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Es la primera vez que un cambio en la dirección de EL PAÍS no se produce de forma amistosa entre el equipo cesado y sus sustitutos

PRISA destituye al director de EL PAÍS, Antonio Caño Barranco, y a toda su cúpula de la redacción y nombra nueva directora a Soledad Gallego Díaz

HECHOS

El 8.06.2018 Dña. Soledad Gallego Díaz asumió el cargo de directora del diario EL PAÍS.

El Consejo de Administración de El País, controlado por D. Manuel Mirat Santiago, decide el nombramiento de Dña. Soledad Gallego-Díaz como nueva directora de El País el 7 de junio de 2019 sustituyendo a D. Antonio Caño Barranco tan sólo cuatro días después de asumir su cargo el nuevo presidente del Gobierno, D. Pedro Sánchez Castejón tras ganar una moción de censura en el Congreso de los Diputados a D. Mariano Rajoy. (Bajo la dirección del Sr. Caño el diario EL PAÍS había sido contrario a D. Pedro Sánchez desde septiembre de 2016). 

Como Directores Adjuntos son nombrados Dña. Mónica Ceberio Belaza, D. Jan Martínez Ahrens y D. Borja Echevarría, mientras que D. Joaquín Estefanía Moreira será el Adjunto al Director.

El nombramiento de Dña. Soledad Gallego-Díaz supone el 11 de junio, el despido de El País y de PRISA de los ex Directores Adjuntos D. David Alandete, D. José Manuel Calvo y D. Rafael de Miguel, del ex Adjunto al Director D. Javier Ayuso Canals, el ex Jefe de Opinión D. José Ignacio Torreblanca, la ex Subdirectora Dña. Maite Rico, del redactor jefe D. Álvaro Nieto, todos ellos caracterizados por haberse posicionado en contra de D. Pedro Sánchez Castejón. Por lo que D. Antonio Caño Barranco es el único del equipo saliente ‘reubicado’. También es despedido el responsable de El País-América, D. Luis Prados, donde es sustituido por D. Javier Moreno Barber.

Los periodistas destituidos y despedidos formaban parte de un equipo nombrado por el fundador del periódico, D. Juan Luis Cebrián Echarri, despedido como presidente de EL PAÍS en abril de 2018

Desde la competencia el diario El Mundo publicará un artículo de D. Víctor de la Serna Arenillas sobre la vuelta de El País a una línea editorial favorable a D. Pedro Sánchez Castejón el 12 de junio.

RECUPERA A LA VIEJA GUARDIA TRADICIONALMENTE PRÓXIMA AL PSOE

El mandato acordado por la cúpula de PRISA encabezada por D. Manuel Mirat Santiago (presidente de EL PAÍS y CEO de PRISA) es de dos años. Por lo que si no fuera renovada Dña. Soledad Gallego Díaz permanecería en la dirección del periódico hasta 2020.

 D. Jan Martínez Ahrens retorna al equipo directivo como Director Adjunto de EL PAÍS. Los otros Directores Adjuntos del diario serán Dña. Mónica Cebeiro (hija de D. Jesús Ceberio, histórico ex director de EL PAÍS) y D. Borja Echevarría.

 D. Joaquín Estefanía, ex director de EL PAÍS, y viejo colaborador de la Sra. Soledad Gallego Díaz estará a su lado como Adjunto al Director.

 Dña. Montserrat Domínguez, la directora del Huffington (digital también del Grupo PRISA) será la responsable de suplementos, entre ellos EPS (El País Semanal) ,

 D. Javier Moreno, ex director de EL PAÍS, vuelve al equipo directivo. Será el responsable de la edición americana.

FUMIGADOS

   

La llegada de Dña. Soledad Gallego Díaz supone no sólo la destitución de D. Antonio Caño, sino el despido de la empresa de todos los directivos que habían liderado el periódico durante los últimos cuatro años encabezados por D. David Alandete o D. Javier Ayuso. También son despedidos D. Álvaro Nieto, Dña. Maite Rico, D. José Manuel Calvo y D. José Ignacio Torreblanca.

Otro despedido es D. Alfredo Pérez Rubalcaba como miembro del Consejo Editorial de EL PAÍS del que era ‘hombre fuerte’.

D. Antonio Caño se mantendrá en nómina de la empresa hasta su despido definitivo en 2021.

11 Junio 2018

Cuando un periódico vuelve al redil

Víctor de la Serna Arenillas

Ha sido la comidilla de los mentideros -hoy electrónicos- durante el pasado domingo: EL PAÍS publicaba un editorial en el que sostenía tesis perfectamente opuestas a las de otro editorial publicado apenas 10 días antes. Así, afirmaba que el Gobierno de Pedro Sánchez -que días antes era considerado «inviable»- tiene otras prioridades que la de convocar elecciones anticipadas, que en el anterior editorial eran consideradas como una necesidad insoslayable.

