21 junio 2014
La SICAV no era ilegal, pero iba en contra del discurso de IU contra los paraísos fiscales
El eurodiputado de Izquierda Unida Willy Meyer es forzado a dimitir tras descubrirse que tenía el fondo de pensiones en una SICAV
Hechos
- El 25.06.2014 D. Willy Meyer anunció su dimisión como Eurodiputado de Izquierda Unida (Izquierda Plural) en el Parlamento Europeo.
Lecturas
El 24 de junio de 2014 el digital InfoLibre publica una noticia firmada por Dña. Alicia Gutiérrez que desvela que eurodiputados del PP, PSOE e Izquierda Unida mantenían un fondo de pensiones en Luxemburgo, un paraíso fiscal. Entre ellos Dña. Elena Valenciano, D. Miguel Arias Cañete y D. Willy Meyer Pleite
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La noticia causa un escándalo especialmente en Izquierda Unida, contraria a los paraísos fiscales y que irrumpe en un momento en que IU debe afrontar la competencia con el nuevo partido político Podemos. Dirigentes de IU como D. Alberto Garzón Espinosa o Dña. Marina Albiol critican desde Twitter la actitud del Sr. Meyer, que además es secretario de Política Internacional en la dirección de IU que encabeza D. Cayo Lara Moya.
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El 25 de junio de 2014 D. Willy Meyer Pleite es forzado a renunciar a su acta de eurodiputado y a anunciar su retirada política.
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24 Junio 2014
Crece la presión sobre Willy Meyer en IU para que dimita de su escaño en Bruselas
El tercer mandato de Willy Meyer como eurodiputado peligra. Y mucho. La presión a estas horas es enorme dentro de toda Izquierda Unida para que dimita. Presiones que está oyendo uno de sus principales valedores, el propio Cayo Lara, que ahora tiene que resolver la papeleta de si deja caer o no a su amigo, confidente y peso pesado de su ejecutiva desde 2008, como secretario de Política Internacional.
«Izquierda Unida está en llamas«. El juicio lo expresaban esta tarde hasta tres importantes miembros de la ejecutiva federal, sin esconder en absoluto su preocupación y sin poner paños calientes. La exclusiva de infoLibre, publicada esta mañana, que destapaba que europarlamentarios de distintos países y distintos partidos –entre ellos, Meyer– mantenían un fondo de pensiones privado y canalizado a través de una sicav (sociedad de inversión de capital variable) en Luxemburgo, un paraíso fiscal en la práctica, escandalizó de abajo arriba a toda la organización. Y distintos cuadros lo expresaron abiertamente en Twitter o a través de los medios de comunicación, caso del diputado por Málaga, Alberto Garzón. Es un «escándalo«, verbalizó.
Garzón decía en voz alta lo que muchos sentían en privado. Muchos, además, de los que le apoyan como futuro líder y los que desean la renovación de la clase dirigente de IU. Igual de contundente fue la número cuatro de la lista europea, Marina Albiol, otro de los valores emergentes de la federación. Meyer, por su parte, no dijo nada a través de su cuenta de Twitter.
No es ético que existan fondos de pensiones privados financiados con dinero público. Hay que combatirlo desde todos los ámbitos.
— Alberto Garzón (@agarzon) junio 24, 2014
Y que el parlamento europeo aporte dinero a una SICAV para beneficio de algunos representantes públicos me parece un escándalo.
— Alberto Garzón (@agarzon) junio 24, 2014
Ni privilegios para cargos públicos, ni planes de pensiones en Sicav, ni sueldazos,nada que nos separe del pueblo. Lo defendía antes y ahora
— Marina Albiol Guzman (@MarinaAlbiol) junio 24, 2014
Meyer reconoció ayer a este diario que sí, que había participado en el fondo voluntario de pensiones, aunque ni él ni la socialista Elena Valenciano dijeron tener ni idea de que se había articulado a través de una sicav en Luxemburgo, país donde la tributación no es que sea baja, es que es meramente simbólica: 0,01%.
