1 diciembre 2025
Paco Salazar se da de baja en el PSOE y aumenta el escándalo por la pasividad del partido ante las denuncias internas por presuntos acosos sexuales
Hechos
El 1 de diciembre de 2025 ElDiario.es desveló que Francisco Salazar Rodríguez se había dado de baja del PSOE.
Lecturas
El 4 de noviembre de 2025 el digital Artículo 14 difundió una foto de la ministra portavoz Pilar Alegría Continente comiendo en un restaurante público con Francisco Salazar Rodríguez, exdirigente del PSOE que había dimitido de todos sus cargos tras ser acusado por militantes anónimos de presuntos acosos sexuales desde ElDiario.es que impidieron que fuera nombrado Adjunto a la nueva secretaria de organización del partido. Abriendo un debate a si el PSOE había o no realizado alguna investigación al respecto.
El 1 de diciembre de 2025 ElDiario.es, en una detallada información de los periodistas Esther López Palomera y Monrosi se delataba que el PSOE no había realizado ningún tipo de investigación ante las denuncias bajo la excusa de que Francisco Salazar Rodríguez se había dado de baja del PSOE. La información de ElDiario.es detallaba algunas de las acusaciones contra Salazar Rodríguez, desatando un considerable número de reproches y quejas ante la deficiencia de los protocolos del partido. Ante las reacciones el PSOE rectificó y aseguró que la investigación continuaba.
El 7 de diciembre de 2025 el Gobierno de Pedro Sánchez Pérez-Castejón anuncia el cese de Antonio Hernández Espinal como director del departamento de Coordinación Política en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno después de haber sido señalado como colaborador de Francisco Salazar Rodríguez. (el cese se oficializará en el consejo de ministros del día 9).
El caso Salazar desatará un Mee Too contra dirigentes del PSOE que obligará al partido a una comparecencia de urgencia el 12 de diciembre de la secretaria de organización, Rebeca Torró Soler. En esa rueda de prensa Torro Soler asegura que, aunque Salazar Rodríguez ya no sea militante, si vuelve a intentar afiliarse, se le pondrán trabas por quedar registrado que cometió una ‘falta grave’.
09 Noviembre 2025
La indignidad de Alegría
Artículo 14
Arranco el análisis de esta semana con una felicitación a la redacción de Artículo14. Soy periodista y me encantan las exclusivas, y si éstas contienen una foto que las respalde, más aún. La prueba gráfica es incuestionable y le gana a cualquier argumentario. Seguro que ustedes han visto la instantánea, fue repicada por muchos otros medios y ocupó sitio en informativos y tertulias de radio y televisión. Aunque sé que la han visto no me resisto a hacerles mi pequeño resumen.
La placa muestra a dos amigos comiendo, dos personas a las que les unen objetivos y anhelos. El escenario siempre es importante y en este caso el elegido era óptimo. Desde el nombre del restaurante, que se llamaba Propaganda, nada podía defraudar. Luz tenue, música suave y un menú del día justo. Nada que pueda entorpecer el reencuentro de estos dos camaradas con necesidad de ponerse al día. Él, curtido en mil batallas, la mayoría de sus 56 noviembres los ha pasado en la trinchera, pero siempre lejos del foco, siempre de gregario, sabedor del poder que otorgan las sombras, los segundos planos, mandar desde la oscuridad. Ella, siempre cerca de la luz, nacida para resistir brillando.
Paco y Pilar saben que lo importante en la vida es estar siempre montados en la noria, dar vueltas en el tiovivo de la política, da igual donde toque. Si toca ir en la parte de atrás del coche de bomberos o en el cisne negro, mucho mejor que abajo saludado a los que van arriba. A Paco le ha gustado siempre ese lugar discreto de la parte de atrás de la furgoneta de los que apagan fuegos. Pilar, por el contrario, siempre ha querido ir montada en el caballo blanco de la calesa o en el buga impulsado por los dos caballos negros. A los dos les une ese impulso de no bajarse nunca del aparato de luces y música, y para ello se han acostumbrado a hacer lo que haga falta. Eso es lo que más les une, en eso son almas gemelas.
