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José Antonio Zarzalejos (EL CORREO) tampoco asistió al programa organizado por Luis Mariñas (TELECINCO)

El debate sobre la guerra de la prensa en TELECINCO fue un ‘tres contra uno’ ante el repentino plantón de Anson

HECHOS

  • El 22.05.1997 los informativos de la cadena TELECINCO realizaron el primer debate entre directores de ámbito nacional presentado por D. Luis Mariñas. El director de ABC, D. Luis María Anson, declinó acudir horas antes de que comenzara la emisión.

En una situación sin precedentes el operador Telecinco organiza un debate público en directo sobre la ‘guerra de los medios’ invitando a los directores del principal periódico de Unidad Editorial, Prensa Española, Grupo Zeta, Grupo Godó y Grupo PRISA, presentándose Telecinco como territorio neutral. El debate se celebra el 22 de mayo de 1997. El representante de Prensa Española (D. Luis María Anson de ABC) renuncia en el último momento a participar. Por lo que el debate se convierte en un tres contra uno: D. Pedro José Ramírez (El Mundo) frente a D. Jesús Ceberio Galardi (El País), D. Joan Tapia Nieto (La Vanguardia) y D. Antonio Franco Estadella (El Periódico).

El debate se desarrolla en un tono sosegado y sin ataques personales, aunque se videncia la diferencia radical que hay de criterio entre Unidad Editorial y los otros tres medios.

El 22 de mayo de 1997 en TELECINCO se intentó lo imposible. Sentar en el mismo plató a los directores de ABC, EL PAÍS y EL MUNDO para que discutieran sobre las guerras de los medios. No es ni la primera ni la última vez que se ha intentado tal hazaña, pero por motivos no siempre explicados en los últimos 40 años nunca se ha conseguido sentar en el mismo plató de televisión a los directores de esos tres medios juntos.

En realidad al debate confirmaron su presencia tanto D. Pedro J. Ramírez, como D. Luis María Anson, como el director de EL PAÍS del Grupo PRISA. De paso se invitó al director de LA VANGUARDIA (Socio del Grupo PRISA en Unión Radio y tertuliano de la SER) y al director de EL PERIÓDICO de Catalunya (Socio del Grupo PRISA en CANAL SATÉLITE DIGITAL y tertuliano de la SER). Y de paso a D. José Antonio Zarzalejos, director de EL CORREO, que aparecía como neutral (aunque desde la COPE también se había acusado a EL CORREO de ser cómplice del felipismo y D. Pablo Sebastián llegaría a decir que era cómplice del ‘terrorismo de Estado’).

A pesar de que en su edición del 22 de mayo el ABC aseguraba que su director estaría allí, llegó el momento de emisión del debate y ahí no estaba el Sr. Anson. Tampoco el Sr. Zarzalejos y si este último faltó por una gripe, el Sr. Anson no dio explicación alguna y el propio presentador del programa D. Luis Mariñas echó en cara al director de ABC su plantón.

Con esa alineación todo parecía jugar en contra de D. Pedro J. Ramírez, que se encontraba en un ‘tres contra uno’, tres periodistas del Grupo PRISA que iban a ir contra él, pero en realidad la situación jugó a su favor. En principio él estaba en la situación incómoda, defender al Gobierno del PP frente a los tres periodistas que querían presentar la guerra de los medios como un conflicto entre el Gobierno contra la prensa libre, de haberlo conseguido el Sr. Ramírez hubiera quedado reducido a ser un mero vocero gubernamental.

Pero el Sr. Ramírez tuvo suficiente habilidad para conseguir centrar el debate en el tema del fútbol y el monopolio consiguiendo que sus tres rivales tuvieran que hablar de sus derechos para ganar dinero con aquel negocio y que criticaran al Gobierno por querer hacer reducir sus beneficios. Y encima el hecho de que fueran ‘tres defendiendo sus negocios’ frente a uno que no lo hacía daba una imagen heroica que tanto deseaba el riojano. Cuando el Sr. Luis Mariñas sentenció en el debate ‘Veo que no estamos hablando de un problema de libertad de expresión, sino de un problema del dinero” sólo había que ver la mirada desesperada de D. Antonio Franco y la sonrisa esplendorosa del Sr. Ramírez dejaban claro quien había ganado el debate.

Luis Mariñas explica la ausencia de Anson, ante la sorpresa de Pedro J. Ramírez (TELECINCO, 22.05.1997):

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PROTAGONISTAS DEL DEBATE:

zap_1997_debate_ceberioD. Jesús Ceberio, Director del diario EL PAÍS, propiedad del Grupo PRISA, principal impulsor de la plataforma CANAL SATÉLITE DIGITAL.

zap_1997_debate_antoniofranco D. Antonio Franco, Director del diario EL PERIÓDICO de Catalunya, propiedad del Grupo Zeta, socio del Grupo PRISA en la plataforma CANAL SATÉLITE DIGITAL.

zap_1997_debate_tapia D. Joan Tapia, Director del diario LA VANGUARDIA, propiedad del Grupo Godó, socio del Grupo PRISA en Unión Radio (Cadena SER).

zap_1997_debate_pedrojota  D. Pedro J. Ramírez, Director del diario EL MUNDO, propiedad de Unidad Editorial (de Rizzoli) y socio de TVE-Telefónica en la plataforma VÍA DIGITAL.

