12 octubre 2009

Miró i Ardevol, presidente de e-Cristians, les acusa desde EL MUNDO de atacar constantemente a la religión católica

Acusan al programa ‘Polonia’ de Toni Soler (TV3) de ser «un arma ideológica para destrozar a figuras muy concretas»

Hechos

12 de octubre de 2009 el diario EL MUNDO publicó el artículo ‘Polonios contra Cataluña’.

Lecturas

 «Toni Albà, un destacado polonio y Fermí Fernández han elevado el listón del insulto, presentando una obra dirigida exclusivamente a ridiculizar la persona de Jesucristo y de la Virgen María».

12 Octubre 2009

Polonios contra Cataluña

Josep Miró i Ardévol

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HABERMAS, el intelectual más importante para el pensamiento laico de izquierdas, escribió hace bastantes años, antes de su debate en 2004 con el entonces cardenal Ratzinger: «Sólo las sociedades modernas que puedan introducir los contenidos esenciales de las tradiciones religiosas en el recinto de lo profano podrán salvar la substancia de lo humano». Esta reflexión ha tenido continuidad en Europa, con multitud de discusiones, artículos y libros, fruto de la convicción del agotamiento de la modernidad y que Habermas tan bien resume con esta frase: «La secularización ha perdido su capacidad para ilustrar».

La cuestión plantea si la sociedad democrática, el estado de derecho, puede subsistir sin unos presupuestos previos al estado, que, por su naturaleza, son de carácter básicamente religioso, donde se juega la salvación de la substancia de lo humano. En Cataluña, todo este debate ilustrado ha sido sustituido por un subproducto penoso. La religión -la cristiana- es utilizada para la befa, mofa y burla. La dictadura de lo políticamente correcto tiene su único argumento. n la práctica del escarnio. Los polonios son sus máximos representantes. Un grupo humano omnipresente, en los medios públicos y privados, que usa el humor como arma ideológica. Teóricamente se ríe de todos, en la práctica, persigue destrozar a algunas figuras muy concretas. Benedicto XVI es la más destacada -también Duran Lleida-. Ahí la parodia no existe porque no hay ninguna voluntad de aproximarse a la realidad del personaje exagerando sus rasgos. Simplemente es mofarse de la figura del Papa convertido en un extraño y ridículo personaje.

Más allá de este hecho, Toni Albà, un destacado polonio, y Fermí Fernández, han elevado el listón del insulto, presentando una obra dirigida exclusivamente a ridiculizar la persona de Jesucristo y de la Virgen María. ¿Qué calificativo pueden merecer unas personas que pretenden ganar dinero a base de mofarse de los sentimientos más profundos de una parte de sus compatriotas? ¿Qué país se puede construir con personas que desprecian de manera total las convicciones de muchos de sus conciudadanos?

Lo que hacen nada tiene que ver con la libertad de expresión, porque ésta tiene sentido para elegir entre distintas opciones de bien y no para hacer daño. Responder a este daño, más allá de las opiniones de cada cual, es una exigencia de salubridad cívica.