Los amigos en común también son importantes. Los dos tienen la suerte de servir y ser piezas claves del hombre que reparte las fichas de la atracción, son patas negras del feriante. Desde el inicio le han sido fieles y jamás han cuestionado ninguna de sus peticiones y órdenes. El magnífico reencuentro, que no sabemos si es el primero, añade más importancia y relevancia a la foto que atestigua que se ha producido, y que nos descubre que los viejos cuates siguen siéndolo a pesar de los pesares. La sal y la pimienta de esta comida, el acento en la a de la palabra escándalo, lo pone que uno de los protagonistas había sido expulsado de la atracción y que sus antiguos compañeros de vueltas ahora lo repudian en público y hablan de él en pasado, como si fuera un apestado, un paria que pertenece a un tiempo muy lejano. No era la primera vez que lo bajaban del cartel, pero en las otras ocasiones que prescindieron de sus servicios nadie le afeó nada y además lo reubicaron en un Hipódromo que dirigir. Esta segunda vez no sólo lo bajaban de la atracción en la que va el dueño del parque de atracciones, es que además había que demostrar que ya no era uno de los nuestros. Es decir, de los suyos. Siempre es más fácil, aunque más peligroso, renegar de quien se dedicaba a tejer en las sombras que hacerlo de quien figuraba delante de las cámaras.
Por eso insisto, la foto de la comida en el restaurante Propaganda, que dio en forma de exclusiva el medio en el que escribo, desnuda la indignidad y la mentira con la que nos vendieron la muerte civil de Francisco Salazar. El que fuera manijero del histórico socialista y alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, para, posteriormente, convertirse en uno de los asesores de cabecera de Pedro Sánchez. Primero como enlace entre Iván Redondo y el aparato de Ferraz. Cuando el líder del Ejecutivo decidió remodelar el Gobierno y sacar a Ábalos de éste, optó por disimular la salida del ahora imputado con la de una vicepresidenta, Carmen Calvo, y el hasta entonces todopoderoso spin doctor, Iván Redondo, reconvertido en la actualidad en Tezanos privado.
En ese momento Pedro también le buscó a Salazar un sitio fuera de la Moncloa. El gran Paco pasó a ser Director del Hipódromo de La Zarzuela con un sueldo que pasaba los cien mil euros. Con la cartera llena, las penas son menos. Si el Peugeot hubiera sido una furgoneta, Salazar seguro que habría tenido un sitio discreto en la parte de atrás. Si Koldo era el guardián de los avales y el de la intendencia de lechugas y soles, Paco era el hombre de los datos electorales. Y eso, su control de los datos, su capacidad analítica, su conocimiento sobre circunscripciones electorales, ha sido siempre su ficha para estar cerca del presidente. Pero Salazar, como todos los elegidos que se sientan en la mesa del líder del sanchismo, es prescindible si la permanencia del líder está en peligro.
El único que tiene el puesto seguro en el universo de Sánchez Castejón es el mismo Sánchez Castejón, el resto son meros actores de reparto. Y claro, después de saber que Ábalos, mano derecha e izquierda del presidente, se repartía mujeres con su asesor y que todos los españoles lo estaban escuchando con sus propios oídos, después de las Jésicas colocadas con sueldos públicos sin ir a trabajar, el Número 1 no podía permitirse, con Cerdán en la cárcel, otro escándalo con la palabra mujer en los titulares. Y pasó lo que tenía que pasar. Cuando algunas mujeres se enteraron de que el posible sustituto del veraneante en Soto del Real iba a ser Paco Salazar decidieron salir de las brumas y dar la batalla. Denunciaron los comportamientos de éste y lo acusaron de haber abusado de mujeres que habían trabajado con él.
Aquella exclusiva de eldiario.es, firmada por Esther Palomera y José Enrique Monrosi, torció los planes de Pedro. En tiempo récord, Salazar pasó de ser el todopoderoso hombre en la sombra a un apestado. De aquella mañana de marras quedan dos declaraciones para el recuerdo, y las dos tienen por protagonista a la misma mujer, Pilar Alegría. A su llegada defendió a ultranza a su amigo Paco Salazar y puso en tela de juicio la credibilidad de la información, dejando el hermana, yo sí te creo en condicional. Sus declaraciones a la salida de Villa Soles, Lechugas y otras chistorras fue distinta. Ya no era Paco mi amigo, era Francisco Salazar. Ahora y después de la foto revelada en estas páginas sabemos cuál de las dos Alegrías mentía y claramente era la segunda.
