Search
El militar, que se ha exiliado a Brasil pasando por España, ha pasado de ser 'el héroe de la revolución de los claveles' a ser el principal traidor a la causa

Fracasa un intento de Golpe de Estado en Portugal encabezado por el general Spínola para, según él, frenar ‘el comunismo’

HECHOS

  • El 11.03.1975 el Gobierno de Portugal presidido por el General Costa Gomes, anunció que había sido frustrado un intento de Golpe de Estado que había sido encabezado por Antonio de Spínola, Ruy Monteiro y Freire Damiao.

Desde Brasil, Spínola justificó su apoyo al golpe de Estado «para salvar al país de la dictadura y para evitar una gran matanza» que, según él, los comunistas portugueses tenían planificada.

23 Marzo 1975

Portugal: Vista a la Izquierda

La Gaceta Ilustrada

11 DE MARZO: EL DÍA MAS LARGO DE PORTUGAL

1140. — Aviones «Fiat» y cuatro helicópteros, procedentes al parecer de Táñeos atacan el cuartel de la Encarnación —Regimiento de Artillería Ligera número 1—, la Escuela Práctica de Material en Sacavem y la Escuela de Administración Militar en Lumiar.

El ataque va precedido por lanzamiento de octavillas desde dos helicópteros sobre estos acuartelamientos en las que se pide a los soldados que se unan a la rebeldía y no ofrezcan resistencia.

12.00. — Varios comandos de paracaidistas rodean el cuartel de la Encarnación y exigen la rendición incondicional de sus ocupantes. Se producen tiroteos, mientras varios aviones sobrevuelan Lisboa.

13.00. — las emisoras de radio suspenden sus emisiones normales.

14.00. — Algunos elementos de la Guardia Nacional Republicana (GNP) y la Policía de Seguridad Pública se unen a la rebelión. El general Pinto Soares, jefe de la GNP, es detenido por sus subordinados. .

14.00. — El COPCON (Comando Operacional del Continente), fuerza ofensiva máxima, contraataca. Los fusileros navales se dirigen al cuartel de la Encarnación y consigue que se rindan los paracaidistas. Algunos son detenidos. El Estado Mayor logra comunicar con los aviones y les advierte que vuelvan a sus bases. Se produce un muerto y varios heridos.

1440.-;- El primer ministro. Vasco Gongalves se dirige a la nación en el primer comunicado oficial sobre el estado de los acontecimientos: «Se trata de un golpe reaccionario como el del 28 de septiembre». La situación es confusa.

14.45. — El aeropuerto comercial de La Pórtela en Lisboa es reconquistado por tropas gubernamentales. Las radios comerciales reanudan sus programas .normales.

El capitán Mata —que hizo el asalto al cuartel de la P.I.D.E. el 25 de abril—, jefe de la División de Caballería acuartelada en Santarem, es conducido a Táñeos donde se entrevista con Spínola. Este le invita a lanzar su carros de combate contra Lisboa y ´Maía se niega. Es detenido hasta que Spínola y sus acompañantes huyen hacia España.

1530. — El brigadier Ótelo Saraiva de Carvalho aparece ante la televisión portuguesa y comunica: «La situación está dominada. Los responsables serán castigados sin piedad». Advierte a las masas populares que, por el momento, no necesitan de su ayuda, pero en caso necesario llamarían al pueblo. Militantes del Movimiento Democrático Portugués y del Partido Comunista colocan carteles por las calles en los que se pide a la población que luche contra la reacción y se una a las Fuerzas Armadas. Miles de manifestantes recorren Lisboa pidiendo «¡Armas para el pueblo!». Se emite otro comunicado pidiendo que no se formen barricadas y que el pueblo apoye a las Fuerzas Armadas.

15.40. — Costa Gomes advierte que la aventura reaccionaria que llevó a los soldados paracaidistas a disparar contra sus camaradas «no debe inducirnos a la lucha fraticida».

16.00. — los aviones sublevados dejan de volar sobre Lisboa.

La compañía Iberia suspende un vuelo desde Madrid a Lisboa que estaba anunciado para las

16.05 horas. Los diez puestos fronterizos de Portugal con España se cierran al tránsito, sucesivamente, desde las 13.30 el de Tuy hasta las 17.30, el de Badajoz, el último de todos.

