5 mayo 1982
Calificó a DIARIO16 de 'basurero de Juan Tomás de Salas patroneado por su lametraseros Pedro J. Ramírez"
Juan Tomás de Salas, presidente del Grupo 16, se querella contra el subdirector de EL ALCÁZAR, Juan Blanco, por un artículo contra él
Hechos
El 5 de mayo de 1982 el presidente del Grupo16 D. Juan Tomás de Salas, editor de DIARIO16 y CAMBIO16 se querelló contra el subdirector de EL ALCÁZAR, D. Juan Blanco, por un artículo en el que se consideró injuriado.
Lecturas
El 5 de mayo de 1982 el Subdirector de El Alcázar, Juan Blanco Ortega, publica un artículo contra Juan Tomás de Salas Castellano y contra Pedro José Ramírez Codina por insultar a los militares del 23-F calificando a su periódico Diario16 de ‘basurero’. Salas Castellano responderá con una querella criminal a Blanco Ortega.
El periódico DIARIO16, que por esas mismas fechas había sido querellado por el ex ministro D. Ricardo de la Cierva por un delito de injurias, fue “querellador” contra el diario EL ALCÁZAR por el mismo delito de injurias.
En mayo de 1982 el subdirector de EL ALCÁZAR, D. Juan Blanco, había redactado un artículo en el que había arremetido contra el editor del DIARIO16 (el presidente del Grupo16 D. Juan Tomás de Salas) “Don Juan Tomás de Salas (…) puede clamar, como hace por la depuración del ejército (…) en el basureo que patronea (…) su fiel sumiso, tiralevitas, lametraseros, don Pedro J. Ramírez (…) de esta manera cree congraciarse con las manos políticas que le alimentan”. (EL ALCÁZAR, 5-5-1982)”.
EL ALCÁZAR se justificaría (como DIARIO16 en su pleito con el Sr. De la Cierva) en la libertad de prensa. La eterna polémica entre los límetes de la “libertad de ofensa” acabó con los tiempos de solidaridad conjunta ante los encausamientos de periodistas-
El juez Sr. Antón de la Fuente, rechazó procesar al Sr. Blanco, por no considerar sus palabras delictivas.
05 Mayo 1982
CUESTIÓN DE ORDEN
Deben creerme cuando les digo que sólo un resentido que cabalga sobre su ignorancia como un tal don Juan Tomás de Salas, de profunda vocación cainita, pueden clamar, como lo hace, por la depuración urgente del Ejército español en el basurero que patronea, es un decir, su fiel sumiso, tiralevitas y lametraseros don Pedro J. Ramírez, deben creerme cuando les digo que sólo una pluma roma y torpe como la del snob don Juan Tomás de Salas es capaz de insultar a los mandos actuales de nuestros Ejércitos a los que supone ‘presos de la anacronía y del enseñomiento’; deben creerme cuando les digo que un tal pollo, frecuentador de salones donde deja la impronta de sus modales de hortera, su conversación de menestral y sus ademanes de mozo de cuadra, puede permitirse el atrevimiento de atacar (….).
Pues bien, esa pluma loca que maneja o le manejan, ese don Juan Tomás de Salas, espejo de Lazarillos, envidia de Buscones, ejemplo de Guzám de Alfarache, ha escrito vaciedades como las que transcribo a continuación, con el convencimiento pleno de que jamás serán utilizadas en clase de redacción: ‘Se levanta un inteligente codefensor, abre la boca y nos parece que de repente resucitó impoluto don Pelayo. Elocuentes llamaradas verbales y brillantes figuras retóricas parecen enunciar la inminente llegada de la morisma a la sitiada ciudad de la Cruz y el Cristo, Covadonga resucitado, nos asalta la Media Luna, el conde don Julián sigue vivo con el cuchillo entre los dientes de Guzmán el Bueno, Calderón parece que urdió la pieza, todo es como teatro, buen teatro, pero tan lejos de la realidad como el dormilón Rey de Polonia y sus desvelos’. Y después sigue con más incoherencias tales como que contamos ‘con un país industrial y culto como nunca, integrado, inteligente y feliz, capaz de hacer frente a sus problemas sin adarga, con un ordenador y un equipo de biólogos, sin molinos, ni salvadores, ni morisma acechante’ y al descabalgar o echar piea tierra llama ‘desembarcar’ y siguen sus alfilerazos a EL ALCÁZAR, diario que le trae por la calle de la amargura pora aquello de estar bien escrito.