Pedro necesita de los datos y poco importa si es un acosador o un baboso que se sobrepasó con sus subordinadas, por eso hoy Paco tiene una empresa de datos al lado de la sede de Ferraz, como ha desvelado El Confidencial. No descarten que entre sus clientes esté la consultora Zaño. Ya tuvo el ínclito Zarrias a la gran Leire Díez en nómina. Por eso no desechen la posibilidad de que ahora le esté encargando a Salazar, en su recién creado chiringo, un estudio sobre la aceituna en el municipio de Albanchez de Mágina.
El PSOE repite el patrón. El gerente que no puede explicar los gastos de Ábalos acaba presidiendo una empresa pública. Leire, la militante prémium de las cloacas, consiguió dos sueldos públicos, entre los que figuraba un cargo de renombre en lo del uranio. Todo es maquillaje, todo es de cara a la galería. Sánchez jamás ha roto con Salazar. Ahora los datos llegan por persona interpuesta, y no una cualquiera, la portavoz del Gobierno. Esa mujer que nos habla después de los Consejos de Ministros a pesar de haber esparcido múltiples bulos desde la sala de prensa de la Moncloa. El más importante de ellos, acusar a la Guardia Civil de amenazar incluso con poner una bomba lapa bajo el coche del presidente del Gobierno. Esa declaración infame e indigna jamás ha sido retirada por la portavoz del Gobierno, alguien sin dignidad política que no conoce la vergüenza.
Y así, desprovista del más mínimo pudor, se reúne a ojos de todos con la persona a la que el PSOE abrió un expediente y anunció una investigación en curso por supuestos abusos sexuales. ¿Qué pensarán de Alegría las socialistas que fueron supuestas víctimas de Paco y que tuvieron los arresto de denunciarlo? Yo les respondo que Pilar Alegría no tiene dignidad. Recuerden, Leire fue despedida del PSOE con una alfombra roja, se despidió de Santos Cerdán en persona y después de todo lo que sabemos el PSOE aún no se ha querellado contra ella. Paco ha pasado a ser Francisco, y ya no hay un hipódromo que presidir para él, pero sus datos siguen siendo valiosos para Sánchez, así que apuesten ustedes. ¿Era la primera cita de Pilar y Paco? Mi apuesta es que no era la primera vez. Si aciertan invito yo a la próxima en la Propaganda.
03 Diciembre 2025
El ‘Me Too’ de "las chicas de Paco"
AL MENOS tres mujeres que han trabajado a las órdenes de Francisco Salazar en el Gobierno aseguran que en el edificio Semillas, el ala oeste de la Moncloa, Paco se comportaba con ellas como un mono con los genitales por fuera. Les ponía la bragueta en la cara. Les decía cosas como: enséñame el escote, agáchate otra vez, qué buen culo, vamos a cenar tú y yo. Eran «las chicas de Paco». «A Paco le gustan ‘las niñas’ y eso es algo que sabía absolutamente todo el mundo en Presidencia del Gobierno», dice una. Es el Me Too que le ha explotado a Sánchez, impulsado no por la derecha política, mediática y judicial, sino por militantes socialistas empleadas en su Administración y por elDiario.es. Con esta salvedad, hay patrones comunes.
1. El quién. Salazar es patanegra del sanchismo, como Ábalos, Koldo y Cerdán. Fue el primer hombre de Sánchez en Andalucía y hasta se la recorrieron juntos en el coche de Paco. Siempre hay un coche fundacional.
2. El cómo. Sánchez edificó su mandato sobre dos promesas: no a la corrupción y feminismo existencial. Ahora que los escándalos le cercan, dice que lo que le distingue es la contundencia de su respuesta. Bueno… De oficio no ha actuado. A Ábalos le echó, se calló y le perdonó; de Cerdán se deshizo cuando la UCO le avasalló; de Salazar sólo prescindió cuando elDiario.es publicó dos testimonios anónimos el 5 de julio de 2025. Cinco meses después, nadie del PSOE ha hablado con las denunciantes (¡las quejas desaparecieron del sistema por «ofuscación»!) ni hay noticias de una investigación interna en la Moncloa.
3. El dónde. La presunta corrupción y el supuesto acoso sexual no ocurrieron en lugares satelitales, sino en la cúpula del partido y en el corazón del Gobierno, del Ministerio de Transportes a la Moncloa. Bien arriba, en la corte del rey.