17.00. — El Gobierno vuelve a tranquilizar a la población. «La aventura reaccionaria —dice el comunicado— ha sido reducida. Los responsables han huido.»

17.30. — El agregado militar de la Embajada española en Lisboa es recibido por el ministro sin cartera. Vítor Alves, quien le informa del intento de levantamiento. Manifiesta el absoluto convencimiento del Gobierno portugués sobre el exquisito comportamiento de las autoridades españolas en relación con los acontecimientos de Portugal.

Un helicóptero despega de la base de Táñeos llevando a bordo a Spínola, su esposa y 18 oficiales. El helicóptero aterriza en la base militar española de Talavera La Real en Badajoz. El general y sus compañantes son admitidos por razones humanitarias en territorio español y son internados en las dependencias de la base.

19.30. — El cuartel de Carmo, de la Guardia Nacional Republicana, es recuperado por las fuerzas gubernamentales.

19.50.—Un grupo de dos mil personas saquean el local del Partido Democrático y Social en Oporto.

20.00.—Ótelo de Carvalho, comandante adjunto del COPCON, anuncia a los portugueses el total fracaso de la sublevación.

El Partido Socialista, el frente Popular Socialista, el M.I.S. y el Partido Comunista convocan a miles de manifestantes para felicitarse públicamente por el fracaso de la «aventura reaccionaria».

21.00. — Algunos grupos de manifestantes incontrolados asaltan la sede del Partido Demócrata Cristiano en Lisboa y el domicilio particular de Antonio de Spínola.

Se anuncia en Portugal que las maniobras militares españolas, que iban a celebrarse en las proximidades de la frontera portuguesa, se han suspendido por iniciativa del Gobierno, español.

la Oficina de Información Diplomática del ministerio de Asuntos Exteriores en ´Madrid hace público un comunicado en el que se rechazan la veracidad de noticias procedentes de Lisboa que tratan de implicar al Gobierno español en los acontecimientos portugueses. Reafirma su total adhesión al principio de no injerencia en los asuntos internos de otro Estado, principio que ha mantenido y mantiene rigurosamente en sus relaciones con Portugal.

22.00. — El Presidente de la República, Costa Gomes, se dirige al país en una alocución en la que da a conocer los nombres de los oficiales implicados en el intento de golpe de Estado. La lista va encabezada por Antonio de Spínola.

VISTA A LA IZQUIERDA

LAS bombas que dos T-6 de las Fuerzas Aéreas Portuguesas dejaron caer el pasado día 11 sobre el cuartel de la Encarnación de Lisboa, sede del Regimiento de Artillería ligera número 1, han sido como la orden militar «Vista a la izquierda» para Portugal.

Doce horas después de que se iniciara el intento de sublevación por parte de algunos generales, jefes y oficiales más conservadores del ´Movimiento de las Fuerzas Armadas, ios radicales izquierdistas del Ejército controlaban la situación. En las centrales sindicales y las calles de Lisboa, la población civil esperaba el reparto de armas. Los gritos de «no pasarán» y «muerte a los traidores», lanzados por los manifestantes que a primeras horas de la noche recorrían las avenidas de la capital portuguesa, anunciaban la disposición de ciertos grupos políticos de adelantar el posible resultado de las elecciones programadas para el próximo 12 de abril por el medio más doloroso: la guerra civil.

Después de medio día de tensión, en el que todo el mundo siguió expectante el desarrollo de los acontecimientos en Portugal a través de noticias —no todas verídicas— y comunicados oficiales, el balance de los hechos era: un soldado —perteneciente al Regimiento de Artillería Ligera número 1— muerto y 18 heridos; 26 militares y civiles, detenidos; el genera! Damiao y tres oficiales, refugiados en la embajada de Alemania Federal en ´Lisboa; el general Spínola, su esposa y otros 15 oficiales —entre ellos, al parecer, los que pilotaron los aviones que bombardearon el cuartel de la capital portuguesa—, internados en la base militar española de Talavera [a Real (Badajoz] a la que llegaron en dos helicópteros, y 27 generales, jefes y oficiales buscados en territorio portugués acusados de conspirar contra el Movimiento de las Fuerzas Armadas.

