19 mayo 1879

Isidoro Fernández Florez 'Fernanflor' también se irá al nuevo diario EL LIBERAL

Escisión en el diario EL IMPARCIAL: Un grupo de periodistas liderados por Mariano Araús fundan el nuevo periódico EL LIBERAL

Hechos

El 19.05.1879 el diario EL IMPARCIAL anunció que D. Eduardo Gasset y Artime asumía la dirección en sustitución de D. Mariano Araús.

Lecturas

LOS EMPLEADOS QUE ABANDONAN EL DIARIO EL IMPARCIAL PARA FUNDAR EL LIBERAL

El Imparcial notifica a sus lectores el 1 de mayo de 1879 la marcha del periódico de D. Luis Polanco, D. Isidoro Fernández Florez, D. Mariano Araus, D. José M. Alonso de Beraza, D. Julio Vargas, D. Francisco de Asís Pacheco, D. Francisco Muñoz, D. José Ancorena, D. M. María Fernández González, Francisco Perís, D. José Centurión, D. Juan Franco y D. Julián Setier para fundar El Liberal. D. Eduardo Gasset Artime asume la dirección de El Imparcial, del que era fundador.

 El fundador y editor de EL IMPARCIAL, D. Eduardo Gasset y Artime, asumirá la dirección del periódico en sustitución de D. Mariano Araús.

El 15.07.1879 se publicó el primer número del diario EL LIBERAL.

D. Mariano Araús fallecerá en 1901. 

El Sr. Fernández Flórez fallecerá en 1902.

El Análisis

Nace El Liberal, y con él, una nueva prensa

JF Lamata

En el mundo de las redacciones —tan dado a las polémicas ajenas— pocas veces se hacen públicos sus propios cismas. Pero lo sucedido esta semana con El Imparcial merece capítulo aparte en la joven historia de nuestra prensa. Varios redactores de la casa de don Eduardo Gasset —entre ellos, don Isidoro Fernández Flórez y don Mariano Araus, firmas conocidas por su pluma clara y su espíritu reformista— han roto amarras y fundado El Liberal, diario que se anuncia más avanzado, más combativo, y más próximo a la sensibilidad republicana o, al menos, al reformismo sin corbata.

No estamos ante una simple aventura editorial, sino ante una de las primeras escisiones mediáticas con fondo ideológico en la historia reciente del periodismo español. Si El Imparcial, fundado en 1867, fue siempre fiel a su vocación liberal dinástica, alejado del ruido y centrado en ofrecer a la España sensata un periódico templado, El Liberal nace con vocación distinta: la de agitar, no sólo informar. Su estilo será, sin duda, más directo; su relación con la política, más activa; su público, más popular. Don Miguel Moya, periodista-empresario astuto, acabará tomando las riendas del proyecto con mano firme, y será sin duda un nombre que habrá de tenerse en cuenta.

No hay aquí una ruptura amarga, pero sí un signo de los tiempos. La Restauración avanza con su maquinaria institucional, pero en la calle y en los cafés, los discursos están cambiando. Lo que sucede en El Imparcial es reflejo de una España que ya no se conforma con la voz de las élites ilustradas: quiere periódicos que parezcan escritos desde los bancos del Ateneo, sí, pero también desde los mostradores del mercado. El Liberal será eso, o no será. Lo cierto es que ya está aquí, y con él, la prensa da un paso más en su camino de pluralismo y fragmentación. Quizás, también, hacia su politización definitiva.

J. F. Lamata