11 julio 2018
La también llamada Corinna zu Sayn-Wittgenstein, examante del Rey Juan Carlos, tiene un litigio con este sobre la devolución o no de 64 millones de euros
Los periodistas Manuel Cerdán (OkDiario) y Dani Montero (El Español) difunden audios de Villarejo con Corinna Larsen acusando al Rey y al Director del CNI Sanz Roldán
Hechos
Publicado el 11 de julio de 2018 por OKDIARIO.
Lecturas
Desde enero de 2017 los periodistas considerados afines al comisario Villarejo habían iniciado una campaña contra el Rey emérito, D. Juan Carlos I, sacando datos de sus amantes pasadas como Dña. Bárbara Rey o Dña. Marta Gayá. Los periodistas enemigos del comisario como D. Javier Ayuso o Dña. Patricia López, aseguraron que aquello era una operación de chantaje del comisario para tratar de frenar las investigaciones contra él y que su punto culminante sería la difusión de audios de Dña. Corinna Larsen, la última amante conocida del exjefe del Estado.
La periodista Dña. Ana Romero, la primera periodista española que entrevistó a Corinna Larsen en 2013, cuestionará en Mediaset que la entrevista sea real recordando que Dña. Corinna apenas sabe hablar castellano y que el comisario Villarejo no sabe hablar inglés, por lo que pone en duda que todo aquello pueda ser un montaje hecho por edición.
A pesar de que el comisario Villarejo es encarcelado en noviembre de 2017 (Operación Tándem) los responsables de la seguridad del Estado no pueden evitar que dos periodistas afines a este: D. Manuel Cerdán (OKDIARIO) y D. Daniel Montero (EL ESPAÑOL) difundieran estos.
11 Julio 2018
Corinna: “El director del CNI amenazó mi vida y la de mis hijos… y el Rey Juan Carlos lo sabía”
A la princesa alemana Corinna no le entra por la cabeza que los servicios secretos españoles la hayan convertido en un objetivo a batir por haber mantenido una relación sentimental con el anterior Rey de España.
Tampoco da ningún sentido a la visita que recibió en Londres del director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Félix Sanz Roldán, con quien se entrevistó en una suite del hotel Connaught durante un sábado de junio de 2012 y que el general ha reconocido por razones de seguridad de Estado.
Sin embargo, la versión de ese encuentro difiere mucho según de donde provenga la explicación. La realidad es que, por primera ver, OKDIARIO tiene la oportunidad de plasmar cómo lo cuenta la princesa germana, que no revela una versión tan edulcorada como la que filtraron los servicios secretos a periodistas allegados.
A Corinna a lo largo de la cinta se le nota atenazada por la presión del CNI.
-Corinna. Lo que me sorprende es que un servicio muy profesional no entiendan que haciendo estas cosas, incluso, crean un peligro.
-Villarejo. Hacen un daño, efectivamente.
-C. Que no hay, que no hay. Si dejan a una persona tranquila, no pasa nada… Y de repente si están contando cosas que no son verdad, esa persona que tiene que defenderse tiene que dar una explicación… Tiene que defenderse. Y eso están haciendo. Mi amigo es el Rey pero el amigo que está haciendo. Falta de inteligencia o está jugando un juego para quedarse en esta posición. Eso es «phantôme ennemi» (Traducción del francés: «Enemigo fantasma»).
Corinna considera que todo ese acoso es “un juego estúpido y arriesgado”.
Y Villarejo, entonces enfrentado con el general Sanz Roldán, hace un comentario sobre su visita a Londres.
-Villarejo.- ¿Cómo se le ocurre al jefe del CNI venir en persona a amenazarte?
-C. Sí. Me ha amenazado la vida y la de mis hijos.
-V. Eso no se puede permitir. Un troll miserable.
– C. Eso lo sabía el Rey antes. Eso lo sabía el Rey antes. Lo mandan. No quieren saber lo que hacen…. Ha sido él el motor.
Villarejo hace otra intervención:
-V. El CNI no puede actuar criminalmente. No son policía judicial en España. Ellos necesitan que la Policía y la Guardia Civil hagan este trabajo. Por lo tanto, ahí voy a estar yo.. Si me dejan, porque has visto que mi campaña también era… Estoy defendiéndome razonablemente bien como habrás visto.
El comentario se producía dos años antes de que la Audiencia Nacional, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, ordenara su ingreso en prisión, donde permanece desde hace mas de ocho meses.
Corinna: «En el caso Urdangarin querían un Iñaki-Corinna en lugar de un Iñaki-Cristina»
Corinna también fue engullida por el caso Urdangarin. Diego Torres, el socio del yerno de Juan Carlos, la acusó de proponer una estructura societaria para tapar los fondos en el extranjero del esposo de la infanta Cristina. El juez instructor de la causa barajó la posibilidad de citarla a declarar pero, finalmente, desistió. Todo ese proceso desembocó en discusiones entre la pareja Juan Carlos y Corinna.
La ex del monarca reconoce a lo largo de la grabación que hubo un intento del círculo del anterior Rey para incriminarla. La realidad fue que la princesa propuso a Urdangarin, como delegada de los premios Laureus, que fuera él quien organizara el Valencia Summit 2004 con un salario de 200.000 euros más un plus de 50.000.
