29 junio 1985

1er Congreso del Partido Liberal – Ratificado el liderazgo de José Antonio Segurado con el objetivo de atraer voto liberal a Coalición Popular

Hechos

El 29 y 30 de junio de 1985 se celebra el I Congreso del Partido Liberal (PL).

Lecturas

El 29 y 30 de junio de 1985 se celebra el I Congreso del Partido Liberal, que tiene la misión de atraer el voto liberal hacia Coalición Popular / Alianza Popular en confrontación con el Partido Reformista Democrático (PRD) de D. Miquel Roca Junyent y el CDS del Duque de Suárez que aspiran al mismo electorado.

  • Presidente del PL – D. José Antonio Segurado García.
  • Vicepresidentes – D. José Meliá Goicoechea y D. José Manuel Paredes Grosso.
  • Secretario general – D. José Miguel Bravo de Laguna.

El siguiente paso será realizar nuevos fichajes de exdirigentes de UCD que quieran aparecer en las listas de Alianza Popular sin tener que afiliarse al partido del Sr. Fraga utilizando el PL, el ejemplo más claro será el de D. Pío Cabanillas Gallas. 

Pero quien más dará que hablar de aquella ejecutiva será D. José Miguel Bravo de Laguna por verse implicado en un escándalo. 

29 Junio 1985

Nuestro congreso

José Antonio Segurado

Leer

El VI Congreso del Partido Liberal, que hoy comienza, deseamos sea un acto clave para el desarrollo de la filosofía liberal en España y un importante punto de referencia de cara a la gran alternativa democrática que debemos consolidar ante las próximas elecciones.

Desde la elección de los órganos de gobierno hasta el debate y aprobación, si procede, de las ponencias, este VI Congreso deberá cumplir el gran papel de presentar ante nuestra sociedad el mensaje de un Partido Liberal capaz de modernizarla, de ofrecer soluciones imaginativas y eficaces para sus grandes problemas reales (desempleo, crisis económica, terrorismo e inseguridad ciudadana drogas) y, en suma, de dar respuestas a la demanda de responsabilidad, moderación y eficacia que diariamente formula la sociedad española.

Este congreso se celebra al cumplirse los cinco meses y medio desde que tuve el privilegio de aceptar el ofrecimiento unánime de presidir el Partido Liberal. Desde ese momento, debo confesar que sólo he recibido satisfacciones y deferencias en esta nueva experiencia política, en la que he tenido la ocasión de visitar hasta hoy, veinte provincias españolas, con la repetición por parte de los asistentes a actos y conferencias, de unos mensajes muy concretos que se plantearán en el Congreso y que voy a exponer brevemente a continuación.

Lo primero que he podido comprobar en estos viajes ha sido la permanente petición de muchas mujeres y muchos hombres, de moderación en las actitudes y en los mensajes y de eficacia y firmeza a la hora de adoptar soluciones para mejorar la situación de nuestro país. He podido comprobar que el liberalismo tiene un eco muy importante en estas personas, que agradecen fórmulas nuevas para situaciones nuevas y comprenden y exigen que el respeto a los seres humanos sean compatibles con la firmeza en las críticas a las actuaciones concretas.

Otro hecho dominante y común en los veinte viajes ha sido la voluntad generalizada de muchos españoles de buena fe de que el centro-derecha de nuestro país encuentre la fórmula más inteligente para coordinar sus esfuerzos de cara a conseguir el éxito electoral en las próximas elecciones generales. El votante no comprende las sutilezas que muchos políticos utilizan (no incluyo a los del Partido Liberal por la claridad con la que, desde el principio, expresamos nuestra voluntad de unir) para explicar los motivos que les llevan a no cooperar en una labor conjunta que haga más fácil el triunfo. Lo que percibe es una fragmentación en el espectro al que desea votar y, por mucho que lo busque, no encuentra ningún motivo de verdadero peso específico que justifique este comportamiento.

En nuestro Congreso le vamos a decir al votante que no creemos en la descalificación glboal del adversario, sino que la fuerza de la crítica está en realizada ante una actuación política, no ante una cuestión personal o ideológica. Desde este argumento vamos a manifestar, con claridad, que, desde nuestro punto de vista, el socialismo no es opción que España necesita de cara a consolidar y ampliar las libertades de sus habitantes y a hacer frente a una crítica situación económica que se ha agravado sensiblemente en estos últimos veintisiete meses de gestión ineficaz.

Otro de los mensajes que vamos a transmitir en nuestro Congreso es que los liberales somos los primeros convencidos de que la voluntad de muchos españoles debe verse reflejada en una actuación responsable de los políticos que los representan, encaminada a un objetivo tan simpley concreto como éste: ponerse de acuerdo para intentar ganar unas elecciones y poder aplicar nuestras soluciones. Nosotros hemos empezado dando ejemplo, uniendo a dos partidos y, desde luego, vamos a realizar todos los esfuerzos necesarios para sumar y no restar, aportar y no exigir, elogiar y respetar en lugar de criticar y frivolizar.

Junto a estos mensajes; el VI Congreso del Partido Liberal quiere exponer la realidad de un partido que ha crecido considerablemente en los últimos meses y tiene vocación firme de jugar un papel clave en un futuro inmediato. Un partido que cuenta ya con implantación en todo el Estado español y con una filosofía moderna, atractiva y eficaz, que va a ser interpretada por personas con trayectorias  diáfanas y un gran futuro por delante.

El Congreso pretende demostrar que existe una alternativa de eficacia, imaginación e ilusión desde la libertad, frente a la ineficacia, rutina y pesimismos actuales, consecuencia de la continua intervención.

Este Congreso va destinado al español libre y responsable que desea mejorar su calidad de vida y desterrar el estatismo como fórmula de gobierno, al español que confía en su propia capacidad y rechaza que el Estado invada cada día parcelas de sus propias responsabilidades.

Estos son los objetivos de un acto que será transparente ante la opinión pública y que realizará un llamamiento a la responsabilidad de todas las mujeres y todos los hombres que deseen construir la gran alternativa que necesita nuestro país. Una alternativa basada en la aportación de argumentos y ofertas, respetuosa con las demás, generosa en ilusión y consciente de la importancia de representar las esperanzas de miles de españoles que desean votar una opción seria, amplia, eficaz y capaz de competir con posibilidades de éxito en las próximas elecciones.

Esta es la gran tarea de las mujeres y los hombres del Partido Liberal.

José Antonio Segurado

El Análisis

MISIÓN: NEUTRALIZAR A SUÁREZ Y ROCA

JF Lamata

Manuel Fraga aceptó fichar a José Antonio Segurado, el jerifalte de la patronal madrileña, y darle puestos de elección segura en las listas de Alianza Popular, a pesar de que ni él ni los suyos aportaban demasiados votos con una única misión, darle un barniz ‘liberal’ a Alianza Popular que neutralizara que se consolidaran las opciones políticas liberales que pretendían sacar adelante Adolfo Suárez y Miquel Roca.

Sin embargo, tras las elecciones generales de 1986 en las que el PL no pudo evitar que Adolfo Suárez consolidara un grupo parlamentario liberal-centrista como tercera fuerza política con unos votos que Fraga esperaba para su AP sentenció las expectativas de futuro del PL.

J. F. Lamata