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El programa era ideológicamente afín a Podemos y en él se atacaba sistemáticamente a la Monarquía y a Vox

RTVE retira el programa ‘Las Cosas Claras’ de Jesús Cintora para reemplazarlo por otro espacio sin política que realice la misma productora

HECHOS

El 22.07.2021 se emitió por última vez el espacio ‘Las Cosas Claras’.

RECUADRO EDITORIAL DE ‘EL MUNDO’ EL 22-07-2021:

Jesús Cintora, Fin de un programa sin cabida en TVE

Las cosas claras, el programa que él conduce en TVE, echa hoy el cierre con el dudoso honor de haber sido el espacio más polémico de la televisión pública a lo largo de toda la temporada. Con una audiencia media muy baja desde su estreno, el sectarismo que ha caracterizado sus emisiones es impropio de un medio pagado por todos.

23 Julio 2021

Dejemos las Cosas Claras

Luis Ventoso

El nuevo presidente de RTVE, Pérez Tornero, ha tenido el tino de empezar a bajar el volumen a la inaudita verbena sectaria de la cadena pública bajo Rosa María Mateo (quien de paso se cepilló la audiencia). El servilismo impuesto por el sanchismo resultaba de tal brocha gorda que a su lado el botafumeiro de Urdaci con Aznar casi parecía virtuosismo deontológico. Dentro de esa línea de ovlver a la cordura, o al menos aparentarla, Pérez Tornero ha retirado el programa ‘Las Cosas Claras’. Era un magazín informativo a cargo de una productora privada, que se ofrecía antes del telediario de las tres y que lisa y llanamente calcaba en la televisión pública el menú habitual de LA SEXTA: información y opinión de la izquierda militante. Este jueves se emitió el último de sus 173 programas. Para la ocasión, su presentador se regaló un autoelegía victimista. Sus tertulianos habituales se quejaron de que se retirara el espacio por su ‘independencia’ y por ‘cuestiones inconfesables’ (¿?). Un habitual comentarista televisivo [Antón Losada] que fue dirigente del BNG – independentismo y comunismo rancios – y un veterano periodista, célebre por su capacidad de flotación [Ernesto Ekaizer], dieron el pésame al presentador con sentidos elogios, tachándolo de ‘gran profesional’ y ensalzando su independencia informativa.

Perro no come perro, reza un consejo que se da en la profesión periodística. Pero en este caso tal vez procede explicar por qué el programa que se ha retirado era inaceptable. Los antecedentes del señor Cintora ya no resultaban demasiado alentadores. La televisión berlusconiana, que no es exacatmaente el epítome del a excelencia deontológica, lo despidió en 2015 de su magazín matinal en CUATRO explicando que ‘Mediaset tiene claro el objetivo de informar, que no de formar a los espectadores’ por lo que exige ‘presentadores que traten la información de manera objetiva’. Las cadenas privadas pueden mantener la línea editorial que les plazca, pues para eso existe la libertad de expresión. Si quieren hacer un show informativo militante desde la izquierda (o la derecha) están en su perfecto derecho. Lo que no han entendido Cintora, la productora y los colegas que lo jalean es que una televisión pública es otra cosa: la pagan todos los españoles, de derechas y de izquierdas, por lo que sus informativos deben intentar atender a espectadores de todas las tendencias.

En España el voto derecha-izquierda está muy igualado. Si conviertes un programa de TVE en un altavoz pro-PSOE y Podemos estás dejando fuera (y molestando) a la mitad del público ubicado en la orilla contraria. Sería impensable que en la televisión pública británica o francesa llegase a existir un panfleto de supuesto corte informativo como el que con buen criterio se acaba de retirar de La 1. Si quieren una prueba de su objetividad basta con ver cómo ofreció en su emisión de cierre la mayor noticia del día, el revés judicial al Gobierno en el caso Plus Ultra: vista y no vista. No era periodismo. Era un mitin a cargo de nuestros impuestos.

24 Julio 2021

EL MAL ESTILO DE CINTORA

USO-RTVE

Ya que nadie sale a defender los intereses de la Corporación ni de los trabajadores, USO lo hace sin ningún pudor. Como dice el refrán: éramos pocos y parió la abuela. Ahora resulta que el gran comunicador y prestigioso periodista independiente, Jesús Cintora, ha caído en la gran contradicción de anunciar en directo, como despedida de su presencia en el programa Las cosas claras, que le ha echado el Gobierno socialista del señor Sánchez.

USO se pregunta cómo es posible que te echen por censura política y te permitas el lujo de dar el portazo y, haciendo uso de la más legítima libertad de expresión, denuncies a través de un programa que emite RTVE que aquí no hay libertad de expresión. ¿En qué quedamos?