El eurodiputado reaccionó por la mañana enviando una carta al Parlamento Europeo para pedirle la baja en el sistema. Un gesto que muchos de sus compañeros veían como un mero «cortafuegos» que no resolvía el problema de fondo.
De camino, el debate de remodelación de la cúpula
En IU, según todas las fuentes consultadas, todas miembros de la ejecutiva federal, la sensación más extendida, y la que se podía percibir en las redes sociales, las llamadas y los WhatsApp de los dirigentes, era que no podía ser «creíble» la versión de Meyer, porque «tonto no es«, y tenía que saberlo al hacer sus declaraciones de la renta. Pero lo doloroso para IU es que hay términos que no se pueden conjugar «bajo ningún concepto»: fondo de pensiones privado, sicav, paraíso fiscal, Luxemburgo. «Eso es lo que hemos criticado millones de veces, lo que hemos combatido con ahínco, por eso esto no es admisible. No se pueden disculpar este tipo de prácticas», confesaba preocupado un responsable del aparato. «Esto toca un aspecto nodal de la política de IU. Toca al corazón de la credibilidad de la política, del combate democrático. Así que las responsabilidades políticas que se asuman deben estar a la altura del reto», subrayaba a este diario Ramón Luque, secretario de Acción Electoral, el único que quiso dar la cara.
La reflexión, pues, era clara: IU no puede presentarse como adalid de la lucha contra la privatización de las pensiones, del combate contra los paraísos fiscales o la baja tributación de las sicav y al mismo tener nada menos que a su cabeza de lista en las europeas del 25-M y su representante en Bruselas en los últimos diez años calentando el escaño otro quinquenio más. El «clamor», «generalizado», según todas las fuentes contactadas, era uno: Meyer tenía que renunciar a tomar posesión de su acta la próxima semana en Estrasburgo, en el pleno de constitución del Parlamento Europeo.
La bomba informativa de infoLibre –así ha sentado en Olimpo, la sede federal– se ha cruzado con otro debate vivo en IU y que está dejando no pocas heridas: la reestructuración de la ejecutiva. El 25-M provocó un fortísimo shock en la federación. La fuerte irrupción de Podemos y el crecimiento limitado de la lista de Meyer obligó a la dirección a hacer autocrítica y a prometer una revolución interna. Lara, que siempre había sido reacio a las primarias abiertas, se vio forzado a anunciarlas para calmar a los suyos, como también sintió el empuje de dirigentes y federaciones para que acometiera una remodelación de calado dentro de su dirección. Todo ello tendría que acabar de cuajar el próximo sábado, 28 de junio, en la reunión del Consejo Político Federal, su máximo órgano de poder entre asambleas.
Almuerzo en el Congreso
Las negociaciones para la formación de la nueva cúpula apenas habían comenzado. Sí estaba claro que ganaría peso Alberto Garzón, un candidato casi seguro a las primarias para la elección de la candidatura a la Moncloa. Pero poco más. Ahora el caso Meyer se ha cruzado en el camino y eso, «objetivamente», como afirmaban varias fuentes, «dificulta» las conversaciones en torno a la dirección. Porque, lo que nadie quiere es que el debate sobre la continuidad del eurodiputado arruine el debate.
La preocupación se ha trasladado en los gestos. IU está revolucionada internamente, y también el sanedrín que rodea a Lara. Este almorzó en la Cámara baja con sus dos hombres de confianza, Miguel Reneses, su secretario de Organización, y José Luis Centella; su voz en el Congreso y líder del PCE, y el número dos de este en el partido, Fernando Sánchez. Y se esperaba que Meyer volara rápidamente a Madrid para explicarse. Hasta los más prudentes asumían la «inquietud» que se ha instalado en la federación. Hasta estos querían escuchar ya las alegaciones del eurodiputado.