Entre ambas tomas de posición se había producido, y con los efectos fulminantes que se podían presuponer y que el nuevo editorial confirma, la llegada de Sánchez al poder y el relevo en la dirección del diario, anunciado el día 8 y que se hacía efectiva este mismo domingo. Antonio Caño -que llegó al cargo en 2014 tras ocho años de corresponsal en Estados Unidos y que impulsó una línea más centrista y, particularmente, muy crítica con el PSOE de Sánchez, apoyando sin éxito las ambiciones de la líder andaluza Susana Díaz- dejaba el puesto a Soledad Gallego-Díaz, respetada responsable histórica de la Redacción, que llegó al diario muy poco tiempo después de su fundación.

En votaciones no vinculantes, hace cuatro años sólo un 43% de los redactores respaldó el nombramiento de Caño, y esta vez un 97% ha apoyado a Gallego-Díaz. La sintonía con ésta significa que la ven fiel a unas señas de identidad históricas, que ansían recuperar, y parece que la cosa va por buen camino.

EL PAÍS lleva decenios como el periódico de mayor difusión de España con una fórmula peculiar: se ha identificado muchísimo, muy fielmente pese a algunos altibajos (el reparto de cadenas de televisión comerciales en abierto…), con el PSOE. Otros diarios han mantenido posiciones de centro-izquierda, pero nunca tan miméticamente: El PeriódicoLevante

En 1976 no esperábamos una postura tan partidista del nuevo periódico, en buena medida heredero de aquel INFORMACIONES madrileño, liberal y no atado a ningún partido. En 1986, cuando el director de EL PAÍS contrató a uno de sus antiguos compañeros en INFORMACIONES, le dijo algo curioso: «Puedes venirnos bien en esta Redacción, donde sigue habiendo demasiado espíritu de Mayo del 68». Lo que hizo aquella Redacción fue no moverse cuando otro periódico, DIARIO16, empezó a revelar los horrores del GAL y su terrorismo de Estado. El antiguo compañero comprendió que «Mayo del 68» significaba en realidad atadura al PSOE, pidió el finiquito y se marchó.

La polémica llegada de Antonio Caño y su nueva línea parecían relacionadas con los cambios en la propiedad y la gestión del periódico. Pero el éxito de EL PAÍS de la época gloriosa ejercía una nostalgia explicable. Parece que, con el relevo aprovechando el éxito de Sánchez, aquel espíritu ha vuelto. Con él y la vuelta al redil esperan reverdecer laureles. O enrojecerlos, vamos.

14 Junio 2018

La nueva dirección fulmina a Ayuso y a quienes entregaron ‘El País’ a los servicios secretos

Manuel Cerdán

La recién nombrada directora de El PaísSoledad Gallego-Díaz, ha fulminado de forma inexorable a la cúpula del diario de Prisa que hipotecó el contenido de sus páginas y su línea editorial a los intereses de los servicios secretos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Por primera vez en su historia, se ha producido un despido generalizado de la cúpula del diario sin que la nueva jefatura haya barajado la posibilidad de su reubicación en otras áreas del grupo periodístico. Tan brusca decisión, que ha puesto en la calle a su ya ex director Antonio Caño y a sus adjuntos Javier Ayuso y David Alandete, se sustenta principalmente en el comportamiento sectario y arbitrario en publicación de informaciones sobre algunos de los temas de interés general.

Durante los últimos años, el staff de El País, dominado por los tres directivos, colocó al histórico periódico bajo la tutela de La Casa, como se conoce la sede del espionaje español. El diario progresista renunciaba de manera sistemática a su independencia cuando se enfrentaba a noticias que afectaban al CNI. Si se repasa la hemeroteca del diario, sus lectores difícilmente podrán encontrar informaciones o editoriales críticas –al igual que sucede con Público– con los excesos, incompetencias o patinazos de los servicios de información.

Incondicionales con el CNI.

Todo lo contrario, el diario de Prisa se apuntó incondicionalmente a la línea mantenida por el director del Centro Nacional de Inteligencia, el general Félix Sanz Roldán, ante escándalos de gran proyección mediática  como: las escuchas de los espías al Pequeño Nicolás; la conocida como guerra entre comisarios –principalmente entre los jefes policiales Villarejo y Martín Blas–; la filtración de la grabación de la cinta del ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz; el fracaso en el control de las urnas del 1-O en Cataluña; la fuga de Puigdemont a Bruselas; la injerencia del CNI en el caso Emperador y las investigaciones sobre el chino Gao Ping; las pesquisas sobre el bróker suizo Arturo Fasana y la cuenta Soleado de la Gürtel en Ginebra; la entrevista de Sanz Roldán con la princesa Corinna en Londres, tras su separación del Rey emérito; el papel del imán de Ripoll como confidente de los servicios secretos y el atentado de Barcelona; la publicación de una fotografía del actual comisario jefe del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), José Luis Olivera, en una operación encubierta antiyihadista en Melilla; las relaciones entre los servicios secretos y el magnate audiovisual Jaume Roures, enfrentado al grupo Prisa; y la filtración interesada y falsa de los movimientos de dos activistas rusos en Barcelona durante el proceso independentista, entre otras.

Así mismo, Caño y Ayuso, desde la llegada de ambos a El País en mayo de 2014, iniciaron una dura y sistemática campaña -ayudados por el diario Público– contra otros profesionales y medios de comunicación de la competencia, como OKDIARIO, que se mostraban más críticos con los servicios secretos.

