19 diciembre 1998
Pacto de sucesión en Coalición Canaria: Román Rodríguez (Gran Canaria) sucederá a Hermoso en la presidencia y Paulino Rivero (Tenerife) será el primer presidente de la formación
Hechos
El 19 de diciembre de 1998 el Consejo Político de Coalición Canaria designa a Paulino Rivero presidente de la formación y a Román Rodríguez candidato de CC a la presidencia de Canarias en las elecciones autonómicas de 1999.
Lecturas
El 19 de diciembre de 1998 se celebra el Consejo Político de Coalición Canaria en el que sea crea el cargo de ‘presidente de Coalición Canaria’ que ocupará Paulino Rivero, mientras que Román Rodríguez será quien reemplace a Manuel Hermoso Rojas como candidato de CC a la presidencia de Canarias.
La decisión de Manuel Hermoso Rojas, líder de ATI, de Tenerife (presidente de Canarias desde 1993 y ganador de las pasadas elecciones de 1995) de no presentarse a reelección a la presidencia de Canarias abrió una disputa por la sucesión en la CC. La ATI quería que el sustituto de Hermoso fuera Adán Martín, mientras que desde Las Palmas de Gran Canaria apostaban por José Carlos Mauricio (líder de ICAN) y también desde el Centro Canario Nacionalista su líder, Lorenzo Olarte, se postulaba para ello.
El 18 de diciembre de 1998 José Carlos Mauricio anunciaba que renunciaba a suceder a Manuel Hermoso y respaldaba la candidatura de Román Rodríguez Rodríguez, también de ICAN y, por tanto, de Las Palmas de Gran Canaria, la candidatura de Román Rodríguez también fue respaldada por Lorenzo Olarte, también contrario a que se mantuviera la hegemonía de ATI que liderado CC desde su creación a través de Hermoso..
La negociación finaliza el 19 de diciembre de 1998 con la designación de Román Rodríguez Rodríguez como candidato de CC a la presidencia de Canarias en las elecciones autonómicas de 1999.
Para compensar la pérdida de poder de ATI, se crea el cargo de ‘Presidente de Coalición Canaria’ que ocupará el tinerfeño Paulino Rivero, y también queda fijado que Adán Martín, también de ATI, sea el vicepresidente de Román Rodríguez cuando este gane las próximas elecciones autonómicas canarias previstas para junio de 1999.
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EL REPARTO DE PODER EN COALICIÓN CANARIA:
22 Diciembre 1998
Cierre forzado
Coalición Canaria ha cerrado – al menos por el momento – la fuerte crisis abierta por la designación de su candidato a la Presidencia del Gobierno de Canarias con una solución de compromiso, que no resuelve los problemas anteriores y abre incógnitas nuevas.
Todo el proceso que han seguido ha estado rodeado de cosas absurdas, al menos ante los ojos de la opinión pública. Iniciar meses antes de lo necesario un debate de estas características sólo resultó una exhibición de puñaladas, descalificaciones y divisiones, amén de un espectáculo de vender la piel del oso antes de cazarlo, ignorando el peso electoral que pueden tener otros partidos.
Si, por la suerte de las urnas, no es Coalición Canaria la llamada a formar Gobierno, todo este reciente pasado de enfrentamientos y ambiciones, probablemente, les va a pesar como una losa a muchos de los políticos protagonistas.
De momento, la mayoría coincide en que el balance para Tenerife es negativo y habrá que observar cómo se traduce eso en votos, si no logran revertir la impresión. A ver si por querer amarrar unos inciertos votos en Gran Canaria, resulta que van a perder un peso decisivo en Tenerife, que puede arrastrar Cabildo y ayuntamientos.
En la propuesta original, con la pareja Adán Martín-José Carlos Mauricio, al menos la presidencia quedaba en esta isla. Ahora, ni eso. Los que desde Tenerife batallaron para romper esa candidatura deben estar satisfechos, ya que su victoria ha sido el darle la presidencia a Gran Canaria. Lo cual, si se confirma que la Consejería de Economía y Hacienda va también para un grancanario, es concederle casi todas las cartas que desde allá hagan el juego que mejor les venga.
Claro que quien llevó las negociaciones en este fracaso, Paulino Rivero, al final es propuesto para presidente de Coalición Canaria. Probablemente debe ser la culminación política del principio de Peter, en el que las personas son promocionadas a su máximo nivel de incompetencia.
Para justificar la situación, dicen los líderes de ATI que no importan las personas, sino los proyectos. Eso parece muy bien, pero antes debían haberlo aplicado a Lorenzo Olarte, que no tuvo reparos en afirmar y jurar que el candidato sería de Gran Canaria y no del otro lado alguno, o rompía el juego. Al parecer, la estrategia en Coalición Canaria es un embudo con distintas medidas de boca, según los personajes sean más o menos pusilánimes.
Y, salvo que los conflictivos pongan más buena voluntad de la que han demostrado hasta ahora, la crisis no parece cerrada, o lo ha sido en falso. No se puede eludir que en la solución buscada no se encuentra ninguno de los grandes líderes de ATI, que siguen estando ahí, aunque sea en una posición más discreta. Si hay que negociar algo en el futuro con otro partido, ¿se quedarán estos personajes y sus entornos al margen?
Román Rodríguez ha sido una salida a la situación, pero no es el líder de Coalición Canaria – ni siquiera de su propio partido, ICAN – ni ha establecido carisma personal regional más allá del que le pueda proporcionar la misma candidatura. Esto no quita, claro está, para que se consolide en el futuro, por eso es aún algo por ver. Si es que al final, por cierto, cazan al soro.