8 mayo 1977
El político de UCD, Jesús Sancho Rof, aparece como el orquestador del intento de escrache a Fraga
Manuel Fraga (AP) se enfrenta en Lugo a los izquierdistas que intentaron boicotear su mitin al grito de asesino: «¡Dejádme solo!»
Hechos
El 8 de mayo de 1977 se produjeron altercados en el discurso de D. Manuel Fraga Iribarne en Lugo.
Lecturas
LA FOTO DE ALFONSO ROJO
El periodista D. Alfonso Rojo López tomó la fotografía de D. Manuel Fraga sin chaqueta enfrentándose físicamente a los izquierdista que le llamaban ‘fascista’ y ‘asesino’. La foto fue publicada en DIARIO16 iniciando la relación del Sr. Rojo con este periódico.
«¡Me pueden matar, pero en mi pueblo nadie me impide hablar!», afirmó el candidato a la presidencia por Alianza Popular.
A raíz de conseguir esa imagen el fotógrafo D. Alfonso Rojo López es contratado por el Grupo16 (Periódico DIARIO16 y revista CAMBIO16), y saltará a la fama mundial en 1979 como corresponsal de guerra.
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¿SANCHO ROF LO ORQUESTÓ?
17 Mayo 1977
Manolo Fraga: “El niño del referéndum”
Manuel Fraga Iribarne, “El Niño del referéndum”, Villalba (Lugo), 1922, Segundo matador gallego de la historia. Torero bronco y mandón de corta elegancia, aunque dotado de cierta sensibilidad para captar los sucesivos cambios de estilo en la lidia que imponía en cada momento el paso de los tiempos. Se inició a los quince años como novillero falangista. En las montañas nevadas natales, aquel adolescente del imperio soñaba que los brazos en alto se hallaban rematados por imaginarlos pañuelos blancos que pedían para él oreja y vuelta al ruedo ibérico. Más tarde, con gran voluntad llegó a dominar todas las escuelas sin demasiados esfuerzos de adaptación.
Cambió con frecuencia de apoderado, entre los que merecen ser recordados gentes tan dispares como Ruiz-Giménez, Sánchez Julia, Arrese, etcétera. Tomó la alternativa en 1926, en Madrid de manos de otro matador de sus mismas características que entonces mandaba en la fiesta: Luis Carrero “El Almirante”. Una tremenda cornada de un “matesa” le retiró de la fiesta nacional en 1969, cuando aspiraba a convertirse en cabeza de cartel en la célebre feria de El Pardo hoy desaparecida.
Repuesto rápidamente comenzó a torcar en el centro del reudo con gran sorpresa del respetable que pronto se disiparía al comprobar que, a pesar de su empeño no había abandonado el viejo toreo totalitario que le hiciera famoso. Fanático por las exclusivas, cerró el paso a todos los diestros que no formaran parte de la entonces todopoderosa empresa del Movimiento Nacional S. A., concesionaria, entre otras, de las importantes plazas de toros de El Pardo, las Cortes y Huertas, 73, célebres por las entusiastas ovaciones que prodigaban con los diestros de la casa.
Torpe con la capa y la muleta, Manuel Fraga Iribarne se crece en el tercio de banderillas e incluso los medios más exigentes, no le regatean méritos en el manejo de la espada, al a hora de la verdad. Son ya clásicas en los anales de la Historia, sus actuaciones en los cosos de Montejurra y Vitoria, en 1976, que los espectadores navarros y alaveses jamás olvidarán. Es, al mismo tiempo un torero aseado, tal como señaló el pasado fin de semana la agencia Logos, al destacar que “Fraga Iribarne comparte el cuarto de baño con quienes trabajan con él en la plaza madrileña de Alianza Popular”, la nueva empresa taurina que aspira a sustituir al quebrado Movimiento Nacional.
Consciente del profundo significado de la tradicional frase taurino de “más cornadas da el voto”, trata de evitar que las airadas almohadillas de las urnas inunden los Albertos de los cuarenta años de paz, defendiendo la fiesta nacional a la antigua usanza mientras acusa a otro diestro, Adolfo Suárez, “El Candidato de la Moncloa”, de golpe de Estado y a los piadosos novilleros democristianos, de “alta traición”.
Se quita en ocasiones la chaquetilla con las estampas y escapularios para atacar a los espectadores que le censuran y ha dejado dos frases lapidarias para el rico anecdotario de la fiesta: “La plaza es mía” y “Los toros son mis prisioneros”. Dispuesto siempre a participar gratis en las corridas de Beneficencia, siente especial interés por el tema de los donantes de sangre. El mismo ha ofrecido últimamente la suya, si fuera necesario, a las ciudades de Ceuta y Melilla. La afición se encuentra dividida en cuanto a su futuro taurino.
Francisco Cerecedo
Memorias de un maldito
1999
Fraga infravaloró los medios de comunicación y en especial la televisión. Data por entonces el asunto de Lugo: las cámaras de TV del país y los periódicos pudieron ofrecer la imagen de un Fraga amenazante, chaqueta quitada, camisa remangada y rictus agresivo en los labios, yendo físicamente a por los reventadores de su mitin. El efecto fue terrible, si bien en su desagravio debo contarles que años más tarde conocí al hombre que le había tendido la trampa y que se vanaglorió de su hazaña: era un oscuro y mezquino funcionario del ministerio del Interior, militante de la UCD, ministro de Sanidad, que se haría célebre confundiendo la colza con un bichito llamado Jesús Sancho Rof y para más inri, gallego como Fraga.
El Análisis
El sector de los medios de comunicación se cebó especialmente contra Manuel Fraga y los candidatos de Alianza Popular. Mientras que Adolfo Suárez tenía una cobertura muy favorable, tanto de los medios públicos que controlaba, encabezados por la poderosa TVE, RNE y todos los periódicos públicos, como buena parte de los privados (era el poder, los ganadores seguros, tocaba jaleareles) mientras Felipe González y su PSOE Renovado contaban también con un apoyo masivo por parte de los medios, mientras el PCE era respetado por la mayoría de medios moderados, y sólo atacado por los ultras, todos los medios, liberales, progresistas, moderados, se lanzaron al cuello de los de Alianza Popular, que por ser, eran atacados hasta por la prensa ultra, que los consideraba traidores.
EL PAÍS no dudo en pegar fuerte al fraguismo sin importarle que el propio Fraga fuera accionista del periódico y DIARIO16 cargo con fiereza desde en sus portadas hasta en sus artículos de opinión como los de Cuco Cerecedo. Manuel Fraga logró quedar en cuarto lugar con 16 escaños. Y ya me parece mucho teniendo en cuenta la cobertura mediática que tuvieron.
J. F. Lamata