Una larga relación con el CNI

No obstante, quien desempeñaba el papel de portavoz del CNI en El País era Javier Ayuso, el que fuera dircom del BBVA y de la Casa Real. El periodista, el mismo que facilitó medio millón de euros a Urdangarín cuando trabajaba en el banco y que mantenía una larga relación con los servicios secretos desde los años de UCD, tenía hilo directo con el general Félix Sanz Roldán. De ahí que, días después de que OKDIARIO desvelara la condición de confidente del CNI del imán de Ripoll, uno de los cerebros del atentado de Barcelona, utilizó las páginas de El País para edulcorar una versión tergiversada de los servicios secretos.

Pero fue tan nebuloso el proceso que el diario llegó a publicar tres versiones diferentes en sus ediciones de Madrid y Cataluña en tan sólo seis horas, hasta que el resultado final convenció a sus fuentes de los servicios secretos. Es decir, que el imán Es Satty nunca llegó a ser confidente del CNI, “sólo fue contactado y sondeado en la cárcel de Castellón y muchos años antes del atentado de Las Ramblas”.

En otra información de mayo de 2018 (“La guerra secreta de los espías españoles”), El País se reafirmaba en una versión mucho más almibarada y sólo “secreta” para su redactor : “Durante los cuatro años que pasó encarcelado (el imán de Ripoll) en Castellón, dos agentes del CNI, uno psicólogo, mantuvieron contactos regular con él, pero acabaron por desistir convencidos de que carecía de interés como fuente. Aún lo lamentan».

Ayuso, que no se perdió el estreno en un cine de Madrid del documental basura del independentista y del millonario trotskista Roures Las cloacas de Interior, siempre barría para La Casa. En otra información sobre el caso Nicolay ocultó la existencia de un informe policial que contradecía la versión del ex comisario de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, de que su móvil había sido programado para poder grabar un encuentro secreto con agentes del CNI para tratar el caso del Pequeño Nicolás. La grabación de la reunión fue después filtrada a los medios de comunicación, según Ayuso, por el comisario Villarejo para beneficiar a un amigo.

Las falsedades de Ayuso y su staff

Ayuso y el staff de El País utilizaban las páginas del histórico periódico para fustigar a los medios de la competencia que consideraban enemigos o enemigos de sus amigos. Así se permitía el lujo de mentir con descaro en una información, publicada el pasado 23 de mayo, al incluir a OKDIARIO en “el negocio de la manipulación digital en España”. El diario de Prisa aseguraba que OKDIARIO ganaba dinero con “páginas de desinformación y propaganda aprovechándose de Google y otras redes de publicidad online”.

Para El País, “el modelo de negocio”, al que se había apuntado OKDIARIO, “ha generado el incentivo perverso de lucrarse con desinformación”.

Y el entonces diario de los directivos despedidos tenía la desfachatez de situar a OKDIARIO junto a Periodista Digital o Esdiario, entre “ocho de las principales páginas españolas de contenido partidista, sesgado o bulos”, que se lucraban “gracias a la red de publicidad de Google, la Google de Display Network”.

La prepotencia llevaba a los entonces cerebros de El País a sentirse legitimados para expender títulos de idoneidad periodística. Su sección de tecnología se atrevía a calificar a los medios citados de “páginas” y a afirmar que algunos de ellos tenían «redacciones» y publicaban «exclusivas” y otros publicaban «contenido xenófobo o machista.. demagogias y bulos”.

El diario de Prisa daba a entender de manera torticera de que OKDIARIO había sido reprendido por Google por algunas de sus informaciones pero esa acusación era una falsedad calumniosa, ya que tal situación nunca se había producido.

El País deslizaba veladamente la falsedad de que Google había incluido a OKDIARIO en una lista de 650 “sitios web” que promovían el odio, cuando conocía de antemano por la propia Google de que este diario jamás había sido reprendido por unas falsas inclinaciones xenófobas o machistas.

Aún así, el diario aprovechaba la ocasión para mandar un aviso a los “grandes anunciantes”, como si se tratara de la partida de la porra, que se atrevían a aparecer junto a titulares como: “Unas feminazis del 15-M defendían vestidas de etarras la procesión del coño insumiso», en referencia a OKDIARIO.

El periódico de Prisa, sin embargo, ocultaba que “la procesión del coño insumiso” es una manifestación pública promovida por el movimiento feminista, de la que también informaba desde sus mismas páginas en la edición del 5 de julio de 2017: “Las encausadas, que forman parte de un grupo de feministas, sacaron a la calle el 1 de mayo de 2014 un palio con una vagina cubierta por un manto para manifestarse por los derechos de la mujer”, señalaba El País.

La nueva dirección fulmina a Ayuso y a quienes entregaron ‘El País’ a los servicios secretos

Con ese tipo de informaciones Ayuso y sus colegas ahora fulminados pretendían ajustar cuentas con OKDIARIO en nombre de otros, intentando hacerle daño en la vertiente donde más duele: el de la publicidad, la única fuente de ingresos de los diarios digitales.

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