23 Mayo 1997

El debate según 'EL PAÍS'

El director de EL PAÍS denuncia una intromisión ilegítima del Gobierno en los medios

EL PAÍS

Jesús Ceberio, director de EL PAÍS, denunció anoche que el Gobierno «está interviniendo ilegítimamente en el sector de los medios de comunicación» durante el debate que mantuvo en Tele 5 con los directores de El Mundo, Pedro J. Ramírez; El Periódico, Antonio Franco, y La Vanguardia, Juan Tapia, moderados por Luis Mariñas. Ceberio apuntó. a Aznar como autor del designio de intervenir, y a Cascos, como el ejecutor. Antonio Franco señaló las maniobras de la Secretaría de Estado de Comunicación, que dirige Miguel Ángel Rodríguez. Pedro J. Ramírez, tras defender las medidas legislativas del Gobierno, pidió disculpas por si su periódico «ha ofendido a alguien». Franco y Tapia recordaron la persecución judicial a PRISA.

Fue el director de La Vanguardia el primero que centró la cuestión: en España hay una guerra entre dos plataformas de comunicación. Ceberio explicó que una de ellas surgió como una iniciativa privada, a partir del grupo editor de EL PAÍS; mientras que la otra ha sido impulsada por el propio Gobierno, que ha actuado de broker de su empresa -en expresión empleada por Antonio Franco, que Ceberio corroboró-. «Cuando un Gobierno intenta meterse directamente en el sector de los, medios, con su propio proyecto, está dañando las bases económicas de ese grupo privado y recortando las libertades», afirmó el director de EL PAÍS. «Y cuando lo hace dictando normas que van contra otras empresas y contra la normativa europea, ese Gobierno está actuando de manera ¡legítima», añadió.Franco aportó sus datos: el Grupo Zeta, editor de El Periódico, vivía con tranquilidad y sin problemas mientras su editor estaba en un proyecto que parecía coincidir con el del Gobierno; pero cuando ese editor [Antonio Asensio] tomó la opción empresarial de aliarse con Sogecable -empresa participada por PRISA al 25%, otro 25% de la primera televisión de pago europea y otro 40% en manos de distintos bancos- el Gobierno inició una escalada de amenazas y al fiscal del Estado llegó una denuncia anónima contra el editor de Zeta y presidente de Antena 3. Y todo ello con el respaldo de El Mundo y de la COPE, ambos en la plataforma del Gobierno.

Ramírez: «Un monopolio»

Ramírez reconoció que su periódico está en esa plataforma, aunque le restó importancia -«sólo tenemos el 0,25%, sólo hemos desembolsado 25 millones», insistió- y acusó a Zeta y a PRISA de haber montado un monopolio con los derechos del fútbol. Defendió las medidas legislativas del Gobierno con afirmaciones tales como «parece de sentido común que un partido por jornada sea en abierto» y Ceberio tuvo que recordarle que eso mismo ya estaba pactado de antemano por las televisiones.El director de El Mundo defendió igualmente que en España sólo haya un descodificador y no varios. Juan Tapia le puntualizó: España está en Europa; esto es el Mercado único; y no puede ser que «lo que se puede comprar en Perpignan no pueda adquirirse en Figueres», en alusión al descodificador de Canal Satélite que la legislación impulsada por el Gobierno de Aznar ha tratado de torpedear.

Más que la concentración del poder, a Antonio Franco le da miedo que un medio se suba al balcón del Gobierno y se enrole en sus iniciativas, en alusión a Pedro J. Ramírez. Entre las protestas de este último, Ceberio dijo que hay algo más: los que están en «balcones no tan públicos» y no lo cuentan a sus lectores, como la reunión que hubo en el despacho de Ramírez entre Cascos y el abogado de Amedo. Ramírez le interrumpió: «¿Y eso cómo lo sabes tú?». Pero el moderador, Luis Mariñas, dio paso a la publicidad en ese punto.

En la segunda parte, el moderador invitó a hablar sobre «la crispación». Tras un rifirrafe sobre las tertulias de la COPE -mucho más exquisitas que las de la SER, según Ramírez, afirmación ampliamente contestada por los demás directores-, Tapia defendió como normal en una democracia que haya versiones discrepantes sobre una misma noticia en distintos periódicos. «Lo que no se puede hacer es falsear los hechos», puntualizó.

Ramírez hizo una amplia excursión por «el terrorismo de Estado», «el saqueo de las arcas públicas» y «la red de extorsión del Gobierno de Felipe González» para justificar esa crispación como producto del «enfado de los ciudadanos». Ceberio enfatizó como un problema la resistencia de la prensa española a reconocer los errores y a rectificarlos, pero defendió que cada cual cuente lo que sabe.