4. La sobrerreacción. Pilar Alegría dijo que la imagen de Cerdán entrando en prisión era «desgarradora». Ahora dice que las escenas atribuidas a su amigo Salazar son «vomitivas». ¡Basta ya!, proclama el Gobierno cuando todo estalla.
5. El adiós. Sánchez hizo a Ábalos diputado. Con Cerdán se verá. Salazar aún le asesora y ha abierto una consultora giratoria sobre estrategia electoral, así que es posible que tampoco su caída en desgracia sea del todo verdad.
6. El jefe. Nunca supo nada. Todos sus lugartenientes han sido un enigma para él. Estaba rodeado de ogros malos, pero cuando los miraba se veía a sí mismo: un príncipe bello y puro.
03 Diciembre 2025
Salazar, Martiño, Ábalos y sus encubridoras
DIJO ayer Pilar Alegría que las frases de Salazar, cuya trayectoria de acosador sexual conocimos tras ser nombrado sucesor de Cerdán y Ábalos, le parecían «vomitivas». Pues debió de vomitarle encima a Salazar, con el consiguiente hedor en el reservado, porque comió con él hace un mes, una vez anulado su vertiginoso ascenso a secretario de Organización de facto del PSOE. Muchos piensan que los depredadores de ese partido tienen carta blanca para abusar de las compañeras empleadas o viceversa por una sola razón: las que tanto presumen de defender a las mujeres, salvo a las de derechas, no desdeñan hacer carrera gracias a esos depredadores en vez de denunciarlos. Y a las pruebas grabadas me remito: Ábalos y Koldo, Tito Berni y Salazar, y cuántos diputeros sociatas. Tras votar en el Congreso la prohibición de la prostitución, se fueron a celebrarlo en el acreditado prostíbulo Sombras. Si hubieran sospechado que sus compañeras de partido podían denunciarlos, ¿se habrían atrevido a actuar tan a cara -y no solamente cara- descubierta?
Y si los dirigentes socialistas tienen el cerebro en la bragueta, ¿qué decir de los comunistas de todos los sectores, escisiones y sensibilidades? El delincuente sexual Martiño, refugiado en Cuba para huir de su condena por abusos a una menor que era alumna suya de música desde los 12 años, ha tenido siempre la protección de Yolanda Díaz, cuya trayectoria como cómplice y encubridora de delincuentes sexuales queda minuciosamente demostrada en la biografía o daguerrotipo que le dedicó Luca Costantini. El reiterado empeño en proteger al depredador sexual no fue de tapadillo; a los dos militantes de Izquierda Unida que denunciaron los expulsó. ¡Como para denunciar a otros! Y si el pedófilo tiene un impulso que no puede reprimir, encubrir sus violaciones debe de ser un vicio irresistible. ¿Sucede lo mismo con las mujeres de la dirección del partido y el Gobierno de Pedro Sánchez? ¿Disfrutan viendo y tapando las costumbres putañeras de sus compañeros, a veces jefes? ¿Las usan para ascender políticamente? No, no os encampanéis; para la opinión pública sois las tías de esos tíos.
Negrín, según cuenta Prieto, cenaba tres veces, vomitando antes de seguir comiendo; una costumbre de orgía romana aprendida en Alemania. En esa línea progresista cabe suponer que, entre viaje y viaje al lavabo, la filóloga pactó con Salazar la destrucción de las denuncias contra él, que, oh sorpresa, han desaparecido. Y a nadie se le ocurrió registrar ningún bolso.
04 Diciembre 2025
Hipocresía y violencia sexual
LA REACCIÓN DEL GOBIERNO ante el caso de Francisco Salazar se ha instalado en una negación tan calculada como insostenible. Mientras en Moncloa se actúa como si nada hubiera ocurrido, el goteo de informaciones -las denuncias anónimas de trabajadoras contra Francisco Salazar, su posterior «desaparición» del canal interno y las excusas técnicas ofrecidas después- ha abierto un boquete político que Pedro Sánchez no logra cerrar. El silencio y la opacidad son incompatibles con la «tolerancia cero» que el PSOE ha enarbolado durante años como bandera identitaria frente a un problema cuyas dimensiones son imposibles de obviar: casi 2 millones de mujeres mayores de 16 años y residentes en España afirman haber sufrido violencia física por parte de su pareja en algún momento de su vida, mientras que en el último año se produjeron 378.907 agresiones sexuales, según datos de la Encuesta de Violencia sobre la mujer elaborada por el INE.