 

Cintora ha dejado evidencia de su concepto de periodismo independiente insultando en antena a todo el Gobierno, al presidente de la Corporación, a todo su equipo directivo y a la mayoría de quienes formamos parte de la empresa. Los trabajadores estamos hartos de que se utilice a esta Casa (de servicio público legislado) como un ventilador de agendas ocultas y libros de ruta políticos que lo único que consiguen es aumentar el desproporcionado descrédito en la opinión pública sobre el trabajo que aquí realizamos.

Si Cintora fuera un periodista de los de verdad, se hubiera despedido con una carta abierta llena de datos, fechas, nombres, cifras y todo tipo de pruebas sobre el DELITO (porque la manipulación y la censura son delito en la democracia Española) del que dice haber sido víctima. Acto seguido, tras abandonar el plató, tendría que haberse dirigido sin perder más tiempo a los juzgados para presentar una denuncia. Eso sí que es periodismo independiente y no el lanzar infinidad de insinuaciones, críticas y opiniones personales incriminando a todo un colectivo de personas trabajadoras que, ajenos a los instrumentos de privilegio y lobby que él mismo utilizó hasta llegar a este trabajo (productora externa incluida), sienten menoscabada y despreciada su carrera profesional.

 

Cintora se olvida de que en todas las apuestas políticas unas veces se gana y otras se pierde. Y cuando se va de ejemplo de independencia no hay mejor ejercicio de transparencia que hacer pública tu ideológica sin tapujos por respeto al ciudadano. Tampoco debería olvidar que es de desagradecido morder la mano del que te ha dado de comer y te ha permitido presentar ese programa.

 

TIEMPOS DE “VALE TODO”

 

Lo que está claro es que el señor Cintora ha demostrado, con su ácida y revanchista despedida, que parece no disponer de la mesura, la clase, el señorío, el respeto, el equilibrio, el talante y la exigida educación esperada en un gran comunicador. Y más, conociendo que ya tenía antecedentes y que salió de A3 Media de igual manera. O lo que es peor, si tan de contenido INFORMATIVO es su trabajo, cómo es posible que se haya saltado tan descarada y arbitrariamente las sagradas normas del LIBRO DE ESTILO DE RTVE (que por lo visto no se ha leído, o se lo pasa por donde quiere) con una intervención final de pura opinión-especulación que en tiempos de ego desbocado en las redes sociales debería quedarse para los “followers”.

 

Censurado, según él, por dos gobiernos, Cintora tendrá que esperar a que los suyos asciendan algún día al poder para poder hacer el periodismo que, supuestamente, le ha llevado a la cumbre de las audiencias y a hacerse un hueco en los espacios INFORMATIVOS nacionales. Y tendrá que replantearse sus palabras de despedida a la audiencia: «me hubiera gustado que me hubieran defendido más, o que no me hubieran atacado» porque desprenden un tufillo de auténtico ególatra autoritario que quiere para los demás lo que no quiere para él.

 

En este negocio hay que saber asumir las críticas, tener reflejos para reaccionar y remar contra viento y marea porque esa dinámica es el fruto de una sociedad libre y plural. Y si las opiniones y las circunstancias no te gustan, como le pasa a todo el mundo, sigues tu camino.

 

Donde las dan, las toman y aunque son tiempos de “vale todo”, hay que saber adaptarse a ese “todo” y hacer autocrítica. Puede que al final confundir y mezclar información con espectáculo para ganar audiencias tenga sentido en la empresa privada (que tampoco cuenta contigo) pero no encaja en la ética de una empresa de servicio público esencial como RTVE, que por supuesto tiene sus problemas como todo en la vida, pero en la que no es elegante ni democrático ciscarse sin aportar pruebas sobre censura. Entonces el delincuente pasas a serlo tú.

Desde USO aprovechamos tu salida para desearte lo mejor y darte las gracias por tu aportación a los 173 programas que has durado en antena. Que sepas que ya formas parte del más de medio siglo de historia de esta empresa que es la historia audiovisual de la España moderna. Y no dudes que aquí seguiremos mientras quieran los españoles, nuestros auténticos propietarios. Esperamos que hayas aprovechado la experiencia para aprender y formarte, algo que seguramente te será mucho más valioso en el futuro que el buen dinero que has percibido por tu trabajo (900 euros por programa) tras «dejarte la piel», según tus propias palabras, o tal vez tu obligación profesional. Son etapas y RTVE siempre tiene sus puertas abiertas a quien tiene algo bueno que aportar a su audiencia.

Seguiremos con atención la demanda judicial que suponemos no tardarás en presentar en defensa de tus derechos constitucionales por tu supuesta purga.

 

by BeHappy Co.