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El intento de recuperar la histórica cabecera vespertina - aún en las manos de Sebastián Auger - tiene serias dificultades en salir adelante, teniendo en cuenta el nivel de endeudamiento de la cabecera

Relanzamiento del periódico INFORMACIONES editado en los talleres de EL ALCÁZAR con el falangista Rodrigo Royo como director

HECHOS

El 2.08.1980 el diario INFORMACIONES reapareció en los quioscos con D. Rodrigo Royo como director en una nueva etapa que duraría hasta diciembre.

El propietario de Informaciones Auger Duro, que había cerrado sus diarios en enero de 1980 con numerosos impagos a sus trabajadores y a sus provedores, a pesar de todas sus deudas volvería a sacar el periódico Informaciones en julio de 1980, editado en los talleres de DYRSA, la empresa editora de El Alcázar. Sus directores en ese período fueron Juan Espejo, militante de Fuerza Nueva y Rodrigo Royo Masía, exdirector del diario Arriba, lo que hacía prever una radicalización ideológica, opositora al Gobierno de Suárez. La reaparición de Informaciones fue mal recibida por los antiguos empleados a los que todavía se les debían pagos. “Este periódico no es Informaciones” titulaba Diario16.

Los periódico El País Diario16 fueron detractores desde el minuto uno de la reaparición de Informaciones con nuevos trabajadores cuando estaban pendientes los impagos a los trabajadores despedidos con la quiebra de enero de 1980. La nota de El País la mañana del 16 de agosto de 1980 desata una carta de protesta de D. Rodrigo Royo al presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid y de la FAPE, D. Luis María Anson Oliart.

02 Agosto 1980

Propósito

Rodrigo Royo

Parafraseando a Kipling, podría yo decir hoy que ‘los viejos periodistas nunca mueren: apenas se esfuman’. Y así es. Los viejos periodistas nos esfumamos a veces, pero sólo por un rato. Luego reaparecemos con entusiasmo, pero sin engreimiento, con nuestra buena dosis de humildad – fruto de la experiencia y el dulce sabor amargo del ostracismo – y con nuestra sangre tipográfica depurada y rejuvenecida por la piafante música de las rotativas.

INFORMACIONES es un periódico con un sello de garantía tradicional que lo acredita como algo consustancial a la vida madrileña. No es un gran periódico y mucho menos podría pretenderlo en las presentes circunstancias. Pero sus muchas limitaciones materiales se compensan holgadamente con el afecto que le profesan los madrileños y con el aguerrido entusiasmo de su plantilla de redacción, en la que abundan, junto a los muchos veteranos, los nóveles prometedores.

Con verdadero espíritu de argonautas, este equipo de redactores entusiastas van a dirigir hoy la proa de su ligero barco de papel hacia la conquista de un vellocino de oro más valioso que el que perseguían los griegos: la adivinación, abordaje y conquista del futuro. El periodismo no es sólo registro de lo sucedido sino, simultáneamente, también atisbo de lo que puede suceder y con mayor razón debe ser así a la vista de las circunstancias por las que atraviesa actualmente la nación española.

Todos los problemas de España, que son muchos y muy graves, se sintetizan hoy en uno sólo: la falta de confianza de los españoles en los españoles y en su futuro. El presidente Roosevelt, al hacerse cargo de una nación desmantelada por el huracán del ‘crack’ del 29, les dijo a sus conciudadanos: “A lo único que hay que temer es al miedo mismo”. De manera similar, a lo único que los españoles debemos temer hoy es a la desconfianza hacia nuestro prójimo, hacia nuestro patrón, nuestro futuro. Pretendemos con este modesto y querido medio de información salir al paso de la desconfianza, de la vieja rencilla y de la sicosis colectiva de la autodestrucción que parece obnubilar a la nación española. Vamos a convocar desde aquí a los sabios, a los adivinos, a los futurólogos, a los hechiceros y a los brujos para que interpreten el oráculo. Pero vamos a exigirle al oráculo, rabiosamente, que nos dé respuestas positivas de los dioses, y también que esas respuestas no estén alineadas con ningún partidismo ni ningún sectarismo, sino con el escueto destino común del pueblo español. Queremos servir y serviremos directamente a nuestros lectores ya España y lo haremos sin intermediarios. Este es nuestro modesto propósito.