Resulta especialmente significativo el zigzag discursivo de dos ministras clave. El lunes, Ana Redondo se jactaba de haber dado una respuesta «ágil, contundente y rápida». Dos días después calificaba de «asquerosos, deleznables y de machismo del más alto nivel» los comportamientos atribuidos a Salazar. Ese reconocimiento explícito implica admitir la extrema gravedad de los hechos. Y, por tanto, la obligación política de actuar. Lo mismo sucede con Pilar Alegría, fotografiada en una comida con Salazar tras el cese de éste en Moncloa, pero que ahora afirma que las expresiones de éste le resultan «vomitivas». Si consideran que hubo comportamientos intolerables, ¿por qué no se activaron los protocolos? ¿Por qué no fueron atendidas las denunciantes durante cinco meses?
La contradicción es doblemente lesiva: para las mujeres afectadas y para la credibilidad del propio Gobierno. Porque al mismo tiempo que las ministras verbalizan su repulsa, el partido insiste en que el sistema funcionó correctamente. El resultado es una disonancia que erosiona aún más el relato feminista del PSOE, ya debilitado por precedentes demasiado recientes: las conversaciones sobre prostitutas enmarcadas en el caso Koldo, el escándalo de las pulseras antimaltrato, cuyos fallos fueron ocultados durante meses; o la desastrosa ley del sí es sí, que terminó en rebajas de penas para agresores sexuales y excarcelaciones.
Que las denuncias contra Salazar se borraran del sistema interno -aunque luego se atribuyera a un fallo automatizado- añade una sombra inquietante. Tanto el partido como el Gobierno generan la percepción de que protegen más a los suyos que a las posibles víctimas. Una sensación que es indisociable del creciente desapego del electorado femenino hacia el PSOE.
Alberto Núñez Feijóo ha aprovechado la fractura abierta para reclamar, con razón, medidas de endurecimiento penal -como extender la prisión permanente revisable a violadores reincidentes- y para acusar al PSOE de «no defender» a las mujeres.
La violencia contra la mujer exige rigor, transparencia y eficacia institucional. Nada de eso se ha visto en la gestión del caso Salazar ni en la política supuestamente feminista del Gobierno. Y el coste político será proporcional a la brecha que el propio PSOE ha abierto entre su discurso y su conducta.
Tanto el partido como el Gobierno generan la percepción de que protegen más a los suyos que a las posibles víctimas
05 Diciembre 2025
Salazar, Navarro y tantos tapados por tantas
ESTABA el PSOE, o sea Sánchez, dando largas a las denuncias por acoso sexual en la Moncloa a Paco Salazar para no llevarlas ante la Fiscalía y, zas, salta la noticia de que -cansada de esperar durante seis meses a que el comité encargado de trabajar, siempre están trabajando, le hiciera caso- una trabajadora del partido se ha ido a la Fiscalía a denunciar el acoso sexual del secretario general del PSOE, alcalde de Torremolinos y diputado, Antonio Navarro. Aún no estaba enterrado lo de Salazar y resucita otro cadáver insepulto que se parece horrores al difunto anterior. Porque, para que la denuncia no se pierda en los interminables pasillos del ministerio de Seguridad de Género del imperio sanchista, la denunciante acosada, agraviada, preterida y olvidada por las compañeras sociatas ha filtrado a la prensa las guarradas de este baboso, distintas de las de Salazar, menos salaces y explícitas, pero más invasivas, en el fondo aún más terroríficas.
Y mientras diversas federaciones del partido culpan de tapar las denuncias contra el baboso Salazar a María Jesús Montero y Pilar Bernabé -la delegada del Gobierno y futura candidata en la Comunidad Valenciana, heredera de Cerdán en la sala de máquinas de la organización- sale Adriana Lastra, vicesecretaria del PSOE de 2017 a 2024, y pregunta retóricamente a qué espera el partido para llevar las denuncias a la Fiscalía, y, de paso, nos invita a recordar que ella denunció a Cerdán por acosarla y hacerle la vida imposible estando embarazada y vulnerable, hasta que dimitió y dejó campo libre a las adjudicaciones de obras públicas y negocios adyacentes.