-Corinna. En este asunto me ha metido la propia Casa Real. Han dicho: “Mejor Iñaki y Corinna que Iñaki y Cristina. Esa ha sido la idea Yo tenía que defenderme públicamente porque en España estaba implicada en el caso y no he hecho nada, sólo buscar un trabajo para él. Pero marcaron una estrategia: “Han sido Iñaki y Corinna, en lugar de Iñaki y Cristina”.
-Villalonga. Fue Iñaki y el Rey.
-C Sí. El Rey sus abogados se han reunido 17 veces con los míos off the record para ver cómo ellos explican las cosas y yo tenía que rubricar. No lo han hecho. Punto final. Me he defendido. El juez me ha dejado fuera el lunes… No ha tenido ninguna consecuencia. Ellos no han quedado muy contentos. Le he dicho al Rey por qué has hecho esto y me ha contestado: “Blood is thicker…..» (En español: “Sigo el instinto de la sangre”). Han sido bastante duros conmigo”.
Y Corinna sigue con sus recriminaciones hacia el Rey:
-C. Una vez que ves esto -yo también soy madre de dos niños- que están dispuestos a sacrificarte para salvar a su hija entiendes que todo es muy peligroso… Yo en 2013 en mi cabeza cambié una cosa. Me doy cuenta de que “están dispuestos a lanzarme al fuego”. Usa el inglés para pronunciar la frase.
Corinna: «Me presionan para que les envíe dinero y les devuelva cosas… y eso es blanqueo»
Corinna confiesa a Villarejo y Villalonga que posee pruebas para demostrar todo lo que les está narrando. Sobre todo, contra el abogado/testaferro Dante Canonica, pero que su intención es “no hacer daño”.
-CORINNA (C). Estoy viviendo una pesadilla enorme porque lo han hecho con dos o tres cosas y están poniendo muchísima presión. Por ejemplo, mandarle dinero, darle cosas. Eso es blanqueo, blanqueo. blanqueo. Si tu me pides. “¿me puedes hacer un favor?”, “Quiero hacer esta transacción pero te necesito en medio para no se qué”. Si tú dices sí, es tu responsabilidad. ¿De acuerdo?. Si tú te levantas por la mañana, alguien te llama y te dice: “Oye, Juan, tienes un terreno en Marrakech…”.
-JUAN VILLALONGA (J). ¡Qué putada!.
-C. Es así. “Dámelo” Ya te quedas como así. Llamas a tu abogado y dice: “No puedes hacer esto, es blanqueo de dinero. Vas directamente a la cárcel”. Entonces dices: “Esos no son mis abogados ni mi gente”. Yo no puedo transferir ahora el terreno a una tercera persona haciendo una operación muy opaca. No voy a disfrutar de la propiedad porque es un “cadeaux empoissonier” (“un regalo envenenado”). Eso lo han hecho con varias cosas. Están poniéndome una presión bárbara para devolverle las cosas, pero en el momento que lo haga “cometo un delito”-en inglés. Entonces, al mismo tiempo están buscando ponerme en dificultad. Explícamelo: “¿Dónde está el sentido de esto?”.
-VILLAREJO (V). ¿A dónde quieren llegar?
-C ¿A dónde quieren llegar? Las pruebas de quienes han hecho estas estructuras las tengo. Y este abogado es el director de la sociedad.
-J. Si tu quieres te llevas la monarquía por delante. Te la llevas por delante.
-C. Sí. Pero yo no quiero hacer daño. Esa no es mi intención.
-V. Nadie quiere hacer daño cuando eres un poco inteligente. Yo no quiero hacer daño, al concepto del CNI. No quiero hacer daño a la Corona de mi país, pero lo que está claro es que hay que poner un poco de orden con tanta estupidez.
-C. Y poner el stop en un momento.
Cuando Corinna pronuncia todas esas palabras su nombre ha aparecido en numerosas informaciones sobre sus negocios con Juan Carlos, aprovechándose del protagonismo del entonces monarca. Bajo el paraguas del monarca, la princesa alemana hizo de intermediaria en operaciones internacionales que le generaron unos buenos dividendos. Para ella, todos esos contratos estaban ungidos de legalidad.
11 Julio 2018
Las cintas en las que Corinna desveló que Juan Carlos I la usaba como testaferro: "No porque me quiera mucho, sino porque resido en Mónaco"
Corinna sobre la visita de Sanz Roldán: “Hizo amenazas contra mi vida y la de mis hijos”
Juan Carlos I utilizó a Corinna zu Sayn-Wittgenstein como testaferro para ocultar patrimonio y propiedades en el extranjero. Así lo reconoció, al menos, la empresaria afincada en Mónaco al comisario José Manuel Villarejo en una reunión celebrada en Londres en 2015, según la grabación del encuentro a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
Según Corinna, la motivación del ahora rey emérito no habría sido de carácter personal sino fiscal: “No lo ha hecho porque me quiera mucho, sino porque resido en Mónaco”.
En esta cita con el comisario Villarejo, hoy en prisión preventiva, habrían quedado desvelados algunos de los secretos mejor guardados de la que se definió, en una entrevista publicada en 2013, como “amiga entrañable” del todavía rey Juan Carlos.