Rodrigo Royo

 

28 Abril 1980

INFORMACIONES debe volver sin Sebastián Auger

En Barcelona el Juzgado número 9 de la Magistratura de Trabajo acaba de condenar a Sebastián Auger, en calidad de propietario del Grupo Mundo, al pago de 30 millones de pesetas en concepto de salarios atrasados, aceptando así la demanda que interpusieron 148 trabajadores. Otras 17 demandas por atrasos y devengos salariales están pendientes de sustanciarse por un importe total de unos 250 millones de pesetas ante diversos Juzgados de la mencionada Magistratura de la Ciudad Condal.

Mientras tanto, aquí en Madrid, el mismo personaje se propone la filigrana de traspasar al Fondo de Protección al Trabajo el pago de los atrasos salariales y de las indemnizaciones al personal cesante del vespertino INFORMACIONES, que suma ya casi cuatro meses de ausencia. La nueva figura jurídica parece un escarnio al contribuyente, pero ha encontrado increíble respaldo de la Delegación de Trabajo.

La gestión de Auger, asesorado según se afirma por Trevijano, ha sido decisiva para que el decano de la prensa vespertina desapareciera de los kioskos. Trescientos trabajadores de uno de los diarios de mayor solera vieron esfumarse primero sus salarios, escamoteados durante varios meses, y luego el propio periódico.

Han transcurrido meses de angustia para unos trabajadores que recibieron su último sueldo el pasado mes de noviembre sin que ningún subsidio aliviara su situación. Por fin, cuando tras mil y una gestiones parece que van a conseguir las prestaciones del paro, los afectados ven cernirse sobre ellos una nueva y grave amenaza cuya confirmación hablaría muy poco en favor de las autoridades laborales.

EN efecto, rotas las negociaciones entre Auger y los trabajadores de INFORMACIONES para llegar a una reducción de plantilla por exigir al editor ‘manos libres’, que no se aceptan, ahora anuncia la reaparición de INFORMACIONES y notifica que irá llamando individualmente a los empleados que necesite. Los trabajadores responden justa y airadamente y entonces la empresa de Auger y las autoridades laborales indican que si los llamados al trabajo no aceptasen dejarían de tener derecho al subsidio de paro.

Jugada como se ve doble e inaceptable: la empresa nace la reducción de plantilla que se le antoja caprichosa y arbitrariamente y, además, cercena de raíz cualquier posible solidaridad entre los trabajadores. Oponerse a los designios de Auger equivale para ellos a optar por prorrogar el heroísmo de la penuria sin el amparo siquiera del subsidio de desempleo, al que dejarían de poder acogerse.

Sobran, ante tal perspectiva, los calificativos. Ni el Ministerio de Trabajo, ni las centrales sindicales pueden consentir tal atropello, ni la decencia pública soportarlo por más tiempo.

Hoy, más que nunca, se necesitan medios de comunicación que refuercen la libertad de prensa consustancial con la democracia. INFORMACIONES debe volver con sus trabajadores y su largo prestigio. Sebastián Auger – que carece en absoluto de recursos para iniciar la nueva andadura del periódico, según ha reconocido su hombre de confianza, Javier de Quintana – tiene que pagar las deudas que se le reclaman y retirarse para no obstaculizar la reaparición que, junto a los trabajadores de INFORMACIONES; como colegas desde aquí deseamos pronta.

18 Agosto 1980

Carta Abierta al presidente de la Asociación de la Prensa

Rodrigo Royo

Sr. D. Luis María Anson, presidente de la Asociación de la Prensa. Madrid.

Distinguido amigo y compañero.

Me dirijo a usted con el ruego de que convoque cuando antes una Asamblea de la Asociación de Prensa para tratar el delicado tema de nuestra deontología profesional. Nosotros no tenemos en nuestra profesión, como lo tienen los médicos, un juramento hipocrático, pero está en la conciencia de todos cuantos ejercemos la noble actividad del periodismo que nos debemos por entero a unos principios de ética profesional que en los últimos tiempos están siendo transgredidos de una manera alarmante y altamente nociva no sólo para el prestigio de nuestra profesión, sino también para la supervivencia de la empresa periodística.