¿Y en cinco años al frente de la organización del PSOE nunca se enteró Lastra de las mugrientas fechorías sexuales de Francisco Salazar? ¿Tampoco de que cobraba del ayuntamiento de Alcalá de Guadaira sin ir a trabajar? Hay una foto en la que posan en Moncloa Pedro y Begoña, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, Francisco Salazar y López de Célis, una señora que se parece mucho a la fontanera y, en medio, Adriana Lastra. ¿Eran todos ellos «grandes desconocidos» para la tronitonante asturiana? ¿También desconocía al alcalde de Torremolinos, diputado y secretario general del partido en la populosa y pintoresca localidad malagueña?
En realidad, lo peor de estos casos no son las agredidas, sino las que para medrar en la organización han encubierto y siguen encubriendo a los agresores. Ellos y ellas lo llaman «patriotismo de partido». Y de bragueta.
06 Diciembre 2025
Más contundencia contra el acoso sexual
La dirección del PSOE ha dado una pésima respuesta a las denuncias por acoso sexual de dos empleadas de la formación contra el dirigente Francisco Salazar: la inacción y el silencio. Han pasado más de cinco meses desde que se publicaran varias denuncias contra el entonces estrecho colaborador de Pedro Sánchez en la Moncloa. Fue horas antes del Comité Federal en el que Salazar iba a ser nombrado parte de la secretaría de Organización coral destinada a reemplazar a Santos Cerdán.
Con aquel Comité de julio se pretendía pasar página de las dos anteriores secretarías de Organización, la del propio Cerdán y la de José Luis Ábalos, imputados por corrupción. De ahí que la revelación de los episodios de supuesto acoso de Salazar resultara demoledora en un partido ya noqueado por la publicación de las ignominiosas conversaciones en las que Ábalos y su colaborador en el Ministerio de Transportes, Koldo García, hablaban de mujeres prostituidas como si fuesen ganado. Sánchez reunió a 70 mujeres dirigentes de la formación para reconocer su error al poner su confianza en Ábalos y para garantizar su compromiso con el feminismo. La responsable de Igualdad, Pilar Bernabé, señaló aquel día que esas conversaciones eran “lo peor que le podía pasar” al PSOE. Horas después se conocía el caso Salazar.
Para entonces, y desde hacía un mes, los socialistas tenían sobre la mesa la denuncia de una edil de Torremolinos (Málaga) contra el secretario general del partido en la ciudad, Antonio Navarro, al que hasta ayer no se le abrió un expediente disciplinario ni se le suspendió de militancia. Esta vez hubo que esperar a que la Fiscalía de Violencia contra la Mujer de Málaga abriera diligencias. La secretaria general del PSOE andaluz, la vicepresidenta María Jesús Montero, reconoció ayer mismo que un caso “tan humillante” habría requerido “una mayor celeridad”. Y mayor diligencia, mayor compromiso y mayor contundencia. Resulta inadmisible que una organización que tiene en el feminismo uno de sus pilares ideológicos —figura en sus estatutos— pueda arrastrar los pies ante presuntos casos de acoso sexual surgidos en su seno. Fue la inacción del partido la que llevó a la víctima del líder malagueño a acudir a la vía judicial.
Las dos empleadas que dejaron su denuncia contra Francisco Salazar en el buzón del Órgano contra el Acoso del PSOE ni siquiera recibieron una llamada. El PSOE se disculpó ayer en un comunicado por “no haber arropado suficientemente” a esas víctimas. Es obvio que la petición de disculpas no puede ser la única respuesta ante asuntos de esta gravedad, que han de investigarse a fondo y hasta las últimas consecuencias. Tanto para esclarecer los hechos denunciados como para determinar las causas de la pasividad con la que se respondió a las denuncias.
De un partido que se declara feminista se espera que promueva avances en los derechos de las mujeres. Pero sobre todo que actúe con la máxima firmeza ante cualquier sospecha de acoso sexual y abuso de poder entre sus dirigentes. No basta con tener órganos que velen por la igualdad y el respeto si al final se ignoran —o se boicotean— y no se actúa de manera rápida y clara en estos casos. Las mujeres merecen un compromiso mucho más serio.
