9 agosto 1974
Tras salir de prisión se declaró arrepentido y anunció que haría todo lo que pudiera para que nunca volviera a producirse algo como el III Reich en Alemania
Muere Baldur von Schirach, antiguo líder de las Juventudes Hitlerianas nazis, condenado 20 años de prisión en Spandau
Hechos
El 9.08.1974 la prensa española informó del fallecimiento de Baldur von Schirach.
Lecturas
Había salido de Spandau en 1966.
Baldur von Schirach ha muerto en el hotel donde residía en Kroev, a orillas del Mosela, según ha informado a la Prensa el dueño del establecimiento. Schirach que dirigió las Juventudes Nacional Socialistas y fue jefe político de Austria ocupada, salió junto con Albert Speer de la prisión berlinesa de Spandau en 1966. Había sido condenado en Nuremberg por el Tribunal condenado en Nuremberg por el Tribunal ruso-aliado a 20 años de reclusión.
Baldur von Schirach ha muerto tras larga enfermedad, a los 78 años en el hotel Montreal de Kroev de Mosela a las siete de la mañana de hoy. Al parecer, según declaraciones de los hoteleros, Schirach deseaba ser enterrado en Kroev.
El Análisis
Agosto de 1974 ha sido testigo de la muerte de Baldur von Schirach, el hombre que guió a millones de adolescentes al culto al nazismo, a los que ofreció desfiles, consignas, uniformes… y la fe ciega en un Führer que los conduciría al abismo. Condenado a 20 años en Núremberg, von Schirach se declaró arrepentido y, tras cumplir íntegramente su pena, aseguró que dedicaría su vida a evitar que algo así se repitiera. No volvió a la política ni a la vida pública: eligió el exilio interior convirtiéndose en otro de tantos alemanes que trataría de borrar su pasado.
Su muerte llega en un momento en que la Alemania, dividida en dos por la guerra fría, prefiere mirar hacia adelante. Para muchos jóvenes, Hitler es apenas un villano de cine, un monstruo de archivo en blanco y negro. Pero von Schirach no fue una caricatura: fue un burgués ilustrado que ofreció al nazismo una fachada cultural, un “rostro joven”, moderno, eficiente. Y sólo entendió su error tras la derrota.
En plena Guerra Fría, con el Muro de Berlín en pie y dos Alemanias enfrentadas en ideología y memoria, conviene no olvidar que no hace tanto hubo alemanes como Schirach que vistieron a los niños con uniformes y los entrenaron para morir por una bandera criminal.
JF Lamata