26 Junio 2014
Por la Sicav muere el político... de IU
Willy Meyer, hasta ayer diputado del Parlamento Europeo por Izquierda Unida, ha caído víctima de la demagogia de su partido. Porque demonizar las Sicav como un instrumento de evasión fiscal de los ricos y poderosos tiene esas cosas: cuando utilizas una de ellas, aunque sea legal y éticamente aceptable, no tienes más remedio que avengonzarte, pedir perdón y dejar tu escaño. Sobre todo si eres de IU y un movimiento llamado Podemos ha situado a tu partido dentro de la «casta» y amenaza con llevarse buena parte de tu electorado más fiel. El error está en identificar Sicav con evasión de impuestos y difundir ese mensaje por un puro motivo político.
Una sociedad de inversión de capital variable (Sicav) invierte el patrimonio de muchos ciudadanos y tiene un único gestor, que es quien mueve el dinero en busca de rentabilidad. Las Sicav tributan al 1% en el Impuesto sobre Sociedades, mientras que cuando un inversor retira su dinero tiene que declarar las plusvalías generadas; según la reforma recién aprobada por el Gobierno, pagará entre el 19% y el 23% de lo que haya ganado. Es exactamemente la misma tributación que soportan los fondos de inversión, productos de ahorro mucho más conocidos por los ciudadanos: no en vano, a los fondos contaban en mayo con más de 5,7 millones de partícipes.
La gran diferencia entre una Sicav y un fondo es que en aquélla los inversores son accionistas de esa sociedad, pueden decidir el destino de su dinero y cambiar de gestor si no les gusta su trabajo. En un fondo, en cambio, los partícipes no tienen ninguna capacidad de decisión y sólo pueden retirar su dinero si no están de acuerdo. Por esa razón de propiedad, las Sicav son utilizadas como vehículo de inversión de grandes patrimonios y, para cumplir con los requisitos legales de número mínimo de inversores, en ocasiones se buscan partícipes ficticios para que esa familia o grupo financiero mantenga siempre el control de la sociedad. El tratamiento fiscal de las Sicav favorece que esos grandes patrimonios paguen menos impuestos. Como decíamos antes, los beneficios de la Sicav –¡ojo!: no los que obtienen quienes invierten en ella– tributan al 1%, mientras que en una empresa normal lo hacen al 30%, aunque el tipo efectivo no llega al 10%.
Pero ése no es el caso de la Sicav de los eurodiputados. El Parlamento tiene estipulado que parte de la retribución sea en un plan de pensiones que se canaliza a través de una Sicav domiciliada en Luxemburgo –sólo porque allí tienen sus cuentas muchos organismos comunitarios– que los políticos pueden retirar al cumplir los 63 años y tributar por ello en sus países. Willy Meyer no ha evadido impuestos por invertir en una Sicav, pero ha caído en su trampa demagógica.
26 Junio 2014
Será legal, pero es infumable
Unas cuantas horas después de que infoLibre desvelara que un número indeterminado de europarlamentarios mantienen un fondo de pensiones a través de una sociedad de inversión de capital variable (sicav) en Luxemburgo, han empezado a desencadenarse consecuencias políticas, aunque no todas las que este sindiós merece. Por si alguien sucumbe a la tentación de escurrir el bulto, procede anticipar algunas consideraciones a la luz de la información contrastada.
– Será legal que durante más de quince años un montón de eurodiputados (de derechas y de izquierdas, españoles y de otras nacionalidades) hayan acumulado un fondo de pensiones complementario en el que los contribuyentes europeos íbamos poniendo (sin saberlo) dos euros por cada euro que el o la eurodiputada en cuestión decidía aportar. Pero es infumable.
– Será «absolutamente legal», como afirma el Parlamento Europeo en una nota oficial este martes noche, que la fórmula escogida para este fondo complementario y semipúblico sea una sicav, es decir una sociedad con una tributación absolutamente ventajosa para grandes capitales y fuera del alcance de la inmensa mayoría de los ciudadanos/contribuyentes/mortales. Pero es infumable.
