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Eugenio Fontán fue derribado después de 20 años al frente tras el pacto entre Polanco y Antonio Garriges

PRISA se hace con el control total de la Cadena SER nombrando a Eugenio Galdón nuevo director apartando a Eugenio Fontán

HECHOS

El 30.05.1985 D. Eugenio Fontán fue destituido como Director de la SER por su consejo. El 13.06.1985 la familia Fontán vendió sus acciones (26%) al Grupo PRISA, dándoles a estos el total del 51%. D. Eugenio Galdón fue nombrado nuevo Director.

D. Eugenio Fontán explica a J. F. Lamata que su cese como director de Informativos fue por el acuerdo Gobierno-PRISA-Familia Garrigues:

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D. Fernando Ónega explica a J. F. Lamata su salida de la Cadena SER se produjo tras la llegada de D. Eugenio Galdón:

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D. Eugenio Fontán fue despedido después de 23 años en el cargo en la Junta Extraordinaria del consejo de administración en el que unieron sus votos los consejeros de PRISA, liderados por D. Javier Baviano, la familia Garrigues con D. José Miguel Garrigues al frente. Y los consejeros del Gobierno liderados por D. Julio Viñuela. El Sr. Fontán intervino en el programa ‘Protagonistas’ de la COPE el 30.05.1985 para denunciar que había sido traicionado. «Un grupo de los antiguos accionistas que no estaban muy de acuerdo con mi última actuación, han aprovechado ahora la llegada de los nuevos».

La operación del Grupo PRISA, presidido por D. Jesús Polanco para controlar la Cadena SER comenzó en enero de 1985, cuando adquirió el 25% de las acciones, y concluyó definitivamente en junio. D. Antonio Fontán, ex director del diario MADRID y hermano de D. Eugenio Fontán, relató a LA HEMEROTECA DEL BUITRE lo ocurrido de la siguiente manera: “Al entrar PRISA los accionistas se dividen. Antonio Garrigues [presidente de la SER] no quiere tomar parte de esa disputa. Yo le digo a Polanco que mejor lo resolvemos los dos en un despacho”. PRISA disponía de un 25% y otro 25% lo tenía el Gobierno. “Contra el Gobierno no había nada que hacer, así que le dije ´Jesús, has ganado, yo sé sumar y tú también´”. Don Antonio Fontán vendió, pues, sus acciones y también su hermano don Eugenio, que fue cesado como director y reemplazado por don Eugenio Galdón y don Augusto Delkader. “Yo no quise ir a firmar el traspaso, mandé a un apoderado” concluye el Sr. Fontán.

LOS GANADORES

EL GRUPO PRISA, POLANCO Y  BAVIANO, ‘AMOS’ DE LOS MEDIOS EN ESPAÑA:

Polancojavier_baviano D. Jesús Polanco (presidente de PRISA) auténtico dueño de la Cadena SER a partir del verano de 1985 junto a D. Javier Baviano, su brazo ejecutor. Con la destitución de D. Eugenio Fontán y su reemplazo por D. Eugenio Galdón, nombrado directamente por ellos la SER ya estaba tan en sus manos como el diario EL PAÍS.

LOS GARRIGUES, COOPERADORES NECESARIOS:

Garrigues18 La familia Garrigues, de D. José Miguel Garrigues Walker y D. Antonio Garrigues y Díaz Cañabate, que poseen el 18% de las acciones, condicionados por la crisis del Banco de Levante, que podría llevar a D. José Miguel a la cárcel si el Gobierno (léase Banco de España) no era caritativo con ellos. Apoyaron en todo momento a PRISA en su toma del Consejo y en la defenestración de los Fontán del Consejo de Administración.

LOS DERRATOS

LA DERROTA DE LA JUDICIALIZACIÓN DEL COMITÉ DE EMPRESA

 A pesar de que medios como el diario ABC (15-3-1985) habían dicho que el recurso del Comité de Empresa de la SER encabezado por D. Juan Carlos Goñi contra la compra de las acciones Cadena SER por parte del Grupo PRISA podía lograr suspender la adquisición, el 5 de junio su recurso quedó archivado por considerarse que la compra fue prefectamente legal. EL PAÍS se refirió a los miembros del Comité de Empresa de la SER como ‘individuos’.

LOS FONTÁN, PIERDEN ‘SU’ RADIO:

HermanosFontan El 28.06.1985 se produjo la salida del Consejo de Administración de D. Eugenio Fontán Pérez, D. Antonio Fontán Pérez, D. Antonio Fontán Meana y D. Virgilio Oñate. Y en su lugar entraron los directivos del Grupo PRISA D. Fernando Pérez Mínguez y Gutiérrez Solana, D. Juan Salvat Dalmau y D. Álvaro Noguera, que se sumaban a los Sres. Polanco, Baviano y Marañón Beltrán de Lis dejando el consejo de administración totalmente controlado por PRISA.

