16 octubre 1983

Nueva detención en el caso de los marqueses de Urquijo: Javier Anastasio procesado como co-autor

Hechos

  • El 16 de octubre de 1983 la policía arresta a D. Javier Anastasio de Espona como presunto coautor del asesinato de D. Manuel de la Sierra Torres y Dña. María Lourdes Urquijo.

Lecturas

El único condenado por el crimen de los Urquijo es Rafael Escobedo Alday, aunque su condena aún no es firme.

El 16 de octubre de 1983 la policía arresta a D. Javier Anastasio de Espona como presunto coautor del asesinato de los marqueses de Urquijo (D. Manuel de la Sierra Torres y Dña. María Lourdes Urquijo) después de que prestara declaración D. Mauricio López Roberts, que también quedan detenidos. Ambos son considerados amigos de D. Rafael Escobedo Alday, hasta la fecha único condenado por ell crimen.

Se especula con que el Sr. Anastasio de Espona llevó al Sr. Escobedo Alday a la casa de los marqueses el día del doble asesinato y le ayudó a hacer desaparecer el arma del crimen.

D. Javier Anastasio de Espona optará por fugarse de España aprovechando un permiso el 21 de marzo de 1987.

El Tribunal Supremo ratificará la condena a Escobedo en mayo de 1984. 

La sentencia contra Mauricio López Roberts no será hasta 1990. 

El Análisis

APARECEN LOS CÓMPLICES

JF Lamata

Desde el minuto uno los defensores de las teorías alternativas en el caso del crimen de los Urquijo aseguraban que Rafael Escobedo no podía haber cometido él sólo ese crimen y que alguien le tenía que haber ayudado. De modo que cuando entraron en escena las figuras de los amigos de Escobedo, Javier Anastasio, que le trasladó al lugar del crimen y le ayudó a deshacerse de la pistola, y de Mauricio López Roberts, que ayudó a su posterior intento de encubrimiento, parecía reforzar esa teoría.

Sin embargo a los defensores de las teorías alternativas todo eso defraudaba sus expectativas. Porque lo que ellos querían no era ni una condena a Anastasio, ni una condena a López Roberts, lo que querían oír es que se dijera que el crimen lo habían cometido los hijos de los marqueses, Juan y Miriam, y el administrador, Diego Martínez Herrera. Pero, por desgracia para ellos, estas teorías nunca serían validadas por tribunal alguno.

J. F. Lamata