6 abril 1997

Cambredó ha sido máximo ejecutivo de la editorial alemana Plaza Janés (1987-1991) y del Grupo Planeta (1992-1997)

El Grupo Godó ficha a Antoni Cambredó como Consejero Delegado para crear un holding catalán que incluya televisión y radio

Hechos

El 6 de abril de 1997 el diario LA VANGUARDIA anunció el nombramiento de D. Antoni Cambredó como Consejero Delegado del Grupo Godó que presidía D. Javier Godó Muntañola. Al tiempo D. Carlos Godó Valls es nombrado para el nuevo cargo de Director General del Grupo Godó.

Lecturas

El 6 de abril de 1997 el diario La Vanguardia anuncia el nombramiento de D. Antoni Cambredó Pérez como Consejero delegado del Grupo Godó que preside D. Javier Godó Muntañola. El hijo de este, D. Carlos Godó Valls, asume el cargo de nueva creación ‘Director General del Grupo Godó’. 

En el Grupo Godó no había ejecutivos CEO fuertes desde las caídas de Garrofé y Fajardo.

Antoni Cambredó mantendría buenas relaciones con el Gobierno Aznar e influiría para cesar a Joan Tapia al frente de La Vanguardia.

Permanecerá como CEO del Grupo Godó hasta enero de 2005.

El Análisis

GODÓ AÚN QUIERE SER MAGNATE

JF Lamata

El conde de Godó había intentado en el periodo 1982-1992 ser no sólo un editor catalán, sino un supermagnate de medios en toda España con Antena 3 Radio y Antena 3 Televisión, y sus propios errores, sumados al tiburoneo de ese periodo le dejaron sin su radio y sin su televisión. Desde entonces, bajo la presión que le suponía estar sometido a juicio por el caso de los espías mantuvo al ‘Grupo Godó’ durante una buena temporada bajo calma chicha.

Pero ahora en 1997 la situación cambiaba. El conde de Godó quería volver a intentarlo. Sabía que la Televisión Digital Terrestre iba a llegar, y con él un nuevo intento de tener una televisión, el proyecto ‘Horizonte TV’, y, además, también quería estudiar la creación de una radio autonómica privada que compitiera con la pública Catalunya Radio. Esos eran los principales encargos para Antoni Cambredó. En lo primero fracasaría, pero en lo segundo se apuntaría un gran tanto.

J. F. Lamata