16 junio 1983

El congreso aprueba la LRU

Fernando Suárez (AP) denuncia que la nueva Ley de Reforma Universitaria (LRU) busca beneficiar a dirigentes socialistas como Gregorio Peces-Barba para hacerlos catedráticos

Hechos

El 16 de junio de 1983 se produjo en el Congreso el Debate para aprobar la nueva Ley de Reforma Universitaria (LRU).

Lecturas

LOS BENEFICIADOS

Durante el debate parlamentario el portavoz del Grupo de Coalición Popular, el exministro franquista D. Fernando Suárez González, denunció que la propuesta del gobierno socialista buscaba beneficiar expresamente a dirigentes del PSOE para facilitar que pudieran ser elegidos catedráticos de Universidades.

El portavoz del PSOE D. Alfonso Laso Díaz, retó al Sr. Suárez a que dijera los nombres, el Sr. Suárez González declinó hacerlo, pero en prensa se señaló que los aludidos eran  D. Javier Solana Madariaga (ministro de Cultura) D. Gregorio Peces-Barba Martínez (actualmente presidente del Congreso de los Diputados),y D. Emilio Lamo de Espinosa, Director general de Universidades del ministerio.  Estos dos últimos llegarán, en efecto, a ser catedráticos. Y Solana, que ya tenía una cátedra, la ampliaría.

Pese a todo ni la LRU logrará hacer catedrático al progresista D. Emilio Lledó en 1987, lo que se consideró el primer fiasco de la nueva ley.

En septiembre de 2002, al cumplirse el aniversario de la LRU, se producirá una polémica sobre ella en prensa entre D. Ricardo García Cárcel y D. Gregorio Peces-Barba sobre la efectividad de la LRU.

El Análisis

"...Veremos en diez años"

JF Lamata

Una de las frases más repetidas en el debate parlamentario por la LRU fue «veremos en diez años sus resultados». Dado que, con la mayoría absoluta del PSOE, Fernando Suárez entendía que la ley iba a ser aprobada y que, por tanto, sólo le quedaba el recurso de preconizar desastres con aquella reforma universitaria. Los representantes del PSOE llegaron a responderle que «a lo mejor en diez años habría monumentos en las universidades a Maravall». No llegó a pasar tanto, pero si se pueden recoger opiniones vertidas veinte años después sobre la LRU para escuchar argumentos a favor y considerar si en efecto se puede considerar aquella legislación un acierto o un desacierto. Ahí están los análisis de García Cárcel y Peces-Barba, aunque, eso sí, sobre el de Peces-Barba pesa el hecho de que se le puede considerar directamente beneficiado por la ley, a tenor de las insinuaciones de Fernando Suárez.

J. F. Lamata