La empresaria y asesora de Alberto de Mónaco mantuvo una larga relación sentimental con el monarca que adquirió carácter público a raíz del accidente que Juan Carlos I sufrió en Botswana, en abril de 2012, cuando se encontraba con ella en una cacería.
El encuentro entre Corinna y el comisario Villarejo fue propiciado por el empresario Juan Villalonga, que asistió a la reunión en calidad de amigo personal de ambos. Villalonga está casado con la fotógrafa alemana Vanessa von Zitzewitz, considerada como parte del círculo íntimo de Corinna.
Durante la conversación con el policía y el empresario, de forma claramente audible, la princesa Corinna explica que está viviendo «una pesadilla enorme» ya que, a sus espaldas y «con su gente», el rey Juan Carlos habría colocado parte de su patrimonio a nombre de ella. Se refiere a diversas propiedades en Marruecos y otros lugares fuera de España que, tras su ruptura sentimental, Juan Carlos I le estaría reclamando.
Corinna explica, alternando un español con leves defectos expresivos con frases en inglés y francés, que acceder a sus pretensiones supondría cometer un delito: «Lo han hecho con dos o tres cosas y están poniendo muchísima presión. Por ejemplo: mandarle dinero o darle cosas… eso es blanqueo».
En la grabación, peritada por EL ESPAÑOL para confirmar que no ha sufrido cortes ni ediciones, Sayn-Wittgenstein explica que Juan Carlos I no colocó las propiedades a su nombre por la relación que ambos mantenían, sino porque ella tiene residencia fiscal en Mónaco, donde no existe obligación de hacer una declaración pública de patrimonio. Así, por muchas propiedades que aparezcan a su nombre, nunca llamarían la atención de las autoridades monegascas.
Las quejas del rey emérito
En otro momento de la conversación es el empresario Juan Villalonga quien confirma las quejas del rey emérito al ver que ese patrimonio, oculto a nombre de terceros, seguía teniendo a Corinna como beneficiaria tras su ruptura sentimental. Según Villalonga, Juan Carlos I se habría lamentado de que esa circunstancia afectaba seriamente a su posición económica.
Corinna explica, con bastante detalle, la naturaleza del conflicto a partir de lo que, según sus palabras, le demandaba Juan Carlos: «Si tú me pides, me puedes hacer un favor, quiero hacer esta transacción pero te necesito en el medio para no sé qué y tú dices sí, es tu responsabilidad”.
También insiste en que ella había sido ajena a la decisión de poner esas propiedades a su nombre: “Si tú te levantas por la mañana y realmente ya alguien te dice «tú tienes un terreno en Marrakech» y entonces dice “dámelo”, ya te quedas como así».
Es entonces cuando la también asesora de Alberto de Mónaco, estrechamente vinculada a Juan Carlos I durante años, explica de forma detallada la presunta operativa para ocultar el patrimonio del actual rey emérito:
Corinna.- Sin prevenirme, con su gente, la gente que opera en estas cosas para él, que los conozco a todos perfectamente, dónde tienen las cuentas y todas las cosas… Es un abogado suyo, de Suiza. Entonces él dice por ejemplo: tú haces una estructura…
Villarejo.- ¿Es Stewart Crown?
C.- No. Se llama Dante Canonica.
V.- Ah, bueno. Sí, Dante. Pero Dante es muy antiguo. Ese lleva toda la vida con él.
C.- Exacto. Entonces, a este Dante Canonica, por ejemplo, le han puesto en contacto con el número dos, la persona del rey de Marruecos, y ha montado una estructura que se llama ‘…ix’ (el nombre, muy breve, es difícilmente identificable en el audio). El director es Dante Canónica. Ponen la propiedad dentro de la estructura, hacen como un contrato de venta y entonces parece todo perfecto. Claro, no pueden decir que el beneficiario es el otro (en referencia al rey emérito). Entonces, sin decírmelo, me lo ponen y después dicen: «Esta no quiere devolverle la cosa». Pero si lo hago, es money laundering. Es blanqueo.
Es en ese momento cuando la empresaria afincada en Mónaco reconoce que el mismo mecanismo descrito se habría empleado con varias propiedades más para colocarlas a su nombre. Y que desde entonces sufre una presión desorbitada para ponerlas, de nuevo, a nombre de terceros cercanos al rey.
También insiste en sus escrúpulos: «Por ejemplo, mandarle dinero o darle cosas, eso es blanqueo, pero blanqueo, blanqueo». Y en otro momento añade: “Me está poniendo una presión bárbara para que le devuelva esas cosas, pero si lo hago vulnero la ley… y puedo ir a la cárcel”.
En el foco de esas presiones, Corinna coloca en varias ocasiones a lo largo de la conversación al Centro Nacional de Inteligencia (CNI). En concreto relata una presunta operación con mercenarios para acceder a su casa y robar documentación e implica de forma expresa al director del servicio secreto español, el general Felix Sanz Roldán.
«En la boca del lobo»
Esta reunión y las revelaciones que allí se realizaron, confirmando de forma indiciaria la existencia de un patrimonio oculto de Juan Carlos I en el extranjero, forman uno de los episodios troncales del llamado “caso Villarejo”. O al menos de los elementos fundamentales para entender el devenir de la causa.
