6 marzo 1939
El nuevo Consejo de Defensa republicano se declara enemigo del PCE a los que acusa de querer imponer la dictadura comunista y pide negociar la paz con el bando franquista
Caída de la II República: El Golpe de Casado, respaldado por Besteiro, depone al Gobierno de Negrín para forzar la rendición ante Franco
Hechos
En 6 de marzo de 1936 un grupo de militares encabezados por D. Segismundo Casado y apoyados por D. José Miaja D. Julián Besteiro constituyeron un Consejo de Defensa deponiendo al Gobierno del Frente Popular del Dr. Juan Negrín.
Lecturas
El presidente del consejo de ministros Dr. Juan Negrín López, había dado orden de resistir y seguir combatiendo a las tropas franquistas en la Guerra Civil española a pesar de que él, personalmente, ya se encontraba en el exilio y que la II República había perdido casi toda la legitimidad tras la decisión de los Gobiernos de Reino Unido y de Francia de reconocer al Gobierno de Franco y después de la dimisión de D. Manuel Azaña Díaz como Jefe de Estado. El Dr. Negrín defendía que seguía siendo el jefe de Gobierno legítimo, pero situado a salvo fuera del territorio nacional.
Esta situación dentro del bando republicano termina cuando un grupo de militares republicanos dirigidos por el coronel D. Segismundo Casado López dan un golpe de Estado a los restos de la administración del Frente Popular que quedaba y forman el Consejo Nacional de Defensa bajo la presidencia del general D. José Miaja Menant, el 5 de marzo de 1939 y del que también forma parte D. Julián Besteiro Fernández (PSOE), que asume el cargo de Consejero de Estado, D. Wenceslao Carrillo (PSOE), D. Bruno Navarro (UGT), D. Juan Gómez Egido (PSOE), D. José del Río (Unión Republicana) y D. Manuel Gómez Marín (Movimiento Libertario). El objetivo prioritario del Consejo de Defensa es negociar la rendición ante las tropas franquistas.
El PCE considera traidores a todos los miembros del Consejo de Defensa y en enfrentamientos a tiros con partidarios del Consejo de Defensa caerán muertos D. José Pérez Cazzolo, D. Arnoldo Fernández Urbano, D. Joaquín Otero Gómez y D. Ángel Peinado Leal.
Desde el exilio el Dr. Negrín López se sigue considerando presidente del Gobierno de la República en el exilio y el Sr. Martínez Barrio jefe del Estado de la República en el exilio.
Al comenzar 1939, ya nadie creía en la victoria republicana. Don Manuel Azaña decidió tirar la toalla dimitiendo como jefe de Estado y marchó al exilio. El doctor Negrín, jefe de Gobierno, marchó igualmente al exilio pero sin dimitir y ordenando además que la lucha continuara.
El resultado fue que un grupo de militares republicanos como el general Miaja, el coronel Casado y el ex presidente del PSOE, don Julián Besteiro dieron un golpe de Estado contra el doctor Negrín y tomaron el poder al frente de un Consejo Nacional para pedir la paz y, lo más peculiar es que lo hicieron en nombre del anticomunismo. Toda la prensa de Madrid apoya la iniciativa de aquel Consejo Nacional y arremetió contra los comunistas. El resultado, enfrentamientos a tiros entre ambos, que acabó con las vidas de varios de los partidarios de aquel consejo:
La República, hoy en peligro a causa del levantamiento comunista. Jamás encontró Franco aliados más eficaces que los comunistas. (…) Los españoles no admitimos régimenes dictatoriales, los comunistas sí, he aquí la diferencia que nos separa. Los comunistas hablaban de República democrática en tanto los gobernantes eran fieles instrumentos de su política partidista. (Comunicado del Consejo insertado en el ABC Republicano, 7-3-1939).
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LOS ARTÍFICES DEL GOLPE DE ESTADO CONTRA NEGRÍN:
El 29 de marzo Madrid pasaba oficialmente a manos de los franquistas y toda la prensa de la capital hablaba de “el glorioso ejército de Franco”. La Guerra Civil finalizaba a los pocos días con el general Francisco Franco convertido en nuevo dictador.
