6 octubre 1960
Sólo la población blanca - descendiente de los colonos holandeses - tendrá derecho al voto
Sudáfrica se independiza como una república de ‘apartheid’ racista liderada por Hendrik Verwoerd
Hechos
El 6.10.1960 Sudáfrica se proclamó República independiente por 59.608 votos.
Lecturas
REINO UNIDO EXPULSA A SUDÁFRICA DE LA COMMONWEALTH TRAS PROCLAMARSE COMO REPÚBLICA:
El Análisis
El 6 de octubre de 1960, Sudáfrica se proclamó Estado independiente tras un referéndum que arrojó 59.608 votos a favor… pero con un matiz fundamental: solo podían votar los blancos. La proclamación ha venido acompañada de la expulsión del país de la Commonwealth por parte de Reino Unido, que no está dispuesto a legitimar el sistema de segregación racial vigente. Sin embargo, Londres no romperá puentes del todo: las relaciones diplomáticas y, sobre todo, las comerciales seguirán funcionando como si nada.
Al frente del nuevo régimen republicano se encuentra Hendrik Verwoerd, el primer ministro que ha dado forma y justificación ideológica al sistema conocido como apartheid. Esta peculiar “democracia” sudafricana funciona bajo una regla sencilla y brutal: los derechos políticos y civiles plenos son exclusivos para la minoría blanca, mientras que la mayoría negra, junto a mestizos e indios, queda relegada a una ciudadanía de segunda o, directamente, a una no-ciudadanía. Verwoerd sostiene que esta política no es racismo, sino “desarrollo separado”, donde cada grupo étnico debería vivir y gobernarse en su propio territorio. Pero, claro, los “territorios” asignados a los no blancos son pobres, fragmentados y carentes de poder real, mientras la riqueza y el control del Estado permanecen firmemente en manos blancas.
El nuevo Estado sudafricano, por tanto, nace bajo un signo paradójico: independiente frente a Londres, pero totalmente dependiente de su minoría dominante. El apartheid es un experimento político que el mundo observa con creciente indignación, aunque con una hipocresía visible: muchas potencias critican el sistema con una mano mientras firman contratos mineros y comerciales con la otra. Sudáfrica se ha convertido en Estado… pero, para millones de sus habitantes, la independencia nacional no trae ninguna libertad personal.
J. F. Lamata