18 junio 1986
Santiago Carrillo (Unidad Comunista): "Espero que todos los dirigentes como Mohedano se vayan al PSOE o al Infierno y nos dejen hacer un partido comunista en paz"
El ex dirigente del Partido Comunista de España (PCE), José María Mohedano, anuncia que se pasa al PSOE
Hechos
El 17.06.1986 D. José María Mohedano anuncio su ingreso en el Partido Socialista Obrero Español.
20 Junio 1986
El caso Mohedano
El chascarrillo es ya viejo, pues se remonta a los primeros brotes de la crisis que sacudió al Partido Comunista, tras las elecciones de 1979, y que finalizó con la multitudinaria espantada de eurorenovadores o renovatas, en el argot coloquial del partido.
Decía la humorada: Santiago Carrillo va a conseguir lo que ni siquiera pudo lograr Francisco Franco: destruir el PCE. Pero el viejo dicho sajón asegura que la política hace extraños compañeros de cama y, una vez más, el refranero político inglés ha puesto en juego una hipótesis tan divertida, tan descabellada… como probable.
¿Qué sucedería si, tras tan azarosos años, los renovadores que huyeron del PCE, auyentados por los ademanes autoritarios y las propuestas pasadas de moda de quien entonces era su poderosos secretario general), coinciden en las mismas filas, en el mismo partido con su odiado verdugo de entonces? ¿Podrían coincidir en las filas del PSOE personajes hoy tan antagónicos y en el pasado antiguos camaradas como José María Mohedano… y Santiago Carrillo?
El primer paso ya está dado. La gran preocupación del PSOE, antes que el segmento electoral del centro – con dos partidos autoanulándose mutuamente, como son el CDS de Adolfo Suárez, y el Partido Reformista de Miquel Roca – sigue siendo las posibilidades de crecimiento de Izquierda Unida, principalmente a costa de las amplias bolsas de descontento electoral detectadas en la campaña anti-OTAN, ésas que Santiago Carrillo ha definido de forma insólita asegurando que el voto del NO a la OTAN fue un voto de derechas.
Como antídoto contra la coalición de IU, el Gobierno socialista potencia artificial y televisivamente a Carrillo – miembros de la Coalición aseguran que parte del dinero obtenido por el viejo dirigente procede de créditos bancarios otorgados a instancias de Alfonso Guerra – y concentrados sus ataques en la coalición despectivamente definida por los socialistas como la ‘ensaladilla rusa’.
Otra de las acciones contra IU ha sido provocar la afiliación al PSOE de antiguos dirigentes del PCE, todos del sector de los eurorrenovadores, Martín Palacín, De los Rïos, Mangada, Alonso Zaldívar, Pilar Brabo y muy especialmente el abogado y expresidente de la Asociación Pro Derechos Humanos, José María Mohedano.
Ningún mérito existe en afiliar a estas personas, todas, salvo Pilar Brabo, colaboradores del Gobierno en los últimos años, ocupando altos cargos e instalados algunos de lelos en la estética socialista de la gafita ‘A Andy Wharhol’.
Sin embargo, Mohedano, amigo íntimo de algunos ministros socialistas como Barrionuevo o el exministro De la Cuadra, tras ser el más demoledor de los críticos del Gobierno socialista desde planteamientos de la izquierda, ha ingresado en el PSOE, y precisamente en el momento en el que la acusación de oportunismo posee menos asideros: después de elaboradas las listas electorales, antes de conocerse los resultados y afiliándose como militante de base.
José María Mohedano, que llegó a rechazar la oferta de José Barrionuevo para ocupar un importante cargo en Interior en 1982, tras la abrumadora victoria socialista, prefirió no aceptar y mantener, en cualquier caso, una postura áspera crítica hacia la política del PSOE.
Sin embargo, su evolución de Mohedano se inició en la campaña contra la permanencia de España en la OTAN, en la que significativamente no participó
Los adversarios y enemigos de Felipe González acostumbran a definir al Jefe del Gobierno español como un ser rencoroso incapaz de caos elegancias espirituales de la magnanimidad o el alvido de pasadas confrontaciones.
Si es así Felipe González es un consumado actor. Porque el pasado martes, en la localidad madrileña de Leganés, Mohedano asistió a un mitin, ya como miembro del PSOE, acompañando al presidente del Gobierno, Felipe González abrazó cariñosamente a Mohedano frente a las miles de personas que contemplaban la escena y abrió su intervención con cálidos elogios para el excomunista.
José Luis Gutiérrez
El Análisis
Pedro J. Ramírez escribió sobre el pase de Mohedano del PCE al PSOE que era lógico que un ganador como él quisiera estar en un partido de ganadores de elecciones como era el PSOE y no en un partido de perdedores como era el PCE. Aunque al hacerlo se convirtió en una figura odiada para toda la extrema izquierda, incluyendo la mediática como demostraron las columnas de Maruja Torres.
Lo que, quizá, Mohedano no se esperaba es que si había huido espantado de las tribus del PCE, también las habría en el PSOE y también sería víctima de ellas al producirse el caso del Jaguar.
J. F. Lamata