Si en la Asamblea que propongo se llegase a formular un ‘juramento teofrástico’ (por llamarle de alguna manera, recordando a Teofrasto Renaudont) estoy seguro de que dos de sus puntos más cardinales serían la veracidad de la noticia y la solidaridad profesional. Usted mismo, hace dos semanas, ha abordado en LA HOJA DEL LUNES este último punto con un contundente artículo titulado ‘Concordia Profesional’, en el que después de lamentarse del ‘torpe uso y abuso del concepto de libertad de expresión’ que se hace en algunos medios, aboga decididamente por la concordia entre los profesionales del periodismo. Tengo que decirle que suscribo ciento por ciento sus palabras.

Todo esto viene a cuento de que, como usted saber, soy nuevo en esta plaza [nuevo director de INFORMACIONES], y, nada más hacer en ella mi aparición, observo que en mi periódico está siendo objeto de una sistemática campaña destinada a desprestigiarlo y eventualmente a destruirlo, campaña que está siendo ejecutada con la mayor sangre fría y sin la menor consideración al respeto que es exigible entre compañeros, por casi todos nuestros colegas de Madrid y algunos de provincias. Esta insolidaridad apunta a un preocupante debilitamiento de los resortes morales que, en mi modesta opinión, deben presidir en todo momento el ejército de la profesión periodística. Como muestra le remito al artículo publicado por EL PAÍS el pasado sábado día 16, que se reproduce fotográficamente en esta misma página.

El tema que nos ocupa, mi estimado presidente, no es el de los problemas que pueda tener el diario INFORMACIONES con sus redactores y operarios. Es esta una cuestión de la exclusiva incumbencia de este periódico y de sus trabajadores y órganos sindicales, cuestión en la que ninguna manera pueden tener arte ni parte EL PAÍS o DIARIO16. Comprendo perfectamente la posición del comité sindical de UGT. Ellos defienden lo suyo y están en su derecho, aunque personalmente opino que su estrategia es equivocada. Pero este es otro cantar y no lo voy a discutir públicamente, porque aburriríamos a los lectores. Es algo que debe dirimirme, porque aburriríamos a los lectores. Es algo que debe dirimirse, porque aburriríamos a los lectores. Es algo que debe dirimirse de puertas adentros y sin la participación de ningún zascandil.

Para mí el tema preocupante es, como le decía el principio, el de nuestra deontología. ¿Cómo puede EL PAÍS decir por su cuenta que ellos ‘han podido conocer’ que INFORMACIONES no salió a la calle el día de la Virgen de agosto ‘por causa de las dificultades técnicas que atraviesan el periódico en su nueva edición’? Esto es mentira, señor presidente. Los colegas de EL PAÍS me podrían haber preguntado a mí y yo les habría explicado que el periódico no salió ese día porque yo como director así lo decidí. También es falso que este periódico represente ningún peligro para el monasterio de San Plácido. INFORMACIONES lleva en este edificio desde 1922. En 58 años nunca representó el menor peligro, a pesar de que hasta muy recientemente se han utilizado linotipias y estereotipias, con fundición de plomo a altas temperaturas. ¿Y ahora, unas inofensivas máquinas de fotocomposición, que usan la misma fuerza de una máquina de escribir, resultan que suponen un pavoroso riesgo de catástrofe? El argumento es de mucha risa y revela que, como diría Buñuel, en alguna mente se oculta ‘un oscuro objeto del deseo’.

En cuanto a los aparatos de fotocomposición, la imputación que se nos hace es de juzgado de guardia, porque aquí hay unos teclados de fotocomposición que son propiedad de la empresa con la que INFORMACIONES ha suscrito un contrato de arrendamiento de servicios, contrato que reúne todas las condiciones de legalidad.

Subrayar el cúmulo de mentiras peladas que contiene el artículo de referencia publicado por EL PAÍS sería el cuento de nunca acabar. Esto, señor presidente, me parece muy grave, porque es sólo un botón de muestra de cómo, en términos generales, la prensa española está perdiendo la brújula de su orientación profesional y se ha embarcado, de un tiempo a eta parte en una singladura que la hará estrellarse contra el acantilado de la incredulidad y el desprecio de los lectores.

