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Dimite Fernando Checa como Director del Museo del Prado enfrentado con la ministra Pilar del Castillo (PP)

HECHOS

El 29 de noviembre de 2001 se hizo pública la dimisión de D. Fernando Checa como director del Museo del Prado.

Dña. Pilar del Castillo, ministro de Cultura.

Con la dimisión de D. Fernando Checa son ya ocho los directores del Museo del Prado consumidos en los últimos 25 años.

05 Diciembre 2001

EL PRADO NO SE MERECE ESTO

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

El Museo del Prado, máximo símbolo físico de las artes plásticas en España, vive desde hace años en un ambiente enrarecido, sin iniciativas, con directores que parecen entrar y salir por una puerta giratoria sin cambiar gran cosa y un grupúsculo de conservadores vitalicios, acomodados, funcionariales, extremadamente recelosos los unos de los otros y que se torpedean mutuamente. La subsiguiente parálisis ha frenado la restauración y la ampliación de la pinacoteca, impedido cualquier desarrollo de actividades científicas imprescindibles (publicaciones, investigaciones coordinadas con la Universidad…) y generado una triste imagen de nuestra cultura.

La historia del Prado no se merece este pobre presente, y una reforma de sus estructuras se ha vuelto visiblemente necesaria.Eduardo Serra, presidente de su patronato un cargo, en principio, electivo entre sus patronos, pero apenas disimuladamente político , está impulsando esa reforma. Consiste en sacar el museo del ámbito de Educación y Cultura, convertirlo en organismo público con claro funcionamiento empresarial y colocar a su cabeza a un director general bajo el cual hasta cuatro directores se repartirán la tarea; el artístico sería uno más entre ellos. El proyecto, personalmente avalado por José María Aznar, ha avanzado entre polémicas azuzadas por el carácter imperioso, áspero e impaciente de Serra, ese polivalente ex ministro de Defensa y ex presidente de la Fundación contra la Droga, hoy presidente de la empresa de servicios financieros UBS Warburg España, del Instituto de Política Exterior…

La idea reformista es correcta, pero la racionalización del Prado no debería pretender convertirlo en un remedo de la Ford, El Corte Inglés o Carrefour. Y el modelo de ley que se baraja, que convierte al presidente del Patronato en director general interino hasta que se culminen la reforma y la ampliación muchos años es a todas luces una argucia para concentrar todo el poder en manos del propio Serra. Este, que no tiene formación artística, ha llegado a comprar una obra de Goya sin informar siquiera de ello al ex director Fernando Checa.

Hay que romper el monopolio de los actuales conservadores, ampliar su elenco, encontrar un director de gran talla científica pero con capacidad de gestión (los hay), y no diluir esa dirección en nuevos reinos de taifas. El Prado debe vivir, mejorar y prosperar, pero no es una empresa de servicios. Es una gloriosa institución cultural que debe recobrar su lustre y su prestigio sin transformarse en una pyme más.

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