De la lista de oficiales implicados en el levantamiento, facilitada por el presidente portugués Costa Gomes a través de la televisión la noche del 11 de marzo, se desprendía que las Fuerzas Aéreas, Paracaidistas, Caballería e Infantería eran los grupos militares que habían participado más activamente en la fracasada rebelión, La Marina, Artillería e Ingenieros habían permanecido en casi su totalidad al lado del Gobierno.

´Un año después de que las multitudes aclamaran al general Antonio de Spínola como salvador de la Patria, después del derrocamiento de Marcelo Caetano en el golpe del 25 de abril, los lisboetas pedían la cabeza del militar más distinguido y prestigioso de la historia de Portugal, acusado por las autoridades como máximo responsable del intento de golpe de Estado.

A falta de una mayor perspectiva, los acontecimientos del 11 de marzo en Portugal aparecen rodeados de una brumosa confusión de la que todavía no ha surgido una respuesta convincente para esta pregunta: ¿Quién se podía beneficiar de una sublevación absurdamente planteada y dirigida, según han demostrado los hechos?

«Todos los sondeos adjudicaban grandes posibilidades a los partidos moderados. No cabe, pues, en cabeza humana que los sectores proclives a esa moderación hayan llevado a cabo dicha intentona que, además de inútil, tenía que resultar irrealizable, dados su puesta en marcha y su planteamiento», escribió José Salas y Guírior, corresponsal del diario «ABC», de Madrid, en Lisboa, dos días después del pronunciamiento. El mismo Mario Soares, socialista y ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, admitía días antes en una entrevista concedida al diario • Hoy», de Badajoz, que los partidos de derechas tendrían de un veinticinco a un treinta por ciento de los votos en las elecciones del próximo 12 de abril.

Los errores político y militar de los sublevados han servido para producir el efecto contrario al posiblemente pretendido con la insurrección. Ya nadie duda del triunfo de las izquierdas en las elecciones y se espera que los partidos derechistas sean borrados del panorama político portugués. «No habrá contemplaciones para los partidos, tanto de derecha como de izquierda, que contradigan el programa del M.F.A.», declaró el ministro de Comunicación Social portugués, comandante Correira Jesuino, el pasado día 12. La posibilidad de que los grupos de centro y derecha sean declarados ¡legales se acrecienta con la decisión tomada por la asamblea plenaria de las Fuerzas Armadas —después de nueve horas de discusiones— de crear un Consejo de Revolución con poderes legislativos y ejecutivos.

 

06 Diciembre 1975

El Turno de la Derecha

Fernando Jáuregui

Atento a su propia dinámica interna, nuestro país dejó pasar, sin valorarlo  suficientemente, un acontecimiento fundamental en el país vecino el intento de  golpe de Estado del pasado día 25 de noviembre. Esta fecha se inscribe como una  más entre las trascendentales en los diecinueve meses de revolución portuguesa  (28 de septiembre, 11 de marzo y 25 de abril serían los otros tres hitos), y va  a imponer un cambio de rumbo que podría significar, como adelantábamos la semana  última, «la hora del Thermidor» para el proceso político portugués.

El nombramiento de un miembro de los «nueves (grupo militar de moderados,  formado el pasado 8 de agosto), el capitán Vasco Lourenco, como gobernador  militar de Lisboa en sustitución de Ótelo Saravia de Carvalho, fue la chispa  que encendió una mecha de división profunda entre las fuerzas armadas. Desde  hacía semanas, grupos de derecha e izquierda venían anunciando un intento  golpista, que al fin venia a producirse, por parte de militares situados en  posiciones fuertemente izquierdistas, el pasado día 25. Toda esta semana ha  estado dedicada en Portugal al análisis y narración detallada de cómo, por qué y  quién, de los sucesos del día 25.

En la mañana de este día, paracaidistas de Tancos conseguían ocupar  pacíficamente las bases aéreas mas importantes del país (tradicionalmente, la  fuerza aérea viene siendo considerada como la más conservadora de las tres  Armas). Mas tarde serían ocupadas las instalaciones de la Televisión la Emisora  Nacional y la emisora Radio Club Portugués.  Oficialmente, los «paras» explicaron que sus acciones tenían como objetivo  lograr la dimisión de los generales Moráis e Silva y Pinho Freire. Este último  fue recluido en Monsanto, pero con un pequeño olvido por parte de los rebeldes:  quedó en una habitación con teléfono: «Pude dirigir las operaciones mientras  estuve preso», declararía más tarde Pinho Freiré.