A pesar de su oposición inicial a la entrada de PRISA, una vez el grupo de D. Jesús Polanco se hizo con el Consejo de Administración optaron por plegar velas y retirarse en vez de quedarse en minoría y vendieron sus acciones a PRISA a buen precio. Se especula que D. Eugenio Roldán buscará adquirir nuevas emisoras para formar su propia cadena de radio con otro nombre.

LOS ACCIONISTAS MINORITARIOS IGNORADOS

MinoritariosSER D. Emilio García Gómez, D. Ramón Rato o D. Juan Manuel Fanjul, accionistas minoritarios de la Cadena SER protestaron por la poca información que se les dio al respeto. El Sr. García Gómez declaró que «unos y otros quieren comprar mis acciones, pero ninguno da la cara». D. Juan Manuel Fanjul que llegó a ser en su día Vicepresidente de la Cadena SER confesó su malestar por la poca información que los pequeños accionistas habían recibido «se ha producido un golpe empresarial que ha dado la impresión de ocupación». Al final, todos ellos vendieron por buen precio sus acciones a PRISA.

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EL CONSEJO: SALEN FONTÁN Y ENTRAN MÁS MIEMBROS DE PRISA

Aunque de momento siga presidida por el Sr. Garrigues (No fue hasta 1990 cuando el Sr. Polanco decidió volver a “coronarse” al ser nombrado presidente de la cadena SER). A ningún periodista se le escapaba la colaboración del Gobierno con PRISA. LA HEMEROTECA DEL BUITRE consultó con varios sobre el tema: “El Gobierno se lo facilitó”, declaró D. Pablo Sebastián,  “La SER fue una concesión que hizo Felipe González a Polanco”, sentenció D. Luis María Anson.

LOS NUEVOS DUEÑOS SUPRIMEN LA TERTULIA ‘LA TRASTIENDA’

D. Javier González Ferrari explica a J. F. Lamata que la llegada de PRISA supuso el fin de su programa ‘La Trastienda’:

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14 Abril 1991

Eugenio Fontán: “El gobierno apoyo a PRISA para que entrara en la SER”

Eugenio Fontán

Salida de la SER

En 1985 hubo un cambio accionarial en la cadena SER. En el mes de mayo se sometió al Consejo de Administración y a la Junta General de Accionistas la destitución de Eugenio Fontán como director general de la SER, a propuesta de Julio Viñueñas, José Miguel Garrigues y Javier Baviano.

  • ¿Cómo fue su salida de la SER?
  • Puede interpretarse normalmente. Ahí había varios grupos de accionistas. Uno de ellos el Estado, con el 25%. Luego, el grupo de la familia Fontán, que reuníamos el 23%. El grupo de la familia Garrigues, que reunía el 18%. El Banco Urquijo, con un 15%. Un señor individual, que se llama Gómez Mira, el 10%. Y una serie de accionistas individuales, que tenían el 3%, el 4%, el 2%, que eran descendientes de los fundadores de Unión Radio. En esa época, al señor Polanco le entran apetencias de entrar en el mundo de la radio. Tiene la oportunidad de hacerlo en la SER porque el señor Gómez Mira vende su 10% y lo compra. Luego el Urquijo, que atravesaba una crisis, decide desinvertir. El Grupo PRISA nos cogió por sorpresa y se hizo con el 25% de las acciones.
  • ¿No hubo una información previa al resto de accionistas?
  • Sabíamos que el Consejo de Administración que el Grupo PRISA, andaba detrás de esas acciones. El caso es que había una diferencia de criterio entre el grupo Garrigues y el grupo Fontán. Y el grupo Garrigues, quizá por celos, se inclinó más al grupo de Polanco. Y entonces sucedió que aunque hicimos un esfuerzo para reunir a los accionistas individuales con el grupo Fontán, no llegábamos a tener el porcentaje suficiente para tener el dominio de la sociedad. El grupo de Polanco y el grupo de Garrigues estaban unidos, y el Estado también apoyaba a PRISA, plenamente, a través del Gobierno, para la entrada de PRISA en la SER. Aunque el señor Galdón haya dicho en una carta publicada en un periódico que eso no era cierto, eso sí fue cierto. Evidentemente, el Gobierno veía con simpatía la presencia del Grupo PRISA en un medio de comunicación tan importante como la SER, y se lo puso fácil. Incluso puedo decir que un ministro, emparentado con un banquero ligado al Banco Urquijo, le apretaba muchísimo a este alto cargo de la Banca para ver si de una vez vendía el Urquijo sus acciones a Polanco.
  • Entonces, la entrada de Jesús Polanco en la SER fue gracias al acuerdo Gobierno-Garrigues.
  • Y puede que también interviniera el grave problema que tenía la familia Garrigues con el Banco de Levante. Y todo eso se unió. En uno de los primeros Consejos de Administración el señor Polanco lo primero que dijo es que había que eliminar de la radio los comentarios políticos. Y así desaparecieron. Solo información. Porque en aquella época, para el Grupo PRISA era más importante el editorial de EL PAÍS. Y llegados a esa situación, era normal que el señor Polanco quisiera nombrar un director general nuevo, lo cual podía hacer unido al grupo Garrigues. Yo trabajaba profesionalmente y pensé ingenuamente que el entendimiento se iba a producir. Hasta mi salida transcurre prácticamente un año. Mis propuestas eran rechazadas sistemáticamente. Por ejemplo, tuvimos la oportunidad de comprar RADIO 80, pero como era una propuesta que hacia yo, fue rechazada. Desde el mes de octubre del 84 yo sabía que mis días en la SER estaban contados.

