24 mayo 1988

El ex Vicepresidente del Gobierno abandonará el Grupo Popular y se pasará al Grupo Mixto en el Congreso

Alfonso Osorio, forzado a dimitir de todos sus cargos en Alianza Popular por sus declaraciones contra Hernández Mancha y Fraga

Hechos

En mayo de 1988 D. Alfonso Osorio presentó su dimisión como Presidente del Consejo Político de Alianza Popular.

Lecturas

Ante los reproches de la dirección de Alianza Popular al diputado D. Alfonso Osorio García al presidente de D. Antonio Hernández Mancha este presenta su dimisión como presidente del Consejo Político de Alianza Popular que es aceptada el 30 de mayo de 1988 por el presidente del partido, Sr. Hernández Mancha. El Sr. Osorio García anuncia que abandona Alianza Popular y como diputado se pasa al Grupo Mixto.

«En España hay sólo dos líderes, Felipe González y Adolfo Suárez. Hernández Mancha necesita todavía 10 años de rodaje para poder aspirar al palacio de la Moncloa», «Manuel Fraga se ha metido en un callejón sin salida al aceptar la candidatura a la presidencia de la Xunta de Galicia, ya que es difícil que consiga la mayoría absoluta que necesita para gobernar». Estas palabras del Presidente del Consejo Político de Alianza Popular y ex Vicepresidente del Gobierno, D. Alfonso Osorio a un grupo de periodistas desataron una ola de indignación en la propia Alianza  Popular, que solicitaron la dimisión del Sr. Osorio de todos sus cargos políticos.

El Sr. Osorio dimitió de sus cargos en AP y mostró su disposición de abandonar el Grupo Popular y pasarse al mixto, cosa que se hizo efectiva el 30 de mayo.

LUIS RAMALLO: «OSORIO ES UN PARÁSITO DE LA POLÍTICA»

luis_ramallo  El diputado de AP, D. Luis Ramallo, cargó contra su ‘compañero’ de partido, D. Alfonso Osorio tras conocer sus declaraciones contra el Sr. Hernández Mancha y el Sr. Fraga, «Osorio es un parásito de la política».

HERNÁNDEZ MANCHA CULPA A OSORIO DE LOS MALOS RESULTADOS DE AP EN LAS ELECCIONES CATALANAS

hernandez_mancha  El Presidente de Alianza Popular consideró que los malos resultados e AP en las elecciones al parlamento catalán se debían a las actitudes indisciplinadas como las del Sr. Osorio: «el electorado castiga la sensación de conflictividad interna en un partido, ha habido actítudes poco disciplinadas, cornentarios, filtraciones, que han alterado la imagen pacífica del partido. Eso de que haya gente que vaya por libre se tiene que acabar. (…) Pero me refiero no sólo a Osorio».

Ya retirado de la política, el Sr. Osorio declararía: «En la derecha española no se dialoga, no se discute, se ordena y se obedece y al que desobedece se le fulmina«.




El Análisis

Osorio asume su realidad

JF Lamata

Alfonso Osorio siempre soñó con liderar la derecha española, ya en los tiempos de UCD con Suárez entendía que el Duque se equivocaba al crear un partido de centro y no un partido de derechas, pues entendía que lo lógico era que en España hubiera una «gran izquierda democrática» que fuera Felipe González y una «gran derecha democrática» y si Adolfo Suárez se negaba a liderarla, entonces le correspondía hacerlo a él. Alfonso Osorio si alió a Manuel Fraga para que este forjara esa gran derecha, primero llamada Coalición Democrática y luego denominada Coalición Popular, con el pretexto de que una vez Fraga dejará el invento montado se retirara y él heredara.

Pero cuando llegó el momento, en 1986, Alfonso Osorio no tuvo el apoyo esperado en el congreso de las listas abiertas, por sus diferencias con Miguel Herrero Rodríguez de Miñón, que también aspiraba a suceder a Fraga. Al final cuando llegó el momento, los aliancistas optaron por apoyar o a Herrero o a Mancha como sucesores de Fraga y Alfonso Osorio se encontró con la misma decepción que Fernando Suárez, no tenía apoyos suficientes para el líder de AP, como tampoco lo tuvo para ser candidato a la alcaldía de Madrid por AP en 1987.

Sus ácidas críticas a Antonio Hernández Mancha y su retirada de la ejecutiva del partido más su amenaza con pasarse al Grupo Mixto evidenciaba que Osorio ya había asumido su realidad, que nunca podría liderar la derecha española. Acertó en que España necesitaba un gran partido de derecha democrática, pero no sería él, sino José María Aznar quien lo lideraría.

J. F. Lamata