En sus declaraciones ante la Audiencia Nacional, el comisario (en prisión preventiva desde hace más de ocho meses acusado de blanqueo de capitales, cohecho y organización criminal), ha explicado en varias ocasiones que se reunió con Corinna a petición del propio CNI. El propósito sería recuperar una documentación especialmente delicada que Juan Carlos I le habría entregado a ella cuando mantenían una relación.
Villarejo sostiene que a partir de ahí arrancaron sus males, cuando el servicio secreto pensó que había obtenido los documentos pero se los había quedado para obtener un beneficio personal con ellos. «Se metió en la boca del lobo», explica un mando policial que compartió con él operaciones y servicios.
Según la versión de Villarejo, dada su enemistad manifiesta con Félix Sanz Roldán, fue un teniente coronel del servicio secreto quien le pidió sin luz ni taquígrafos que se ganara la confianza de Corinna y recuperara esa información delicada que estaba en su poder. En la grabación, Villarejo se identifica como policía y asegura que no tiene voluntad de hacer daño «ni al CNI ni a la Corona», pero sí de defenderse de lo que considera una persecución en su contra.
Un abogado vinculado a Arturo Fasana
No es la primera vez que el nombre del monarca aparece vinculado al patrimonio de la princesa Corinna. En noviembre de 2015, EL ESPAÑOL ya adelantó que el rey emérito y la consultora germano-danesa compartieron un chalet de lujo en Suiza entre 2009 y 2013. La vivienda, un dúplex de lujo en la zona de Villars-sur-Ollon, en los Alpes, fue comprada por Corinna y por su madre, que vendieron el inmueble cuatro años después por cinco millones junto con el mobiliario, las obras de arte y la bodega guardada en la casa.
En la grabación desvelada ahora por este diario, Corinna hace mención además a sociedades administradas por el abogado suizo Dante Canonica. Citado a declarar en el caso Gürtel, Canonica es uno de los abogados más cercanos al gestor de fondos helvético Arturo Fasana, que movió el dinero del principal imputado en el caso Gürtel, Francisco Correa, y aglutinaba parte de sus clientes españoles en una cuenta denominada «Soleado», en referencia al clima español.
El nombre de Canónica aparece vinculado históricamente a más de 130 sociedades desde Suiza a Panamá. Entre ellas, figura una empresa cuyo nombre coincide con la citada por Corinna: Dwik Limited, abierta en Reino Unido en febrero de 1991, controlada desde una dirección en Suiza con Canonica como director y que fue disuelta en 2013, fecha en la que presuntamente terminó la relación entre la empresaria y el rey emérito.
Coincidencia o no, al estar cerrada desde hace varios años, es imposible consultar con fuentes abiertas las cuentas o el patrimonio que aglutinaba la empresa para confirmar o desmentir de forma documental la versión de Corinna.
Corinna sobre la visita de Sanz Roldán: “Hizo amenazas contra mi vida y la de mis hijos”
«Hizo amenazas sobre mi vida y la de mis hijos». Así resumió la empresaria Corinna zu Sayn-Wittgenstein (CSW) la conversación que mantuvo, según su versión, con el máximo responsable del servicio secreto español, Félix Sanz Roldán, en el hotel Connaught de Londres.
El encuentro entre el máximo responsable del CNI y la consultora de origen alemán-danés se produjo en el verano de 2012 en una de las habitaciones del lujoso hotel, lejos de miradas extrañas. Y según la versión que se filtró del encuentro, transcurrió dentro de unos márgenes de exquisita cordialidad.
Sin embargo, el testimonio ofrecido por la consultora germana al comisario José Villarejo en 2015, dista mucho de esa imagen. CSW aseguró en la conversación mantenida entre ambos que el hombre que lidera el CNI la habría amenazado de muerte. Tanto a ella como a sus hijos. Y que el servicio de inteligencia español montó dos operaciones para hacerse con la documentación que pudiera guardar tras años de relación discreta con Juan Carlos I: una en Londres, con mercenarios de por medio, y otra en Mónaco. De esta segunda, tendrían pruebas los equipos de seguridad del príncipe Alberto de Mónaco, con el que CSW trabaja como asesora y persona de confianza.
Por su parte, el máximo responsable del servicio secreto español ha negado siempre en privado que amenazara a la empresaria alemana, o que la cita con ella en Londres, a la que asegura que asistió a título particular, transcurriera fuera de la normalidad. Además, la institución niega cualquier operación para recuperar documentación alguna en poder de CSW, al contrario de lo expresado a Villarejo por la asesora germana de Alberto de Mónaco.
Cintas en poder de la seguridad monegasca
Las presuntas revelaciones sobre el CNI arrancan cuando el comisario Villarejo, en prisión preventiva desde hace ocho meses por orden de la Audiencia Nacional, le presenta una serie de documentos. Papeles que CSW reconoce como los que fueron presuntamente sustraídos de su casa. Algo en lo que ella señala directamente al CNI: «Eso ha sido muy claro porque ha sido el propio servicio el que me ha quitado esos papeles de la oficina en Mónaco en 2012. Y sabían perfectamente que no había nada ilegal en ellos», explica.
