10 julio 1998

Camacho carga contra Lorenzo Sanz: "Este es el mejor club del mundo, pero no es del presidente, que no ha respetado lo acordado. Si no me respetan el primer mes ¿Qué he de esperar?"

José Antonio Camacho renuncia por sorpresa como entrenador del Real Madrid un mes después de anunciarse su fichaje

Hechos

  • El 16.06.1998 D. José Antonio Camacho fue presentado como nuevo entrenador del Real Madrid por su presidente D. Lorenzo Sanz.
  • El 10.07.1998 D. José Antonio Camacho renunció como entrenador del Real Madrid y fue reemplazado por Guus Hiddink.

Lecturas

camachoDimite

ATAQUES DE CAMACHO A LORENZO SANZ

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El Sr. Camacho dio una rueda de prensa para explicar su ruptura motivada, según él, por la actitud hostil de D. Lorenzo Sanz: «Este es el mejor club del mundo, pero no es del presidente, que no ha respetado lo acordado. Si no me respetan el primer mes ¿Qué he de esperar?»

11 Julio 1998

Lorenzo, mañana correrá peligro tu presidencia

José Miguel González 'Michel'

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Alguien no conoce a Camacho. Desconozco la negociación y los motivos finales por los cuales se ha llegado a este traumático final. Un final que vuelve a dejar en evidencia el arcaico sistema directivo blanco que desde la época de Mendoza y con la continuidad de Lorenzo Sanz, se sigue moviendo en peligrosos derroteros, pero que nunca ha encontrado nadie que supiese tanto de la ‘Casa Blanca’ como Camacho. Me imagino que el supuesto entrenador madrilista no ha querido ceder en el primer pulso. El sabe que de hacer esto sería su primera derrota y tras ella muchas más. Ya les pasó a sus antecesores.

Lo apuntó Capello marchándose después de ser campeón: “Hay demasiadas presiones en este club”… y sólo venía de entrenar al Milán. Se ve que fueron las mismas que al final entregaron la cabeza de Heynckes, mucho antes de que se jugase y ganase la final de Amsterdam.

Pero no importa, aquí todo sigue igual. Y con la séptima todo se olvida, y los madridistas cerramos los ojos porque sólo nos interesan los resultados, ni siquiera la imagen que sigue mostrando el Real Madrid en los últimos años.

Y dirán que yo tampoco soy madrilista, como Camacho, que no reconoce el Madrid que él soñó y algún día conoció.

Si por lo menos la lección de rectitud, seriedad y palabra que ha dado Camacho les sirviera para entender qué es ser madridista, casi se daría por bueno. Pero dudo mucho que les sirva de algo.

El fichaje nació mal, eligieron a Camacho después de varias consultas y muy a pesar del vicepresidente Onieva – casualmente el que llevaba las negociaciones – se le contacto, que no contrató.

El lamentable final deja otra mancha de imagen y Lorenzo Sanz sigue sin reaccionar en la reorganización del club.

Lorenzo, hoy te torpedean a los madridistas como Camacho y alguno más… mañana correrá peligro tu presidencia.

Michel

11 Julio 1998

Camacho ha quedado en fuera de juego

Alfredo Relaño

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Simplifiquemos la cuestión: Camacho quería llevar dos colaboradores al Madrid: Carcelén y Lorenzana. Los quería llevar él, insistamos. No era el Madrid quien quería ficharlos. Pero Camacho pretendía que los dos siguieran en el Madrid aunque él se marchase por su propia voluntad. Los dos profesionales que quería incorporar son, por otra parte, hombres correctos en su trabajo, pero no dos lumbreras claramente superiores a gente que el propio club tiene. La postura de Camacho es indefendible. Hacer un pulso exaltado por eso es indefendible.

La pregunta es por qué lo hizo. La explicación más común es que le impulsó la necesidad de sentirse importante y fuerte en el Madrid, capaz de imponer una sinrazón al vicepresidente Onieva, sin medir que menudo es éste para esas cosas. Luego elevó la categoría del conflicto, forzando a Sanz a una mediación imposible cuando el problema ya no tenía más solución que desautorizar al vicepresidente o permitir la marcha del entrenador.

La actitud de Camacho ha sido, desde luego, muy poco profesional. Si buscaba mayores pruebas de afecto por parte del club, escogió un pleito equivocado. Rompió su compromiso con Sanz (ya que le había firmado dos años para alejar las sospechas de desconfianza) sin base ni fundamento. Y en su furia no sólo se ha quedado sin el puesto, sino que también ha dejado compuestos y en la calle a sus dos colaboradores, Lorenzana y Carcelén, y en evidencia a su gran valedor, Pirri. Bien mirado, ha sido toda una lección de cómo no deben hacer las cosas.