A pesar de estar depuesto, el Dr. Negrín se seguirá considerando jefe del Gobierno del Frente Popular en el exilio pese a carecer de apoyos más allá del PCE. El Dr. Negrín se mantendrá testimonialmente en ese cargo hasta que en 1945, tras finalizarse la Segunda Guerra Mundial, los partidos del Frente Popular (sin el PCE) formarán un nuevo Gobierno de ‘la II República en el exilio’ excluyéndo a Negrín de él.
08 Marzo 1939
Que la sensatez vuelva a todos y yo os aseguro que esto acabará pronto
Madrileños: Me dirijo a vosotros con el corazón. Llevamos cerca de tres años de lucha, con un gran derramamiento de sangre. El Gobierno único que hoy tiene la zona de la República es el Consejo Nacional de Defensa.
El motivo de la formación de este Consejo ha sido el querer terminar con la guerra de una forma humana y honrosa, y esas es la única misión que tiene. No va contra ningún partido, pues en la lucha todos han dado cuanto podían y tenían. ¡Qué más podían dar que la vida!
No queremos derramar más sangre inútil, y yo lo único que deseo – os lo dice un hombre que con vosotros ha luchado y que se cree con autoridad moral suficiente para ello – es devolver la paz a los hogares españoles. Que la sensatez vuelva a todos y yo os aseguro que esto acabará pronto. Hay quien lucha o piensa luchar por un Gobierno que no existe: por el Gobierno Negrín. ¿Sabéis donde se encuentra? En Francia. Todos debéis acatamiento al Consejo Nacional de Defensa, que se ha formado con la asistencia del pueblo y que controla todo el territorio nacional. ¡Viva España! ¡Viva la República!
José Miaja
08 Marzo 1939
El Consejo quiere impedir que el Gobieno de la España caiga en poder del comunismo
Soldados de la República. El Consejo Nacional de Defensa se halla firme en su puesto, en Madrid. El Gobierno huidizo del doctor Negrín no se sabe donde se encuentra.
El Consejo Nacional de Defensa quiere impedir que el Gobieno de la España republicana caiga definitivamente en poder del comunismo, que tiraniza al pueblo. La lucha entablada es la lucha contra la tiranía comunista y esa lucha ha sido entablada por iniciativa exclusiva del Partido Comunista, actuando desde las alturas del Poder e infiltrado en las filas de nuestra tropa.
El Gobierno del Dr. Negrín, sin Presidente de la República, sin Parlamento, carece de toda base legal. El único Gobierno legítimo de la República es el Consejo Nacional de Defensa.
¡Pueblo antifascista! Milicianos de la República. No os dejéis engañar por ningún género de equívocos. Aprestaos a defender al Consejo Nacional de Defensa, garantía de vuestra salvación contra el intento de implantar entre nosotros el despotismo terrorista que esclaviza al pueblo.
Julián Besteiro
08 Marzo 1939
Las vergonozsas fugas de La Pasionaria y Jesús Hernández
Tengo la satisfacción de proclamar ante el mundo entero que reina la más absoluta tranquilidad en toda España, excepción de Madrid, donde los comunistas desesperados por su fracaso a última hora engañaron a la tropa de algunos batallones que en criminal aventura pretenden dar un golpe de audacia, al mismo tiempo que sus execrables dirigentes, con Pasionaria y Jesús Hernández a la cabeza, emprendían la más vergonzoa fuga a Orán sin despedirse del Gobierno, cuyos miembros se trasladaron en avión a Marsella.
La perversidad de estas gentes, que pretendieron implantar el comunismo en España cuando ésta se considerbaa liberada, han creado en la madrugada de hoy un estado de confusionismo, que proporcionará a Madrid un día de luto, a las veinticuatro horas de haber experimentado una de sus mayores alegrías. ¡Viva España! ¡Viva la República!
