4 marzo 1988

Pedro J. Ramírez llegó a tener dos reuniones con Juan Luis Cebrián y Jesús Polanco, pero acabó aceptando la contra-oferta de DIARIO16

El Grupo PRISA sustituye a Eduardo San Martín por Jesús Ceberio como director de su revista política EL GLOBO ante el rechazo de Pedro J. Ramírez

Hechos

El 4.03.1988 el diario EL PAÍS anunció el nombramiento de D. Jesús Ceberio Galardi como Director de EL GLOBO.

Lecturas

En octubre de 1987 nace la revista EL GLOBO. 

Ante la negativa de Pedro José Ramírez Codina de aceptar la dirección de El Globo tras una contraoferta de Juan Tomás de Salas Castellano para quedarse en Diario16, los directivos de PROGRESA (PRISA) nombran nuevo Director de El Globo a Jesús Ceberio Galardi en sustitución de Eduardo San Martín Montilla. .

La revista EL GLOBO cerrará en septiembre de 1988. 

Primera página

Juan Luis Cebrián

Leer

Pero no todo fueron triunfos. Decididos a impulsar el grupo acordamos el lanzamiento de un semanario político, convencidos  de que los que existían en el mercado no cubrían las expectativas de rigor informativo exigibles a una prensa de calidad. Tras husmear entre las cabeceras libres o que podían adquirirse a un precio módico, bautizamos a la nueva publicación como EL GLOBO, y encargamos a Eduardo San Martín su botadura como director. Establecimos su sede en el mismo edificio de la SER, no escatimamos medio ni inversión algunos, tanto en equipo humano como en dotación técnica, y emprendimos la nueva aventura con un exceso de optimismo, por no llamarlo arrogancia, que nos condujo directamente al desastre. Participé activamente en las discusiones sobre las medidas que debían tomar los gestores de la revista en lo que se refería al contenido editorial; aunque la mayoría de mis recomendaciones no se tuvieron en cuenta, tampoco estoy seguro de que siguiéndolas se hubiera podido evitar la catástrofe. Al margen de que los costes se habían disparado irracionalmente desde el principio, el contenido de la publicación no acabó de satisfacer la demanda, pese a que descubrió algunas buenas exclusivas. El último movimiento dramático fue la sustitución del director por Jesús Ceberio y la convocatoria de una reunión extraordinaria, un domingo bien entrada  la primavera, para decidir las medidas que eludieran el cierre de la publicación, a esas alturas solicitado por numerosos miembros del Consejo, aunque ni siquiera había cumplido un año de vida. Yo me resistía a una solución semejante, pues sabía que era imposible asentar un semanario de nuevo cuño en menos de tres años. Pero el éxito de EL PAÍS había sido tan fulgurante que mis razones caían en descampado.

El Análisis

Pedro Jota se queda con Juan Tomás

JF Lamata

Las relaciones entre el director de DIARIO16, Pedro J. Ramírez, y el editor Juan Tomás de Salas, eran a ratos de abrazos y a ratos de guantazos. Así lo llevaba siendo desde 1983 y no pocas veces se había dado por seguro el despido de Pedro Jota ante los bandazos anímicos de Salas. Por eso Polanco, Baviano y Cebrián pensaron que era un buen momento para fichar a Pedro Jota. Era un «dos por el precio de uno». Por un lado descabezaban a DIARIO16, un potente competidor de su periódico EL PAÍS, y por otro fichaban a alguien capaz de dar a EL GLOBO la personalidad suficiente para que buscara lectores de manera diferenciada a los de EL PAÍS.

Pedro Jota tuvo dos reuniones con ellos y pareció interesado por el tema, pero Juan Tomás de Salas puso todo su esfuerzo en retenerlo: «DIARIO16 es tu hijo, el padre no puede abandonar a su hijo». Esto ocurría en febrero de 1988. Y lo hacía el mismo editor de tan sólo poco más de un año después decía que el periodismo Pedro Jota le repugnaba y le daba asco. Cosas de Juan Tomás de Salas.

J. F. Lamata