«Han sido como tres semanas… como un secuestro. Tres semanas en Mónaco, en mi oficina, en mi casa, con todas las chicas que trabajan allí. Yo no he hecho nada para notificar al príncipe (Alberto de Mónaco) que es amigo mío desde hace 30 años. Han hecho una alerta a los concierge y se han quedado pruebas bastante grandes en el Ministerio del Interior de Mónaco», relata CSW sobre la existencia de imágenes de las presuntas operaciones para sustraer documentos.
«Han subcontratado a una agencia que se llama Algiss (?) pero han venido incluso del CNI de España para entrar en los ordenadores. Lo han hecho delante de Victoria, que es mi asistente y que trabajaba en el palacio antes. Eso ha sido en mi opinión dos cosas: totalmente ilegal, y segundo ‘it’s crazy’ (una locura)«.
Las palabras de Sanz Roldán
Pese a las palabras de la empresaria alemana, no consta que presentara denuncia alguna, en España, Londes o Mónaco, sobre una presunta intrusión en sus comunicaciones o en su vivienda.
El 19 de marzo de 2013 Sanz Roldán tuvo que acudir a la Cámara Baja para dar explicaciones sobre la «amiga entrañable» de Juan Carlos I. En su comparecencia, el general mantuvo que el servicio secreto no había tenido relación alguna con CSW, que nunca había sido escoltada por personal del centro y que no había solicitado pago alguno o recibido dinero de la mano de la institución que dirige.
La presencia de Sanz Roldán fue requerida tras la publicación de una entrevista en el diario El Mundo en febrero de 2013. En ella, la aristócrata mantenía que había realizado «servicios delicados y discretos» para el servicio secreto español. Algo que Sanz Roldán negó en el Congreso.
Sin embargo, ambos eran ya viejos conocidos, ya que en el verano de 2012, se encontraron en el hotel Connaught de Londres, donde la empresaria residía mientras hacía una reforma en su vivienda de la capital inglesa. En la entrevista al diario El Mundo meses después, aseguró que el responsable del CNI le había transmitido que «sobre sus hombros tenía la responsabilidad de 45 millones de españoles».
Sin embargo, en la conversación con Villarejo, la consultora va mucho más allá y mantiene que Juan Carlos I era conocedor de las presuntas amenazas y presiones a las que fue sometida su expareja.
Una cita troncal en la guerra con Villarejo
La visita de Félix San Roldán a CSW en 2012 y el presunto contenido de su encuentro se convirtió en arma arrojadiza en la guerra que desde 2014 enfrenta a Villarejo, que trabajaba adscrito a la dirección de la Policía, con el director del Centro Nacional de Inteligencia. Una batalla de presiones y desinformación por ambos bandos que se refleja en las siguiente frase del comisario, en relación al encuentro entre la empresaria y el general Sanz Roldán en Londres: «que pena que no le grabaras. Vamos a decir que le grabaste».
El punto álgido de este desencuentro llegó con la entrevista que Villarejo concedió al periodista Jordi Évole. Allí señaló directamente a Sanz Roldán, al que descalificó de manera directa por su gestión en el ‘caso Corinna’. En esas mismas fechas, el mando policial concedió varias entrevistas en las que mantenía que el máximo responsable del servicio secreto había amenazado a la empresaria alemana.
Ahora, a falta de concretar esas acusaciones, queda confirmado al menos que no fueron inventadas por el comisario, si no vertidas por la presunta víctima.
12 Julio 2018
Corinna: "Juan Carlos I pidió una comisión por el AVE a la Meca y recibió dinero saudí"
El rey emérito trató de cobrar una comisión millonaria en el marco de la licitación del mega-proyecto del AVE a La Meca. El dinero, procedente de Arabia Saudí, habría llegado a cuentas bancarias controladas por el abogado suizo Dante Canonica.
Así lo revela al menos Corinna su Zayn-Wittgenstein (CSW) en la grabación de su reunión con el comisario José Villarejo en la primavera de 2015 a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL. En el encuentro, y según refleja la cinta, la aristócrata explica que el monarca intentó cobrar una comisión millonaria por su intermediación para que el consorcio de empresas españolas ganara un contrato de más de 6.300 millones de euros en 2012. Y que poco después, ella recibió en sus cuentas un fuerte envío de fondos desde Arabia Saudí.
El proceso de licitación de la línea férrea que uniría los 450 kilómetros que separan las ciudades de Medina y La Meca comenzó en julio de 2010 y en él pujaban un consorcio de empresas españolas -con OHL e Indra a la cabeza- en competencia con un grupo francés avalado por el entonces presidente Nicolás Sarkozy. Sin embargo, ya en 2011 y tras una visita de la entonces ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, el contrato se complicó y, según reveló El Mundo en 2013, fue entonces cuando OHL impuso al resto de miembros del consorcio la contratación, como mediadora, de la empresaria iraní Shahpari Zanganeh, tercera esposa del empresario y traficante de armas Adnan Khashoggi.