Evidentemente, tanto la  Presidencia de la República como el Consejo de la Revolución percibieron  inmediatamente que el golpe tenía objetivos más profundos que la dimisión de  ambos militares moderados.  No parece necesario a estas alturas repetir el desarrollo de los  acontecimientos, que acabaron con la derrota de los «paras» y de los hombres del  RALIS a cargo de los comandos de Amadora, mandados por el derechista coronel  Jaime Revés. Solamente la base de Tancos resistiría hasta el día 28. El orden  quedaba restablecido a base de proclamar el estado de sitio y el toque  de queda en Lisboa, mientras se decretaban órdenes de busca contra determinados  militares (como el enigmático coronel Várela Gomes, tan ligado a la extinta  quinta división) y civiles (entre los que han pasado a la clandestinidad se  encuentra Isabel do Carmo, del Partido Revolucionario del Proletariado, y Manuel  Serra, de] Frente Socialista Popular, ambos partidos integrados en el llamado  Frente Unido Revolucionario (P.D.R.) que se formó, con la participación del  Partido comunista, a finales del pasado mes de agosto. Los lisboetas, tan  aficionados a trasnochar, pasaron un largo fin de semana -el lunes fue festivo—,  teniendo que recogerse antes de la una de la madrugada. El coronel Jaime Neves,  al que antes se consideraba fuertemente ligado a Spinola se convertía en una  especie de «héroe» popular. El golpe, calificado por el comentarista Rebelo de  Sousa como un 11 de marzo «al revés», había costado tres muertos.

MILITARES: VENCE EL PROFESIONALISMO

Ya hemos dicho que la semana que ahora termina estuvo dedicada al análisis y  pormenorización de los sucesos del día 25 y siguientes. Los pocos periódicos que  pudieron salir a la calle estos días (la Prensa nacionalizada, que es la  mayoría, no ha podido hacerlo, por haber sido saneados sus cuadros dirigentes,  acusados de haber «preparado psicológicamente» el golpe) ofrecían detalles  inéditos del golpe, declaraciones de dirigentes de partidos y militares de la  «ortodoxia» actual. Con una particularidad sólo el nuevo «República» seguía  defendiendo posiciones izquierdistas a ultranza.

Los restantes periódicos que  combatían al Consejo de la Revolución y al sexto Gobierno provisional estaban  silenciados «Paradójicamente, los periódicos estatales eran quienes combatían al  Gobierno», nos decía Raúl Rego, ahora en su despacho de «A Luta», periódico  rabiosamente anticunhalista.  Días más tarde, el primer Consejo de ministros reunido tras el golpe iba a  nacionalizar la Radiotelevisión Portuguesa (R.T.P.) y la incómoda emisora de  Radio Club portugués (RCP).

El COPCON había quedado disuelto días antes. Más de  50 militares, entre ellos el comandante del RALIS, Dinis de Almeida (héroe del  11 de marzo), habían sido detenidos, y se prevén nuevas depuraciones y cambios  en las altas estructuras militares. De momento un neto «profesionalista»  militar, el general Ramalho Eanes ha sido nombrado jefe del Estado Mayor del  Ejército, puesto clave, anteriormente detentado por Carlos Fabiao, hoy  «sospechoso», como Ótelo, de haber auspiciado, alentado o, al menos, permitido  el golpe. Organizaciones como el FUR, o el ilegal Soldados Unidos Vencerán  (SUV), tienen pocas probabilidades de resurgir, al menos a corto plazo.

