25 octubre 1936
A la alianza se unirá también Japón en 1937
Los dictadores de Alemania, Adolf Hitler e Italia, Benito Mussolini forjan una alianza: el Eje Berlín-Roma
Hechos
El 25.10.1936 Alemania e Italia firmaron el pacto ‘del Eje’.
Lecturas
LA GUERRA DE ABISINIA APROXIMÓ A LOS DOS DICTADORES
El Análisis
La firma del Eje entre Berlín y Roma —anunciado por Mussolini en 1936 y formalizado en 1937— y al que pronto se suma Japón, marca un hito inequívoco en la deriva militarista del mundo. Se trata no sólo de un acuerdo entre naciones, sino de una declaración de principios: Alemania, Italia y Japón ya no ocultan su voluntad de alterar el equilibrio internacional por la vía de la fuerza. Lo que les une no es únicamente el rechazo al comunismo o al liberalismo parlamentario, sino la decisión de reemplazar el orden nacido tras la Primera Guerra Mundial con uno nuevo, construido sobre el dominio territorial, la raza y el acero.
Berlín sueña con una Europa bajo el dominio germánico. Roma con la restauración de una gloria imperial en el Mediterráneo y África. Tokio con el liderazgo absoluto en Asia Oriental. Todos ellos desprecian abiertamente a la Sociedad de Naciones, a la que consideran una reliquia inservible de un mundo que ya no existe. No es casual que los tres hayan abandonado —o ignorado— sus resoluciones. Mientras la Sociedad de Naciones se consume en su impotencia, el Eje ofrece una alternativa brutal pero clara: la ley del más fuerte como principio rector de la política exterior.
Los tambores de guerra no suenan ya en los márgenes, sino en el centro del escenario mundial. Esta alianza de potencias revisionistas entierra con sus actos no sólo a la Sociedad de Naciones, sino el propio espíritu de Ginebra. Ante ellos, las democracias vacilan, confiando aún en que las palabras puedan contener a quienes solo creen en las armas. Pero el Eje no es una amenaza abstracta: es el nombre concreto de una nueva realidad en formación, donde la paz no es el punto de partida, sino la rendición del adversario.
J. F. Lamata