30 marzo 1939
El periódico se proclama 'heredero' del legado del periodista asesinado Manuel Delgado Barreto
Los franquistas restituyen a Víctor de la Serna Espina como Director del diario de la tarde INFORMACIONES
Hechos
El 30.03.1939 el Gobierno del General Franco dispuso que D. Víctor de la Serna Espina fue resignado nuevo Director del diario INFORMACIONES, que a partir del 12.04.1939 recuperó su actividad diaria
Lecturas
El 12 de abril de 1939 el periódico Informaciones reaparece como periódico privado de la tarde propiedad de Prensa Castellana (durante la Guerra Civil Informaciones estuvo incautado y gestionado por el PSOE). Su director será Víctor de la Serna Espina, que ya fue asumió la dirección durante unos meses en 1936.
D. Víctor de la Serna Espina, que evolucionó del republicanismo al fascismo y es sincero admirador del modelo nacional-socialista alemán, fue el encargado de reemplazar a D. Juan Pujol Martínez como director de Informaciones cuando este fue forzado a abandonar el cargo por un decreto del Gobierno del Frente Popular, y, tras el estallido de la Guerra Civil, perdió el cargo al ser Informaciones incautada por milicianos socialista que convirtieron el periódico en un órgano al servicio del PSOE y de D. Indalecio Prieto Tuero.
Acabada la guerra D. Víctor de la Serna vuelve al mando de Informaciones y tendrá entre sus competidores a su compañero D. Juan Pujol Martínez, que ha fundado su propio periódico de la tarde: el Diario Madrid.
D. Víctor de la Serna Espina será director de Informaciones hasta 1948.
El Análisis
¿Quién le hubiera dicho a aquel Víctor de la Serna Espina que ejercía la subdirección del diario republicano-progresista LA LIBERTAD a principios de los años treinta, que iba acabar siendo uno de los principales referentes del filonacismo en España? Porque probablemente pocos periódicos superarían al INFORMACIONES de Serna en el respaldo entusiasta al caudillo alemán Adolf Hitler. Bien es cierto que había competencia en ese campo: Pujol en el DIARIO MADRID, Ismael Herráiz en ARRIBA, Casariego en EL ALCÁZAR, e incluso en aquellos aliados que luego presumirían de aliadófilos no es complicado encontrar artículos comprensivos hacia el nacional-socialismo, dado que, a fin de cuentas, en el periodo 1939-1941 eran los aires que demandaba el poder.
Pero Víctor de la Serna no se limitaba a cumplir con el poder, de verdad – como tantos de su tiempo – se tragó la propaganda de Hitler, y creyó que aquel hombre venía a cambiar al mundo y a salvar a ‘la cristiandad’ del comunismo. Le conoció personalmente y aún se encandiló más. Víctor de la Serna vivió lo suficiente como para ver a que condujo a su país y a todo el mundo aquel hombre al que él tanto admiró y apoyó. No consta si públicamente se arrepintió, aunque humanamente parece difícil que no sacara sus conclusiones al respecto.
Pese a todo, Víctor de la Serna reconoció un talante abierto permitiendo que su ‘número 2’ en aquel INFORMACIONES filonazi, fuera un periodista rojo cuyo padre había sido condenado a muerte por Franco: Eduardo Haro Tecglen. A cambio sólo se le pidió a Haro que peloteara al generalísimo Haro aceptó, en el futuro se lo reprocharían, pero en aquel momento le sirvió para poder trabajar de periodista.
J. F. Lamata