Segismundo Casado
28 Marzo 1939
La nobleza del Consejo de Defensa
Escribimos esta nota con una emoción que hemos sentido muy pocas veces.
No es fácil que los españoles sepamos estimar y agradecer de un modo suficiente la labor de nuestro Consejo; desde el 5 de marzo, su vida es una serie de aciertos, un ejemplo para todos y un reproche viviente para muchos. En un momento gravísimo, en el que se trata de la vida de millares de españoles, el Consejo ha puesto las cartas sobre la mesa, mostrando a la luz de la verdad todo lo que ocurre en España. Esto es lo decisivo; bien lo saben los que se quieren echar tierra en los ojos y poner tinieblas donde todo está claro, y solo la verdad podrá prevalecer.
La nota que el Consejo ha dado a conocer a todos está cargada de algo infrecuente, por desgracia: nobleza. En toda ella no hay más que una preocupación: el interés de España y las vidas de los españoles; dos cosas que parecen sin importar ninguna, por lo visto, a muchas gentes. El Consejo, al pasar por una de las pruebas más fuertes a que se puede someter a hombres enteros, no se ha permitido ni un destemple en la voz, y esto tiene un nombre, el de la caballerosidad, que ha ido a refugiarse entre los que siempre han eludido hacer ostentación de ella.
A pesar de todo, a pesar de todos, el Consejo no abandona el interés de España; ni de ahí ni de su dignidad intachable lo podrán mover. No se presta – y a lo han oído todos – a hacer el juego a los que quieren provocar la muerte de cien mil españoles más, a cuenta de ficciones para engañarse a sabiendas. Eso, no. El Consejo de Defensa está por encima de las pequeñeces a que quisieran llevarlo los que cierran vilmente contra todo lo egregio que surge en España. Todos los españoles que conserven aún alguna nobleza y algún sentido moral tienen que estar entrañablemente al lado del Consejo, dispuestos a cumplir con callado entusiasmo sus órdenes en esta hora amarga. Nosotros queremos que conste aquí, no nuestro aplauso – no es tiempo de ruidos – sino el fervor silencioso y emocionado con que esperamos su voz de mando.
Julián Marías
El Análisis
El golpe de Estado liderado por el coronel Segismundo Casado el 5 de marzo de 1939 marcó el final definitivo del Gobierno de la II República Española. Ante la orden del Dr. Juan Negrín de seguir combatiendo desde el exilio, un grupo de militares republicanos, encabezado por Casado y apoyado por figuras clave como el general José Miaja y Julián Besteiro, formaron el Consejo Nacional de Defensa. Este nuevo órgano tenía como objetivo prioritario negociar la rendición ante las tropas franquistas y poner fin a una guerra que, para entonces, ya era vista como perdida. La participación de Besteiro, el antiguo número dos de Pablo Iglesias y un destacado miembro del PSOE, fue crucial, ya que representaba la postura de aquellos que, desde dentro del partido, se oponían a la influencia comunista en el gobierno republicano.
El Consejo Nacional de Defensa se enfrentó no solo a los franquistas, sino también a los comunistas, quienes consideraban a sus miembros como traidores. En los enfrentamientos que siguieron, murieron varios partidarios del Consejo, lo que subrayó la desesperación y la fractura interna del bando republicano. A pesar de la controversia, la historia oficial del PSOE, liderada moralmente por Indalecio Prieto, mantuvo un respeto por la figura de Besteiro, destacando su valentía y su deseo de poner fin al sufrimiento inútil. En contraste, Negrín fue retratado como un traidor, manipulado por los comunistas, cuyo mandato desde el exilio carecía de legitimidad y apoyo más allá del PCE. Así, el golpe de Casado no solo selló el fin del Gobierno de la II República, sino que también dejó una huella indeleble en la memoria histórica del socialismo español, diferenciando a los que buscaron una paz pragmática de aquellos que, como Negrín, insistieron en una lucha ya perdida.
J. F. Lamata