«Villar Mir puso a Shahpari Zanganeh, mujer de Khasoggi, como intermediaria para el tren. Ellos decían que era yo, pero yo nunca tuve nada que ver con el tren […] y después el Rey me ha escrito por e-mail que Villar Mir estuvo en su despacho y le dijo: ‘Voy a ver si Zanganeh te paga la mitad de su comisión’«.
Puestos en contacto con OHL, la constructora mantiene que sus movimientos han estado siempre dentro de la legalidad y matizan que su participación en el fondo era minoritaria. Fuentes de la constructora aseguran además que Juan Miguel Villar Mir y el rey Juan Caros no tuvieron nunca una conversación en esos términos.
Sin embargo la «amiga entrañable» del rey emérito avanza en su relato narrando cómo cuestionó supuestamente aquella decisión de Juan Carlos I, aunque primero le indicó lo que debía hacer: «Llama inmediatamente a Villar Mir y le dices ‘Nunca hemos tenido está conversación. Soy el Rey de España, no puedo como imaginas…'». Sin embargo, la consultora germano-danesa criticó igualmente la actitud del monarca: «Le dije: «¿Estás completamente loco? ¿Vas a coger dinero de los iraníes? Ella es iraní. Irán estaba en la lista de países no… el marido estuvo en prisión por tráfico de armas. Vas a cobrar comisiones de las empresas españolas que han conseguido el tren. A ti te paga el Gobierno para representar a la industria española. No puedes coger ese dinero».
El 26 de octubre de 2011, el grupo de empresas españolas recibió el contrato millonario, y la intermediaria elegida por OHL pasó a cobrar una comisión del 1,5% del contrato, que rondaba los 100 millones de euros. Fue entonces cuando según Corinna, el rey Juan Carlos reclamó para él parte del dinero por sus gestiones para desbloquear el contrato.
Es más, la amiga de Juan Carlos asegura que éste se habría enfadado hasta tal punto al conocer el pago a la mujer de Khasoggi, que habló en estos términos: «¡No me jodas, mi comisión! Yo hice el tren. Yo hablé con mi amigo, mi hermano, y con los saudíes […] Me tenéis que pagar a mí, no a Zanganeh. Yo me reuní con quien cerró el contrato». Palabras a las que, según Corinna, Villar Mir contestó así al hoy rey emérito: «No te voy a pagar más. Déjame hablar con Zanganeh». Algo que el empresario español ha negado al ser contactado por EL ESPAÑOL.
«Bombas atómicas»
A renglón seguido y ante las preguntas de Villarejo, la aristócrata explica que Juan Carlos I recibió parte de los fondos («Por supuesto»). «Villar Mir pagó, todos pagaron la comisión, que fue de 80 millones», destinados en principio a la intermediaria iraní. La operación se planeó entonces, según esta versión, de manera que fuera Zanganeh quien entregara parte de los fondos a una sociedad controlada por gente de confianza de Juan Carlos I.
A las preguntas de cómo llegó presuntamente ese dinero al rey emérito, CSW contesta de forma afirmativa al escuchar de nuevo el nombre de «Villar Mir», pero matiza: «a través de los saudíes». «De forma repentina, en 2012 pude ver en una anotación bancaria un importante volumen de dinero y le pregunté de dónde viene. Y él contestó de Arabia Saudí. Yo no sé quién lo mandó, pero sé que es Canonica [abogado suizo] quien lo hizo. Otra vez Canonica».
15 Julio 2018
Así se fraguó la cita entre Corinna y Villarejo que ha hecho temblar a la Corona
El comisario Villarejo llegó a Londres un día antes de la cita prevista. Aterrizó y tras dejar las maletas en un hotel cercano, pasó varias horas rondando por los alrededores de la casa donde se había fijado el encuentro: un piso de lujo en una de las zonas más céntricas de la ciudad del Támesis.
El objetivo de aquella troncha (vigilancia en el argot policial) estaba claro. Intentar detectar cualquier rastro de seguimiento. De miradas indiscretas que quisieran inmortalizar el encuentro entre la consultora de origen danés que guardaba muchos de los secretos de la corona española tras su estrecha relación con el rey Juan Carlos y el comisario de Información que durante años estuvo más cercano a la cúpula policial. El agua y el aceite. O las dos caras de la misma moneda.
El aliño de la cita fue un denominador común: los problemas que, a juicio de ambos, les estaba creando el Centro Nacional de Inteligencia. Era primavera de 2015 y medio año antes, el nombre del comisario Villarejo comenzó a aparecer en sumarios como el del Pequeño Nicolás o la doctora Pinto. El mando policial culpaba al servicio secreto español de intentar tumbar su prestigio para debilitar su trabajo y quedarse así con el monopolio de algunas fuentes sensibles en la lucha antiterrorista.
Sin embargo, en varios despachos policiales se escuchaba ya la tesis de que el comisario, adscrito a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) y con una oficina operativa en la Torre Picasso donde intercalaba servicios privados con trabajos policiales, se habría servido de esa doble condición, aceptada por las distintas cúpulas de Interior desde hace casi 20 años, para enriquecerse de forma ilícita.
