1936 se establecerá una dictadura en Grecia respaldada por el Rey.
El Análisis
Once años después de haber sido depuesto, Jorge II regresa al trono de Grecia en noviembre de 1935. Su restauración no es un simple capricho monárquico, sino la consecuencia de una década de inestabilidad que dejó en evidencia la fragilidad de la Segunda República Helénica. Desde 1924, Grecia se había hundido en una cadena de crisis políticas, pronunciamientos militares y gobiernos efímeros que jamás lograron dar estabilidad al país. A ello se sumó una economía golpeada por la Gran Depresión y el peso insoportable de los refugiados procedentes de Asia Menor, lo que alimentó la nostalgia por la figura de la monarquía como símbolo de unidad y continuidad histórica.
El proceso que llevó a Jorge II de nuevo al trono estuvo marcado por los militares. El general Georgios Kondylis, antiguo republicano convertido en ferviente monárquico, encabezó el golpe de Estado que allanó el camino al plebiscito de octubre de 1935. En teoría, la consulta popular avaló con mayoría aplastante el retorno del rey; en la práctica, las urnas reflejaban más la presión política y militar que un entusiasmo espontáneo y sincero del pueblo. Con todo, el regreso de Jorge II fue celebrado oficialmente como una restauración de la legitimidad monárquica, en un país exhausto por la división republicano-monárquica.
La pregunta, sin embargo, queda abierta: ¿podía la monarquía salvar a Grecia de sus propias fracturas internas? El regreso de Jorge II parecía cerrar una etapa de incertidumbre, pero en realidad abría otra: la del progresivo debilitamiento del parlamentarismo y el avance de tendencias autoritarias. El rey era aclamado como garante de la estabilidad, pero pronto se vería que el equilibrio griego pendía de un hilo fino, entre el peso del ejército, las presiones internacionales y los vientos dictatoriales que ya soplaban en Europa.
J. F. Lamata