27 febrero 1968

Muere Manuel Giménez Fernández, que pasó de ministro de la CEDA durante la República a opositor al franquismo como fundador de Izquierda Democrática

Hechos

  • D. Manuel Giménez Fernández fallece el 27 de febrero de 1968

Lecturas

D. Manuel Giménez Fernández fallece el 27 de febrero de 1968. Se opuso a la izquierda durante la II República pertenciente a la CEDA y su nombramiento como ministro en octubre de 1934 motivó que la izquierda se levantara en armas contra el Gobierno en la llamada ‘revolución de Asturias’.

Catedrático de Derecho Canónico en la Universidad de Sevilla simultaneó su labor docente con la política clandestina liderando la organanización política ilegal Izquierda Democrática Cristiana.

En el referéndum sobre la Ley Orgánica del Estado del 14 de diciembre de 1966 hizo campaña por el ‘No’ a través de las pocas publicaciones de oposición existentes como Cuadernos para el Diálogo, fundada en 1963 por su colega democristiano Ruiz Giménez.

A su muerte le sucede como líder de Izquierda Democrática Cristiana D. Joaquín Ruiz-Giménez Cortés. En una entrevista publicada el 6 de diciembre de 1988 explica que aceptó la presidencia del partido a petición de los tres albaceas políticos del Sr. Giménez Fernández, D. Óscar Alzaga Villaamil, D. Jaime Cortezo y D. José Cano, con la condición de que el nombre de la organización pasara a ser ‘Izquierda Democrática’ para no comprometer a la Iglesia.

Izquierda Democrática no celebrará su primer congreso en público en abril de 1976.

El Análisis

Manuel Giménez Fernández: De "bolchevique blanco" a demócrata cristiano

JF Lamata

Manuel Giménez Fernández, nacido en Sevilla en 1896, fue un catedrático de Derecho Canónico y político que navegó las agitadas aguas de la política española con una brújula moral inquebrantable. Como ministro de Agricultura en el gobierno de Alejandro Lerroux durante la II República, intentó implementar reformas agrarias que le valieron el apodo de «bolchevique blanco» por parte de sus propios compañeros de la CEDA.

Sus propuestas progresistas chocaron con las posturas conservadoras de su partido, evidenciando su compromiso con la justicia social.

Tras la Guerra Civil, Giménez Fernández continuó su lucha por la democracia desde la oposición al régimen franquista, liderando la Izquierda Democrática Cristiana. Su activismo le llevó a hacer campaña por el ‘No’ en el referéndum sobre la Ley Orgánica del Estado en 1966, utilizando las escasas publicaciones opositoras disponibles. A su fallecimiento en 1968, Joaquín Ruiz-Giménez tomó las riendas de la organización, rebautizándola como Izquierda Democrática para evitar comprometer a la Iglesia. La trayectoria de Giménez Fernández es un testimonio de integridad y coherencia en tiempos de extremismos, demostrando que es posible evolucionar políticamente sin traicionar los principios fundamentales.