El Ejército y los tanques son el punto de mira de la carabina de Ambrosio del triste foliculario, que un día marchó a las Américas tras los pasos de don Pablos o don Guzmán, que no recuerdo ahora y en Colombia dejó huellas perdurables que un día saldrán a la luz para sorpresa de incautos y escándalo de avisados, que es corto y pobre lo que por aquí se dice de las brillantes hazañas económicas y sociales del Tartarín de los empresarios de prensa. ‘Necesitamos tanto por aquí – dice el obseso de rebelión militar – un Ejército- moderno, eficaz, joven, capaz de hacer frente a las amenazas de un mundo, al que sólo ahora empezamos a abrir puertas, que no podemos seguir por mucho tiempo con mandos militares presos de la anacronía y del ensoñamiento… los ciudadanos de este país tienen derecho a reclamara unas Fuerzas Armadas españolas tan buenas, al menos como las inglesas’. Con lo cual queda señalado que para el plumífero desvergonzado tenemos un Ejército antiguo, ineficaz, viejo e incapaz de hacer frente a las amenazas del mundo y que hay que depurar a sus mandos, sín pérdida de tiempo, para gloria de esta democracia, satisfacción del Grupo 16 u alegría de los perdedores de la guerra civil, la cruzada de Liberación Nacional, en cuyos frentes de batalla este Ejército antiguo, ineficaz, viejo e incapaz derrotó a las fuerzas de élite integradas por voluntarios marxistas de todas las naciones y dotadas de material soviético de primerísima calidad; esa Marina antigua, ineficaz, vieja e incapaz, consiguió el dominio del mar durante toda la contienda contra fuerzas superiores y una Aviación antigua, ineficaz, vieja e incapaz, fue la señora del cielo frente a pilotos de todas las nacionalidades.
Deben creerme cuando les digo que este sujeto de pasado sinuoso aprovecha las libertades constitucionales para insultar a los Ejércitos, afrentar a los codefensores y defensores de la Causa del 23-F, denigrar a políticos honestos del Régimen de Franco y pedir incansable el cierre de EL ALCÁZAR, al tiempo que injuría a cuantos lo hacemos. De esta manera cree congraciarse con las manos políticas que le alimentan. Así, lector amigo, un empresario burdo, aprendiz de periodista, meritorio de salones, oscuro, resentido, envidioso y cagón, entiende las libertades y la democracia.
Yo, modestamente uso la retorsión.
Juan Blanco
Nota- La sumisión a las cláusulas del Pacto del Palace está sorprendiendo a los mismos políticos. Ya hay periódicos que dedican tan sólo unas columnas a los defensores y hasta han suprimido la crónica del proceso
09 Septiembre 1981
¡Va por usted, don Juan T. de Salas!
- -¿Es verdad que don Juan Tomás de Salas, editor de CAMBIO16 y DIARIO16 es un sinvergüenza?
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- -Naturalmente que no. Gobernar esas publicaciones no prueba de por sí solo nada. Informativamente son una basura, pero de eso no tiene la culpa la gente decente que ellas trabaja. Que la hay.
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- -¿Es cierto que la Brigada Especial Antiterrorista les sorprendió el otro día una conversación telefónica a través de la cual se conoce su intención – según filtraciones llegadas a EL ALCÁZAR – de organizar una red terrorista contra personalidades de lo que sus periódicos llaman la ‘extrema derecha’?
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- -Eso es otra fantasmada de los servicios de intoxicación oficiales. Corrió el rumor de su detención, pero luego, ni otra palabra; así que hay que ponerlo en entredicho.
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- -¿Lo de sus conexiones con la ETA tiene visos de autenticidad?
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- -El que el señor Salas haya trabajado en Venezuela y que haya dejado tras de sí algunos años de misterio, en absoluto da pie para involucrarlo en las operaciones criminales de esa organización.
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- -¿Es un ladrón don Juan Tomas?
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- -Nadie se explica de dónde ha sacado todo el dinero que se le imputa, pero con toda seguridad que puede explicarlo legalmente ante un juez.
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- -He oído decir que está loco, que padece manías persecutorias y que, por ejemplo, a don Pedro J. Ramírez, su subordinado, le echa unas broncas de aupa.
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- -Hombre, eso es verosímil… todos estamos un poco locos. Y manías persecutorias, no hay duda que sufre algunas. Por ejemplo: va por todas partes hablando de un golpe de Estado, de conspiraciones, de que si fulano o mengano so ngolpistas… Escribe unos artículos galácticos numerando los golpes… Pero por otro lado, también es natural que el marido de doña Rocío le crispe en muchas ocasiones los nervios. ¡Que chico!