El caso de la empresaria Corinna su Zayn-Wittgenstein (CSW), guardiana de los secretos de la Corona y la mujer que durante años estuvo más cerca del rey emérito es distinto. La empresaria saltó a la luz pública española cuando el entonces monarca tuvo un accidente en una cacería en Botswana. Esa noche, el rey sufrió un accidente al caer por unas escaleras tras abatir a un elefante en el Delta del Okavango. Era miércoles, 11 de abril de 2012, y España pasaba uno de los peores momentos económicos de su historia reciente, mientras el monarca disfrutaba de una cacería que ronda los 40.000 euros de precio. “Lo siento mucho, no volverá a ocurrir”, comunicó públicamente tras salir del hospital el 14 de abril, tras tres días ingresado.

El rey Juan Carlos posa tras cazar un elefante.
Un amor imposible y un enviado del Estado
Fue entonces cuando el general Félix Sanz Roldán, máximo responsable del CNI viajó a Londres para reunirse con la empresaria, que residía entonces en una suite del lujoso hotel Connaught a la espera de que terminaran unas reformas en su casa de la capital británica. En una entrevista concedida al diario El Mundo, la empresaria explicó que el director del servicio secreto puso sobre sus espaldas el futuro de la monarquía y “el de 45 millones de españoles”. Según esta versión, el amor entre Corinna y el rey era imposible. Un divorcio a esas alturas, con el país sumido en la crisis y la Casa Real cada vez más cuestionada, supondría remover los cimientos de la institución. Algo que no convenía.
Aquella reunión quedó oculta durante meses. Pero fue la consultora germano-danesa quien la sacó a la luz en un movimiento de acción-reacción. El 18 de febrero de 2013, el empresario Diego Torres, socio del exduque de Palma, Iñaki Urdangarin, presentó en la causa del caso Nóos unos correos que la nombraban de forma reiterada y reflejaban su intento de conseguir trabajo al yerno del rey en una fundación vinculada con el deporte llamada Laureus.
Fue entonces cuando la empresaria decidió dar la cara en España y conceder una entrevista en el diario El Mundo. El titular hablaba de su intento de conseguir un empleo al marido de la infanta Cristina. Pero en el interior, la empresaria relataba que había realizado “trabajos sensibles” para el servicio secreto español. Algo que llevó al director del CNI a comparecer en la comisión de Secretos Oficiales del Congreso. Allí, Sanz Roldán mantuvo que el CNI no había dado nunca servicio de escolta a la pareja extraoficial del rey, y que ella no había realizado trabajo alguno para la Seguridad del Estado.
La importancia de una imagen
Esa entrevista, además de plantear ya un escenario de oposición entre el servicio secreto español y la consultora germana, introduce un nuevo jugador en la partida. Jugadora en este caso: la fotógrafa encargada de realizar las fotos, Vanessa von Zitzewitch, que ya en esa fecha era la pareja sentimental del empresario español Juan Villalonga, expresidente de Telefónica y conocido del comisario Villarejo por la extensa relación que la multinacional de comunicación española tiene con los dispositivos de Inteligencia españoles.
Entre 2013 y 2015, CSW ve como su imagen pública empieza a debilitarse tras el fracaso del Fondo Hispano-Saudí, disuelto en 2010 y en el que las empresas españolas perdieron 21 millones de euros entre todas. En marzo de 2013, días antes de la comparecencia de Félix Sanz Roldán en la Comisiön de Secretos Oficiales, la prensa española aireó el fracaso de la inversión, con la consultora germano-danesa contratada como asesora.
Sin embargo, hubo un texto periodístico que le preocupó especialmente. Y que marcó también el acercamiento entre la empresaria y el comisario Villarejo. El 16 de febrero de 2015, la revista Interviú publicó un reportaje titulado “Corinna se fue con 30 millones”. El texto citaba ya operaciones como las del AVE a la meca, reflejadas en las cintas publicadas ahora por EL ESPAÑOL, y explicaba que el patrimonio presuntamente amasado por CSW desde su llegada a España rondó los 30 millones de euros. Algo que ella negó en ese momento de forma tajante pero que podría cuadrar con el patrimonio que ella reconoce en las cintas que se colocó a su nombre.
En aquel momento, tal y como confirma la grabación de la cita, la expareja del rey estaba convencida de que los dos periodistas del semanario que firmaban aquella pieza escribían al dictado del CNI, por lo que interpretó la información como un nuevo ataque.
La promesa de hacer negocios
La reunión entre la empresaria y el comisario se cerró pocos meses después de ese reportaje, y del libro Final de Partida de la periodista Ana Romero. Otro de los motivos de preocupación de CSW en España, muy centrada en conservar su imagen pública. Sin embargo, la empresaria afincada en Mónaco no era solo una fuente de información. Una persona que podía aportar datos comprometedores sobre altas instituciones del Estado. Además, quería también mantener los contactos necesarios en España para hacer negocio.
17 Julio 2020
Corinna: «He visto en la cara de Sanz Roldán el enorme placer de amenazarme y de ver mi miedo»
Corinna no pierde la oportunidad de describirle a Villarejo en su segundo encuentro en Londres, en octubre de 2016, la escena de pánico que le tocó vivir cuando unos años antes la visitó en secreto el entonces director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el general Félix Sanz Roldán, a quien califica de «ambicioso». «He visto en la cara de Sanz Roldán el enorme placer de amenazarme. De ver el miedo», le confiesa la princesa alemana.
