31 marzo 2021
Cambio en el Gobierno tras la salida de Pablo Iglesias, Yolanda Díaz asciende a vicepresidenta e Ione Belarra entra como ministra de Derechos Sociales
Hechos
El 31 de marzo de 2021 D. Pablo Iglesias Turrión formaliza su dimisión como vicepresidente segundo del gobierno.
Lecturas
El 31 de marzo de 2021 D. Pablo Iglesias Turrión formaliza su dimisión como vicepresidente segundo del gobierno para poder ser candidato de Unidas Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid. La ministra de Economía, Dña. Nadia Calviño Santamaría, pasa de vicepresidenta tercera a vicepresidenta segunda y asumiendo la ministra de Trabajo, Dña. Yolanda Díaz Pérez, la vicepresidencia tercera. Se crea el ministerio de Derechos Sociales para el que es nombrado nueva ministra Dña. Ione Belarra Urteaga, de Unidas Podemos.
En el mismo vídeo en que D. Pablo Iglesias anunciaba su dimisión como vicepresidente y que dejaba por tanto de liderar todo el espacio denominado Unidas Podemos [formado por Podemos, Izquierda Unida y confluencias, como los Comunes en Catalunya], anunció que proponía a Dña. Yolanda Díaz como nueva lideresa de ese espacio político. En el vídeo aseguraba su convencimiento de que la Sra. Díaz era la mejor ministra de Trabajo de la historia, que merecía ser la próxima candidata de Unidas Podemos a la presidencia del Gobierno y que sería la primera mujer presidenta del Gobierno en España.
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El Consejo de ministros queda, por tanto, compuesto de la siguiente forma:
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- Presidente del Gobierno – D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón (PSOE).
- Vicepresidenta 1ª, relaciones con las Cortes y Memoria Democrática – Dña. Carmen Calvo Poyato (PSOE).
- Vicepresidenta 2ª y ministra de Economía – Dña. Nadia Calviño Santamaría (PSOE).
- Vicepresidenta 3ª Ministra de Trabajo – Dña. Yolanda Díaz Pérez (Unidas Podemos).
- Vicepresidenta 4ª y ministra de Transición Ecológica – Dña. Teresa Ribera Rodríguez (PSOE).
- Ministra de Defensa – Dña. Margarita Robles Fernández (Indep. en PSOE).
- Ministro de Interior – D. Fernando Grande-Marlaska Gómez (Indep. en PSOE)
- Ministra de Asuntos Exteriores – Dña. María Aranzazu González Laya (PSOE).
- Ministro de Justicia – D. Juan Carlos Campo Moreno (PSOE).
- Ministro de Transportes – D. José Luis Ábalos Meco (PSOE).
- Ministra de Hacienda y Portavoz del Gobierno – Dña. María Jesús Montero Cuadrado (PSOE).
- Ministra de Educación – Dña. Isabel Celaá Diéguez (PSOE).
- Ministra de Industria – Dña. Reyes Maroto Illera (PSOE).
- Ministro de Agricultura – D. Luis Planas Puchades (PSOE).
- Ministro de Política Territorial – D. Miquel Iceta Llorens (PSOE).
- Ministro de Cultura y Deporte – D. José Manuel Rodríguez Uribes (PSOE).
- Ministro de Sanidad – Dña. Carolina Darias San Sebastián (PSOE).
- Ministro de Ciencia e Innovación – D. Pedro Duque Duque (Indep. en PSOE).
- Ministro de Igualdad – Dña. Irene Montero Gil (Unidas Podemos).
- Ministro de Consumo – D. Alberto Garzón Espinosa (Unidas Podemos).
- Ministro de Seguridad Social – D. José Luis Escriva Belmonte (PSOE).
- Ministro de Universidades – D. Manuel Castells Oliván (Unidas Podemos).
- Ministra de Derechos Sociales – Dña. Ione Belarra Urteaga (Unidas Podemos).
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Al frente de la secretaría general de Podemos D. Pablo Iglesias será sustituido por Dña. Ione Belarra, afín a él.
En teoría Dña. Yolanda Díaz aparece como la heredera de D. Pablo Iglesias en el liderazgo de todo el espacio agrupado en Unidas Podemos, pero pronto se hablará de una ruptura política entre ambos que se manifestará de cara al público en noviembre de 2022.
El Análisis
Cuando Pablo Iglesias anunció que dejaba la vicepresidencia para lanzarse a una campaña quijotesca en Madrid, muchos se preguntaron si no había una pizca de drama shakespeariano en su retirada. En un gesto digno de un monarca absolutista, no solo cedió su silla en el Consejo de Ministros a Yolanda Díaz, sino que también la proclamó heredera del espacio político de Unidas Podemos. ¿El problema? Díaz no pidió el trono, ni firmó lealtades perpetuas. Iglesias asumió que, por haberla designado ministra de Trabajo –en una jugada que le salió redonda– y por aupándola al estrellato político, sería una especie de vasalla agradecida. Pero, como tantas veces ocurre con las expectativas desmesuradas, la realidad demostró que Díaz tenía otros planes y que el libreto de «incondicionalidad» no iba con ella.
El plan de Iglesias era astuto, pero simplista: ceder el mando a alguien de Izquierda Unida para contentar a los aliados y, de paso, asegurarse de que el control real seguía en manos del pablismo. Lo que no calculó fue que Díaz, en lugar de seguir sus dictados, decidiría lanzarse a construir su propio espacio político con una estrategia y equipo propios, algo que Iglesias probablemente nunca vio venir. Así, lo que empezó como un gesto calculado de magnanimidad terminó sembrando las semillas de un conflicto que sigue desgarrando el espacio político a la izquierda del PSOE. Iglesias creyó que designar a un sucesor era suficiente para garantizar su legado, pero olvidó una regla básica: los liderazgos no se heredan, se construyen. Y en este caso, el trono vacío de Unidas Podemos se ha convertido en una fuente constante de tensiones y disputas.
J. F. Lamata