23 mayo 1987
Los democristianos cuestionan el argumento dado por el veterano político para su renuncia
Martín Villa renuncia a ser candidato del PDP a la presidencia de Castilla y León a un mes del inicio de la campaña electoral
Hechos
D. Rodolfo Martín Villa anunció el 1 de mayo de 1987 que renunciaba a la candidatura a la presidencia de Castilla y León por el PDP por ‘incumplimiento’ de los acuerdos de esa formación con su socio en esa comunidad, el Partido Liberal.
Lecturas
La candidatura con la que el Partido Demócrata Popular (PDP) tenía más expectativas de cara a las elecciones autonómicas del 10 de junio de 1987, la del exministro D. Rodolfo Martín Villa a la presidencia de Castilla y León por el PDP así como su dimisión como presidente del PDP en Castilla y León.
El Sr. Martín Villa había impulsado la plataforma ‘Centristas para Castilla y León’ formada por PDP y PL, pero, repentinamente el 30 de abril de 1987 comunicó su retirada del proyecto por considerar que no podía garantizar el cumplimiendo de pactos con el PL en lo relativo a las listas electorales después de que en Segovia el líder del PDP en esa provincia, D. Modesto Fraile Poujade, se negara a ceder puestos de esa lista al PL. El PDP ha designado a D. Rafael de las Heras, nuevo candidato del PDP a la presidencia de Castilla y León.
La retirada del Sr. Martín Villa favorece especialmente al candidato a la presidencia de AP de Castilla y León, D. José María Aznar López, que, sin el Sr. Martín Villa en la contienda, tendrá más fácil atraer para sí el voto conservador.
–
JOSÉ MARÍA AZNAR (AP), EL MÁS BENEFICIADO POR LA RETIRADA
–
El Análisis
Rodolfo Martín Villa era la última esperanza para Óscar Alzaga, el presidente del PDP que había roto con Alianza Popular soñando que podría conseguir que el PDP obtuviera apoyo electoral como partido ‘centrista’, sin tener que seguir contando con el ‘molesto’ apoyo de AP, ese partido tan derechista y feo. Sería de derechas y sería feo, pero era a ese partido al que el PDP debía todos sus escaños, dado que Alzaga carecía de electorado.
Conforme se acercaban las elecciones autonómicas de 1987 el PDP comprendía que había dado un salto al vacío y que no tenía nada que hacer sin AP. Su única esperanza era Rodolfo Martín Villa, el único activo político capaz de sacar suficientes votos como para lograr representación en Castilla y León. Pero Martín Villa no estaba contento, él no quería ser portavoz de un grupo de dos o tres escaños en las cortes castellanoleonesas, él lo que quería era ser presidente. Y para eso necesitaba ser el candidato único del centro-derecha.
Propuso que el PDP en Castilla y León no se presentara como PDP sino como «Centristas de Castilla y León», y propuso que AP no se presentara a las elecciones autonómicas, para que así todo el voto de derechas fuera para él. Martín Villa trató de convencer a Fraga de que retirara a Aznar, el candidato de AP, de la ecuación. Fraga parecía dispuesto, pero recordó a Martín Villa que, dado que ya no era presidente, le tocaba convencer a Hernández Mancha y a Aznar. No hubo manera, el del bigote no dio su brazo a torcer y su presidente le respaldó.
Decepcionado, y pocos días antes del inicio de campaña Martín Villa dejó plantado al PDP con la excusa de dificultades para consensuar la lista por la provincia de Segovia. Una mala excusa que evidenciaba que Villa entendía que no había futuro para el PDP enfrentándose contra AP. Realmente, simplemente, ya no había futuro para el PDP. La caída de Óscar Alzaga pocos días después, era la confirmación.
J. F. Lamata