06 Diciembre 2025
Confesiones de Paco Salazar a su diario íntimo
Querido diario. Acudo a ti porque ya no me queda nadie. Me han cancelado, como se dice ahora. Al menos por un tiempo, según me ha prometido María Jesús. Que por cierto, se está poniendo muy resultona. Mira que yo nunca había pensado en ella de esa manera, pero entre la vicepresidencia, la vicesecretaría general, el ministerio y la candidatura a la Junta se le está quedando un tipín que antes no tenía. La responsabilidad adelgaza: las cosas como son. Por eso, a pesar de toda la basura que están esparciendo para manchar mi nombre, yo he sido siempre un firme defensor del acceso de las mujeres a puestos de dirección. Y si no llegan, al menos que ronden cerca de los que sí llegamos. Cuanto más cerca, mejor.
La verdad es que estos días me siento un poco apagado. Leyendo lo que van diciendo ahora de mí cuatro amargadas se le quitan a uno hasta las ganas de darle a la zambomba. Me pintan como un monstruo. Como un acosador sexual. Dicen auténticas barbaridades, pero las dicen ahora. Cuando trabajaban conmigo en Moncloa nunca me pareció que les disgustase el chiste del escote ni la gracia de la sentadilla. Son bromas inocentes, por el amor de Dios. A las mujeres les gusta gustarnos: eso no se puede negar. Se sienten halagadas cuando reciben un piropo bien tirado. Yo lo hacía porque me gusta crear un buen ambiente de trabajo. Como dicen los niños pijos del gabinete, rendimos mejor cuando somos capaces de generar entornos de confianza. Yo lo digo de manera más llana: el roce hace el cariño. Y esa ha sido siempre mi especialidad. Dicen que donde hay confianza da asco, pero yo siempre añado mentalmente: «Depende de para quién». A mí las confianzas me encantan.
No me arrepiento de nada. Todo lo que he hecho ha sido trabajar duro por el partido y por el país. Los socialistas tenemos la delicada misión de conducir a los españoles y a las españolas a nuevas cotas de progresismo e igualdad, porque si no lo hacemos vendrá la extrema derecha y nos hará retroceder a todos y a todas a tiempos rancios y casposos. El PP y Vox pretenden devolvernos a aquella España reaccionaria en blanco y negro en la que para ver tetas y culos había que viajar a Perpiñán. Por fortuna, gracias al PSOE, tenemos las tetas y los culos mucho más cerca. Más a mano, como si dijéramos.
Yo sospecho que todo esto no es más que un ajuste de cuentas. Aquí hay mucho traidor que ha perdido la fe en Pedro y empieza a tomar posiciones para la sucesión. La arpía de Adriana es una de esas. Ha perdido sex appeal desde que la mandamos a Asturias. Yo en cambio sigo creyendo en Pedro como el primer día. Recuerdo bien aquel mitin de Dos Hermanas, cuando lanzamos la campaña de las primarias contra la bruja de Susana, que además ni siquiera está buena. Han sido muchas aventuras -reconozco que no todas santas- al lado de Pedro, y por eso él me sigue distinguiendo con su confianza, como siempre hizo conmigo, aunque me ha pedido que no vaya aireando por ahí que seguimos hablando. Yo sé que él sabe todo lo que sé, y viceversa. Así que este será nuestro secreto. Es bonito compartir secretos con el líder.
Reconozco que me ha dolido especialmente lo de Pilar. Ahora resulta que mis comportamientos son «vomitivos». ¿Será que confundí con arcadas sus carcajadas en el reservado de aquel restaurante de Chueca? Por cierto, el sitio lo elegí yo: en ese barrio concreto. Para que luego me llamen machirulo. ¡Yo tengo amigos gays! Pero me fastidia lo de Pilar porque en la intimidad ella siempre ha hecho honor a su apellido: es una tía alegre, que ha encajado siempre muy bien mis cumplidos. Porque Pilar está para verla, eh. A mí me encanta su sonrisa. Y lo que no es su sonrisa. Por eso no termino de entender que ya no conteste mis mensajes. No se los mando solo para ponderar sus encantos: es que me debe tres facturas de la consultora externa que monté, siguiendo las discretas instrucciones de Ferraz.
En fin, espero que pase pronto este calvario. No voy a negar que me siento un poco solo. He probado OnlyFans con un perfil falso, pero no es lo mismo. Estoy deseando volver a la primera línea, cerquita del presidente, aportando mi granito de arena a la lucha por la igualdad, rodeado de becarias bien alimentadas. Esa es la España en la que creo. La España que merecemos los progresistas.