Corinna había conocido al general Félix Sanz Roldán en el chalé de La Angorrilla de El Pardo, donde la princesa alemana residía por decisión de Juan Carlos I. Fue el mismo Rey quien la presentó al director del espionaje español, un mes antes de la cacería de Botswana. Con aquel encuentro, el entonces monarca buscaba que el director del CNI se comprometiera a dar protección a quien presentaba como «mi novia».
Todo cambió cuando la relación entre Juan Carlos I y Corinna salió a la luz, a causa del accidente de Botswana. Félix Sanz Roldán acudió a ver a Corinna en una suite del hotel Connaught de Londres en junio de 2012 para instarle a romper por completo su relación con el monarca, ya que «podía comprometer la seguridad nacional». En aquel encuentro, según denunció más tarde Corinna, el general la amenazó a ella y a sus hijos. Sanz Roldán siempre lo negó.
Pero es el propio Villarejo, que acababa de jubilarse dos meses antes, el que pone sobre la mesa el espinoso asunto de las amenazas para que Corinna se lo corrobore: «La amenaza me pareció realmente injusta, cruel y totalmente desproporcionada. Claro, tú no puedes amenazar a una señora y a sus hijos en nombre del presidente del Gobierno porque representas al jefe de los servicios secretos de un país… Si lo quieres hacer, manda a un tonto, a un tipo desconocido… Si quieres hacer esa maldad… Todo para sentirse importante».
Es cuando Corinna le contesta sobre Sanz Roldán: «Es una persona ambiciosa. He visto en su cara el enorme placer de amenazarme. De ver el miedo. Claro, tiene la formación de Franco. Tiene su manual de actuar… De intimidar… Presionar… Es el viejo manual. De cómo das miedo a la gente. Y decimos que España es una democracia moderna».
A partir de aquel encuentro, la vida de Corinna se convirtió en todo un calvario. El CNI puso entonces en marcha la Operación Mónaco para recuperar unos supuestos documentos de Juan Carlos I que Corinna tenía en su poder. Sanz Roldán, como pudo demostrar OKDIARIO documentalmente, ofreció a Corinna los servicios de la agencia de seguridad Algiz Security, pagados con los fondos reservados de los servicios secretos españoles, supuestamente para darle protección y mantenerla apartada de los paparazzi.
Mercenarios al servicio del CNI
Pero no sólo un grupo de mercenarios contratados por el CNI asaltaron sus oficinas de Mónaco, sino que comenzó a recibir todo tipo de amenazas veladas. En la primavera de 2012, encontró sobre la mesa del salón de su residencia de Mónaco un libro sobre la muerte de la Lady Di con la siguiente dedicatoria: «Entre Niza y Mónaco hay muchos túneles».
El 18 de mayo de 2012, el director del CNI le remitía un correo electrónico con el siguiente mensaje: «Estamos completamente comprometidos con tu integridad física».
El jefe del espionaje español, en lugar de ir a la caza de yihadistas o narcotraficantes, se dedicaba a controlar a quién había sido la compañera del jefe del Estado español: «Querida princesa. Lo siento mucho por el malentendido de ayer. Nuestra intención nunca fue la de tratarla de una manera inapropiada. Estamos completamente comprometidos con tu seguridad física. Mi gente ha estado en constante y directo contacto con la compañía de seguridad en Mónaco. Hemos estado evaluando sus capacidades, con seriedad y fiabilidad. Hemos estado chequeando los alrededores de tus propiedades, buscando posibles riesgos o amenazas”.
Y le añadía: «Creemos que la probabilidad de que sufra una agresión en sus propiedades es realmente pequeña. Sin embargo, estamos dando a la compañía de seguridad lo necesario para disminuir el riesgo a cero. Basado en todos estos aspectos, es un placer para mí asegurarte que nosotros seguiremos cuidando de tus propiedades en Mónaco. Evaluamos esto en el único sitio donde existe la más mínima posibilidad de que haya problemas».
La ex novia del Emérito, más tarde, oficializó ante notario un escrito en el que aseguraba que estaba dispuesta a declarar sobre las amenazas recibidas pero que sólo lo haría por videoconferencia. Y confiesa sus motivos: «No viajaré a España para testificar en persona, en parte porque creo que mi seguridad personal no puede garantizarse dada la conducta pasada y presente del general Sanz Roldán».

Corinna ya había hablado de las amenazas recibidas de Sanz Roldán durante el encuentro que había mantenido en su domicilio de Londres, en abril de 2015, con Villarejo y con el empresario Juan Villalonga, cuya grabación publicó en exclusiva OKDIARIO en julio de 2018. El encuentro fue grabado por el comisario sin que la princesa alemana se percatara de ello.
«El director del CNI amenazó mi vida y la de mis hijos… y el Rey Juan Carlos lo sabía», afirmaba Corinna en dicha grabación.
Con tales antecedentes no era de extrañar que, en sus segundas confesiones grabadas por Villarejo, no hubiera olvidado el terror que le produjo el regocijo del anterior director del CNI al ver cómo Corinna se aterrorizaba. El general Sanz Roldán reconoció que mantuvo esa entrevista en el hotel Connaught, pero siempre ha negado que la amenazara.