La pérdida de credibilidad en la letra impresa diaria por parte de los lectores en mi opinión una de las principales causas de que en 1980 no se lean en Madrid como habría sido de desear más periódicos que antes. La razón en que durante los últimos años todos sabemos que se han cometido una serie de desmanes informativos, fruto del frenesí con que se malentendido el concepto de libertad de expresión.

Ahora le está tocando a INFORMACIONES ser la víctima o el blanco de ese frenesí. Hoy es EL PAÍS, el día anterior el DIARIO16, antes EL SOCIALISTA. Todo esto da la sensación de estar orquestado. ¿Qué quieren, hundir INFORMACIONES? ¿Por qué? Yo, como nuevo director, no salgo de mi asombro y por eso me dirijo a usted. Pero hagamos una declaración muy importante, señor presidente: esto no es un S. O. S. No pretendemos que la Asociación de Prensa rompa ninguna lanza por INFORMACIONES, sino que rompa todas las lanzas que haya que romper en defensa de la profesión periodística. Los asuntos internos de INFORMACIONES nosotros nos los guisamos y nosotros los comemos, sin ayuda de nadie. Pero para el abordaje de las cuestiones deontológicas de nuestra profesión si que necesitamos ayuda.

En la seguridad de que, como presidente de la Asociación de Prensa, hará todo lo que esté en su mano para remediar este estado de cosas, le saluda con todo afecto su buen amigo y colega.

Rodrigo Royo

 

El decano de la prensa de la tarde  se confeccionará e imprimirá en los talleres de DYRSA, donde se publicaba EL ALCÁZAR. En su ‘regreso’ tenía un editorial titulado «Estos somos» en el que decía:

«No servimos a otros señores, porque para todos los que nos jugamos el buen nombre a diario hubiera sido mucho más fácil escondernos allí donde no se puede ser blanco de los piquetes. Y lo haremos bien o mal, pero lo que sí vamos a conseguir es ponernos en marcha y recuperar un puesto de trabajo con el que no contaba ni el más optimista. (…) dentro de unos días el editor contará lo que ocurrió en la historia del cierre de INFORMACIONES.

El comité de empresa de INFORMACIONES, en guerra contra D. Sebastián Auger, consideró la reaparición del periódico como como una «extraña operación entre Auger y la ultraderecha, que deja al margen a la inmensa mayoría de la plantilla de INFORMACIONES». El editor aún debía a los trabajadores cuatro meses de sueldo. Las acusaciones de que el periódico iba a derechizarse al extremo pareció confirmarse con el nombramiento de D. Rodrigo Royo como director. Porque si algo había caracterizado al Sr. Royo tanto durante su etapa de director de ARRIBA, como durante su etapa de director de DIARIO SP es que era un periodista que combinaba su independencia con una férrea ideología falangista.

El Análisis

RO-RO, UN HOMBRE SIN TIEMPO

JF Lamata

D. Rodrigo Royo, apodado ‘Ro-Ro’ o ‘el único fascista que sabe inglés’ (D. José Mario Armero dixit) fue el primer periodista-editor en publicar en offset en vez de linotipia su histórica revista SP. Su condición de falangista no le impidió sacar temas que no hicieron demasiada gracia al régimen franquista como su célebre ‘¿Y Después de franco qué?’ de 1968. La opinión mantenido por muchos analistas sobre por qué SP no triunfó insistían en comentar que ‘Ro-Ro’ se había ‘adelantado a su tiempo’. Había sacado una revista en los cincuenta y los sesenta, cuando si lo hubiera hecho en los setenta podría haber tenido el éxito de CAMBIO16.

Por desgracia para ‘Ro-Ro’ si para 1968 era un ‘adelantado a su tiempo’, para el año 1980 era ‘un antiguo’. Para la España de los años ochenta era difícil ver como moderno a un periodista que había sido tan fiel falangista (sin que constara que hubiera dejado de serlo) y había luchado en la ‘División Azul’. La ‘revolución pendiente’ que tanto había defendido ‘Ro-Ro’ para una España nacional-sindicalista ya había quedado establecida como una utopía.  Demasiado moderno para unos tiempos y demasiado antiguo para otros convirtió a ‘Ro-Ro’ en un hombre sin tiempo.

J. F. Lamata

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