El «almirante rojo», Rosa Coutinho, se ha recluido en su tierra natal, el  Alentejo. Los partidos Socialistas, Popular Democrático y del Centro  Democrático Social vieron clara su oportunidad, los tres se han lanzado al  ataque contra el Partido Comunista Portugués, al que declaran sospechoso de  haber alentado y dirigido el golpe fallado. Lo cierto es que organizaciones del  PCP, como su organización regional del Norte (DORN), o células del partido en  ciertas empresas, como J. Pimenta, han sido sorprendidas como involucradas en el  golpe. Pero también es cierto que, salvo posteriores investigaciones, y como  manifestaba el socialista «Jornal Novo», no se puede demostrar que el PCP, como  partido, estuviese involucrado en su totalidad.  En cualquier caso, hasta el momento no se ha producido una condena explícita del  golpe por parte de los dirigentes comunistas, que se han limitado a afirmar  que los acontecimientos de los días 25 y siguientes significan «una pesada  derrota de las fuerzas, de la izquierda militar y de las fuerzas revolucionarias  en su conjunto, y el avance de las fuerzas de la reacción, que ocupan fuertes  posiciones en el aparato militar y en el sistema de Poder». Afirma el PC que  «el nombramiento de reaccionarios para puestos de mando puede venir a dar, a  corto plazo, la supremacía militar no a aquellos que siguen a los «nueve» y al  PS, sino a la derecha fascista».

Por su parte, el Partido Socialista señalaba. «La pesadilla ha terminado. Las  fuerzas armadas, poniendo fin a una aventura irresponsable, restituyeron la  esperanza al pueblo portugués. El 25 de noviembre fue como un nuevo 25 de  abril, significó el renacer de un país que se juzgaba condenado a la  anarquía, como fase preparatoria que necesariamente precedería a la  dictadura comunista». Y Mario Soares, secretario general del PS, manifestaba que  «Portugal no será la Checoslovaquia de 1948. El PS dice no a la guerra civil,  pero igualmente dice no, con mayor firmeza, a la aventura irresponsable de los  seudorrevolucionarios que preparan una nueva dictadura».

EL P.C.P., LA GRAN INCOGNITA

Cierto es que, si se puede considerar a Soares y a su partido como ganadores en  la última confrontación de fuerzas, quien realmente ha obtenido, al menos a  corto plazo, los mejores frutos han sido las fuerzas situadas en lo que  podríamos llamar una derecha intermedia. Es decir, el Partido Popular  Democrático (P.P.D. tendencia socialdemócrata), cuyo caso es analizado más  adelante. En cambio, el derechista Centro Democrático Social vuelve a quedar, en  cierto modo, aislado.  Aunque los observadores suponen que hombres como Jaime Neves podrían inclinarse  más, de no ser por su aversión hacia los partidos, hacia el CDS que hacia el PPD  o el PS.  Una de las máximas incógnitas de esta hora consiste en saber qué sucederá con el  Partido Comunista. Por un lado, partidos como el PPD reclaman su inmediata  salida del Gobierno, en tanto que se supone que militares a la derecha (y  volvemos a repetir el caso de Jaime Neves) serían partidarios de tomar  represalias más a fondo contra el P.C.P. Sin embargo, hombres de tanto peso como  el mayor Melo Antunes han asumido públicamente la defensa de la permanencia del  PC en el Gobierno, en este sexto Gobierno provisional que parece continuar  ahora, contra viento y marea.  Por otro lado, crecen las especulaciones, ya iniciadas hace algunos meses,  de que tras este fracaso el PC podría replantearse la necesidad de proceder a  una renovación de sus estructuras y de su línea, absolutamente insólita entre  los partidos comunistas de Europa occidental. Es decir, en esta hipótesis —que  todavía no está muy clara— el PCP se «berlinguerizaría», nombrando a Cunhal, hoy  secretario general del partido, presidente —cargo prácticamente honorífico—,  mientras que hombres más flexibles, como Octavio Pato o Díaz Lourenco (otros  hablan de Aboim Inglés, encargado de relaciones internacionales y bien visto por  Moscú, pero considerado demasiado «duro» en Europa), se ocuparían de la  Secretaria General. Por lo demás, no cabe duda de que el sexto Gobierno que  seguirá probablemente liderado por Pinheiro de Azevedo, sufrirá próximos e  importantes retoques.  Parece fuera de duda, en fin, que la izquierda ha sufrido un golpe al menos tan  duro come el sufrido por la derecha tras el 11 de marzo. Lo cual no quiere decir  que la situación se haya consolidado. Como decía Marcelo Rebelo de Sousa  subdirector del «Expresso»: «Ninguna democracia consigue sobrevivir a la  infiltración del golpe de Estado institucionalizado».

by BeHappy Co.