– Será legal que esa sicav fuera creada en Luxemburgo con el argumento de que allí está la sede de la Secretaría General del Parlamento Europeo, pero lo cierto es que si una sicav tributa en España al muy cuestionado y minúsculo gravamen del 1%, en Luxemburgo lo hace al 0,01% de sus activos netos. El Gran Ducado de Luxemburgo es el país con mayor renta per cápita del planeta (104.000 dólares) y las enormes ventajas competitivas de su sector financiero lo convierten de facto en un paraíso fiscal. Que un europarlamentario participe en un fondo de pensiones (con la fórmula que le plazca) en Luxemburgo será legal, pero es políticamente infumable.
– Será legal que la Mesa del Parlamento Europeo, presidido entonces por el español Enrique Barón, decidiera en 1990 colaborar con un fondo de pensiones ideado y gestionado de forma privada y opaca por eurodiputados concretos, primero británicos y luego de distintas nacionalidades. Pero es institucionalmente infumable.
– Será legal que el Parlamento Europeo se niegue a facilitar la lista de los y las europarlamentarias que mantienen ese fondo de pensiones que sólo pueden ir rescatando cuando cumplan 63 años. Pero esa falta de transparencia es absolutamente infumable.
– Será legal que un eurodiputado como Miguel Arias Cañete pudiera ser al mismo tiempo administrador de una sicav radicada en Luxemburgo. (En infoLibre ya sorprende muy poco cualquier conexión del exministro y aún posible comisario o hasta vicepresidente de la Comisión Europea con sociedades ubicadas en paraísos fiscales). Pero sigue siendo infumable.
– Será posible (el hombre llegó a la luna) que algunos, varios o muchos de los participantes en ese fondo complementario de pensiones se enteraran hace unas horas por infoLibre de que estaba gestionado a través de una sicav desde Luxemburgo. Pero se trata de servidores públicos que en sus decisiones privadas asumen una responsabilidad y una ejemplaridad. Así que la falta de conocimiento también es infumable.
– Será legal presentarse a unas elecciones con un discurso y un programa político que se compromete a luchar desde el Parlamento Europeo contra los paraísos fiscales. Pero si se descubre que el elegido ha aprovechado fondos públicos para una pensión complementaria gestionada por una sicav en Luxemburgo… tiene que renunciar al acta de europarlamentario ipso facto, porque seguir en el puesto es infumable.
– Será legal, como sostiene el Parlamento Europeo, que sus titulares no puedan hacer nada con ese fondo hasta que cumplan los 63 años (por cierto una edad de jubilación temprana para lo que el discurso único sobre el futuro de las pensiones acostumbra). Pero los eurodiputados podrían, con el mismo «carácter voluntario» con el que abrieron ese fondo, devolver hasta el último euro aportado por los contribuyentes. No compensar las ventajas fiscales que disfrutan respecto de sus electores sería infumable.
Asuntos tan vergonzantes como este son los que abonan el descrédito de la política, y además reflejan uno de los mayores peligros para el futuro de las fuerzas progresistas si no reaccionan rápida y honestamente. Arias Cañete no se va a sonrojar porque conozcamos una más de sus hazañas. Tampoco Cristóbal Montoro, que ha admitido participar en el fondo y asegura haberlo declarado al fisco. Por algo desde el PP sostienen que todos los participantes en la sicav sabían perfectamente lo que hacían. Utilizar una sicav daña más a la izquierda. Quienes se dedican a crear impuestos sobre las indemnizaciones de los parados no van a mostrar escrúpulos a la hora de apañar su propia jubilación.
P.D. Willy Meyer, en un gesto de coherencia política, ha presentado su dimisión este miércoles a mediodía y ha renunciado al escaño en el Parlamento Europeo, donde le sucederá Javier Couso en las listas de IU. Arias Cañete (PP), Elena Valenciano (PSOE), Rosa Díez (UPyD) o Cristóbal Montoro no tienen la menor intención de imitar a Meyer.