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- – ¡Pues no sabe lo que le agradezco todas estas precisiones! Porque ya decía yo que no era posible que toda esa campaña que viene desarrollando en CAMBIO16 contra personas honorables tuviese fundamento alguno. Está claro que puestos a difundir rumores y mentiras el señor Juan T. de Salas es, como persona absolutamente íntegra, virtuosa y respetada, muy frágil, muy vulnerable. ¡La de cosas que se dicen! Menos mal que, como los fantasmas golpistas que él persigue, ninguna de ellas es cierta. ¡Qué alivio!
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Emilio García-Meras
05 Marzo 1983
Las dos resoluciones del magistrado Antón
La inevitable dosis de subjetividad que la administración de la justicia implica podría hacer pensar que cuando cuatro periodistas son procesados por supuestas injurias a un personaje como Ricardo de la Cierva, se trata simplemente de un caso de mala suerte, es decir, de extremado ejercicio de su celo profesional por parte de un juez archipuntilloso.
Sin embargo, cuando de la lectura del propio auto de procesamiento se deriva que los ataques contra el inefable historiador de cabecera del franquismo y ministro fascicular centrista fueron vertidos “a propósito de su actuación y pensamiento político” – lo cual es lícitamente criticable – y cuando se descubre que entre las expresiones supuestamente delictivas figuraba la palabra “erudito”, es inevitable que una sombra de inquietud sobre el comportamiento del juez nuble la vista no sólo de los afectados, sino de cualquier ciudadano con una mínima estima de la libertad de opinión.
Y esta inquietud no puede por menos que tomarse en indignación, rabia y sensación de indefensión al descubrir cómo el mismo juez que ahora percibe indicios de delito en construcciones verbales, que casi resultan tópicas dentro del periodismo político, los ignoró hace menos de un año cuando al editor de este periódico [Juan Tomás de Salas] se le dirigió la retahíla de insultos barriobajeros que abochornadamente hoy rememoramos en nuestras páginas.
Líbrenos el cielo de incidir en desacato o menoscabo del profundo respeto que nos merece la administración de la justicia, pero sólo desde el cinismo podríamos rehuir la elemental conclusión a la que cualquier persona con sentido común desemboca al comparar ambos casos: o bien el magistrado Antón de la Fuente tiene en mucha más alta estima la honra del ilustrísimo, excelentísimo y reverendísimo don Ricardo de la Cierva que la de nuestro bienhumorado editor, o bien su señoría advierte intrínseca capacidad maléfica en la letra impresa de DIARIO16, frente a los destellos seráficos que le producen las columnas de EL ALCÁZAR.
Es el fundado temor de que uno y otro prejuicio hayan turbado el ansía de ecuanimidad que debe suponérsele a todo magistrado, lo que conviene a este caso en todo un síntoma de la percepción generalizada, que hace de la reforma de la justicia la gran ‘asignatura pendiente’ de nuestra democracia.
No estamos pidiendo ningún tipo de impunidad para la prensa. Si alguna vez injuriamos a alguien debemos pagar por ello. Lo que sí rechazamos con toda energía es este doble rasero del que tan aparatosamente nos sentimos víctimas y que puede convertir a algunas resoluciones judiciales en palanca intimidatoria contra el ejercicio de los valores democráticos y cobijo seguro para quienes se obstinan en subvertirlos.
Parecía que la sentencia del ‘caso Vinader’ había colmado nuestra capacidad de asombro. La inconsecuencia de las dos decisiones del magistrado Antón de la Fuente, que en menos de un año han afectado a este periódico, demuestra que en el actual entramado judicial siempre queda margen para el “Más difícil todavía…”.
El Análisis
El DIARIO16 de Juan Tomás de Salas y Pedro Jota pedía abiertamente el cierre del periódico EL ALCÁZAR tras el 23-F, incluso deslizando alguna fake-news como lo que llegó a publicar DIARIO16 de que el director rival, Antonio Izquierdo, había estado en el Congreso durante la intentona golpista, dato que luego tuvieron que desmentir.
Pero lo más original es que DIARIO16 y EL ALCÁZAR eran vecinos, dado que las redacciones de ambos periódicos compartían edificio. Hasta el punto de que el joven y visceral subdirector de EL ALCÁZAR, Juan Blanco, aseguró a sus compañeros que si alguna vez coincidía en el ascensor con Pedro Jota le escupiría.
Enterado de tal afirmación, Pedro Jota se limitó a comentar a los suyos de que sí en algún momento en el ascensor veía que un desconocido escupía podría decirle «el señor Blanco, supongo. Mucho gusto».
J. F. Lamata