Primera página

Juan Luis Cebrián

Dueños ya del control de la primera cadena de radio española nos planteamos a quien habríamos de poner al frente de esta. Baviano rechazó el ofrecimiento, si bien aceptó en cambio la responsabilidad de controlar o vigilar a quien designáramos. Terció en el debate un colaborador de Jesús en sus empresas familiares, que sugirió contratar a Eugenio Galdón – antiguo jefe de gabinete del presidente Calvo Sotelo – consejero delegado de la emisora episcopal COPE a la que había logrado dar un considerable impulso. La imagen pública de Eugenio era la de un buen gestor absolutamente implicado con los intereses de la derecha más conservadora. Le pretendían relacionar también con el Opus, pero su militancia religiosa no me inquietaba porque de antaño había mantenido, y mantengo, cordiales e incluso estrechas relaciones con miembros de dicha institución y aun reconociendo sus perfiles sectarios, para nada padezco las obsesiones y manías persecutorias que despierta entre los progresistas españoles. Galdón poseía un currículum político y profesional que de ninguna manera encajaba con el perfil que y había imaginado para nuestra radio, en cuya adquisición había comprometido mi propio prestigio. Polanco no atendió mis puntos de vista y decidió nombrarle pese a la oposición abierta que sostuve ante los principales miembros del consejo de PRISA, reunidos en un sanedrín particular en el que tomábamos las principales decisiones. Como hubo finalmente una especie de votación anuncié en el último minuto mi asentimiento para no romper la unanimidad. Años más tarde, ya como consejero delegado de la empresa, decidí el cese de Galdón al frente de la radio con la total aquiescencia y cierta indisimulada satisfacción de Jesús.

 

Javier Baviano participaba calladamente de mis puntos de vista por lo que me rogó casi de modo imperativo que aceptara nombrar a Delkáder, entonces director adjunto del periódico, al frente de los servicios informativos de la SER. “Sólo así puedo comprometerme a mantener aquello bajo control”, aseguró. Augusto había sido mi brazo derecho desde el nacimiento del periódico y aceptar la propuesta era como proceder a una amputación. Sin embargo comprendí las razones y la conveniencia de poner a un hombre nuestro en la vecindad de Galdón, especialmente en la dirección editorial de las noticias. La medida podía contribuir, como así fue, a desarrollar el futuro profesional de Delkader sin que mi sombra le protegiera y le ahogara a un tiempo. No estoy seguro de que él lo entendiera así en aquel momento, per su presencia en la emisora de Gran Vía resultó fundamental para garantizar que sus destinos no fueran divergentes de los del periódico. Lideró una tarea inconmensurable en la evolución de la empresa y en el perfil de sus contenidos. Uno de los grandes éxitos editoriales y comerciales de PRISA; nuestra expansión internacional en las ondas, se debe en gran medida a él.

El Análisis

ANTONIO GARRIGUES, EL ORTEGA SPOTTORNO DE LA SER

JF Lamata

D. José Ortega Spottorno el fundador del Grupo PRISA, tenía el objetivo de conseguir que este grupo no tuviera accionistas mayoritarios y hubiera un reparto equilibrado de las acciones de EL PAÍS. Pero la ruina de la Alianza Editorial a finales de los setenta, dejó al Sr. Ortega Spottorno en las manos del Sr. Polanco, que con su apoyo logró hacerse con el control del Grupo PRISA y, por tanto, de EL PAÍS.

La operación de la SER vino a reproducir más o menos de la misma manera. La crisis económica de algunos de los negocios de la familia Garrigues, en particular del Banco de Levante, dejó a D. Antonio Garrigues y D. José Miguel Garrigues en manos del Sr. Polanco. Si al apoyo de estos, se tiene en cuenta que el Sr. Polanco tenía además el apoyo de las acciones que controlaba el Gobierno de D. Felipe González, el Sr. Polanco había ganado la partida, los Fontán habían perdido.

J. F. Lamata-

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