11 julio 1989
El pacto entre PP y CDS para hacerse con las alcaldías de las capitales donde sumaban mayoría absoluta se estanca en Guadalajara, Murcia o Valencia por falta de acuerdo
El PSOE logra mantener la alcaldía de Guadalajara gracias a la abstención del tránsfuga Francisco Sáenz
Hechos
El 11.07.1989 los ayuntamientos de Jaén y Guadalajara votaron las sendas mociones de censura presentadas por PP y CDS contra los alcaldes del PSOE. En Jaén la censura prosperó, pero en Guadalajara fracasó por la inesperada abstención de un concejal.
Lecturas
El 11 de julio de 1989 se votó la moción de censura presentada por el PP y el CDS contra el alcalde del PSOE D. Javier de Irizar Ortega en la que se propone reemplazarle por D. José María Bris Gallego, del Partido Popular. A pesar de que el PP y el CDS suman mayoría absoluta, el resultado es el siguiente:
- –
- A favor – 12 votos.
- En contra – 10 votos.
- Abstención – 1 voto.
- Ausencias – 2 votos.
- –
Por no haber alcanzado la mayoría absoluta (13 votos) la moción de censura es derrotada y D. Javier de Irizar Ortega sigue como alcalde.
La moción de censura ha fallado por la abstención del concejal del CDS D. Francisco Sáenz Lorente que el mismo día de la votación se dio de baja del CDS y se pasó al Grupo Mixto.
El Análisis
Los medios de comunicación machacaban a aquel diputado o concejal de un partido político que votaba en contra del criterio de dicho partido. Era poco menos que un traidor, un comprando o un vendido. Pero el hecho es que, de acuerdo con la legislación constitucional el acta es de la persona y durante el tiempo que dure la legislatura puede actuar como le de la gana. Los partidos pueden «castigar» su indisciplina no volviendo a incluirle en su lista en las siguientes elecciones, pero hasta entonces, tienen que tragarse con la presencia de los electos. Aquel concejal del CDS consideró que no ganaba nada cambiando a Irizar por Bris y jorobó la moción de censura. PP y CDS no habían sabido o podido mantener a su tropa contenta para ganar esa votación. Bris tendría que esperar.
J. F. Lamata