Persecución judicial

Antonio Franco lo denunció en términos muy claros: «Unos señores, en principio inocentes [los responsables de Sogecable], porque yo creo que lo son hasta que no se les juzgue, son arrastrados como están siendo arrastrados, y se les está quitando el pasaporte a unos señores que evidentemente no tienen la pretensión de huir al extranjero. Cuando pasan estas cosas y se amenaza con la cárcel creo que debemos transmitir a la ciudadanía opinión sobre eso. Y, cuidado, desde la secretaría de Estado están saliendo tics y actitudes que ponen en peligro la libertad de prensa y la libertad de expresión. Porque es fácil imaginarse que si en estos momentos EL PAÍS fuese un diario adulador a. la vista de cómo están yendo las cosas no creo que estuviera pasando los problemas que está pasando. Y si el grupo Zeta hubiera aceptado las indicaciones que llegaban del Gobierno de cómo tenía que hacer los negocios nuestro editor, creo que no hubiéramos sido arnenazados».Y Tapia remachó: «Lo del señor Liaño me parece muy grave; una persecución judicial y mediática a un editor porque ha adoptado en un negocio una posición que no conviene al Gobierno».

«A mi no me interesa hablar de enfrentamientos entre medios y entre profesionales», enfatizó Ceberio. «Lo que creo que hay en este país es un designio de este Gobierno de crear un gran grupo de comunicación afín. Eso ha sido lo que el mismo señor Ramírez ha contado en su periódico. Y, una vez que le ha fallado ese proyecto que pretendía construir con Antena 3 y el Grupo Zeta como uno de sus pilares ha decidido intervenir directamente en los medios de comunicación. Y no lo ha hecho el señor Rodríguez. El designio es un designio del señor Aznar y Álvarez Cascos ha tomado en este momento la dirección de este proyecto».

La descortesía de Anson

La voz de una secretaria a las 18.10 de ayer anunció la incomparecencia de Luis María Anson, director del diario Abc, al debate que se iba a celebrar en directo en Tele 5 apenas cinco horas más tarde y al que desde el viernes pasado había prometido su asistencia. La excusa fue una cena. Ni el subdirector general de la cadena, Luis Fernández, ni el responsable de Informativos y moderador del encuentro, Luis Mariñas, consiguieron que Anson se pusiera al teléfono para explicar los motivos de su inusitada marcha atrás. «Es una descortesía y una mala educación para los telespectadores y para el resto de invitados lo que hoy ha hecho Luis María Anson», clamaban indignados anoche responsables de Tele 5.Los seis invitados iniciales se quedaron en cuatro. A la huida de Anson se sumó la enfermedad de José Antonio Zarzalejos, director de El Correo, que le impidió viajar a Madrid al encuentro en Tele 5 en torno a La guerra de medios.

Presencia confirmada

El viernes pasado, el director de Abc comunicó personalmente a Luis Fernández su asistencia. Incluso, el mismo lunes, responsables de dicho periódico facilitaron a Tele 5 una fotografía de su director para poder incluirla en la publicidad que insertó la cadena en distintos diarios. Incluso, en su edición de ayer, Abc informó de la presencia de Anson en el debate en sus páginas de Televisión. Por todo. ello, nadie se explicaba en Tele 5 la repentina e inexplicable renuncia de Anson.El debate despertó una enorme expectación. En los pasillos de Tele 5 se aglomeraron anoche los periodistas. Los cuatro directores asistentes llegaron puntuales a la cita. Tras pasar por maquillaje, se reunieron en una sala con Luis Mariñas para, posteriormente, salir juntos, relajados y sonrientes, y posar para las cámaras. En la planta de abajo les esperaba un plató recogido y serio, con una cortinilla negra de fondo.

La hora y veinte minutos que duró el encuentro en directo, con una única interrupción publicitaria, fue captada por seis cámaras que siguieron desde distintos ángulos los pormenores y los rostros del debate. Incluso las manos, como las de Pedro J. Ramírez, quien no pudo evitar un tembleque mientras enseñaba una portada de su periódico que había preparado para la ocasión.

23 Mayo 1997

El debate según 'EL MUNDO'

Cuatro directores de periódicos coinciden en que las diferencias son buenas en democracia

Mirta Drago

En democracia, las divergencias entre la prensa son positivas y deben permanecer. Fue el único punto en común esbozado ayer por los directores de cuatro de los más importantes periódicos españoles. Los primeros espadas de El Periódico de Catalunya, Antonio Franco; El País, Jesús Ceberio; EL MUNDO, Pedro J. Ramírez y La Vanguardia, Juan Tapia, coincidieron en un debate ante las cámaras de Telecinco que supuso un auténtico repaso a la llamada guerra de los medios.

«Iba a ser un debate a seis y me siento como Daniel en el patio de los leones», dijo el director de EL MUNDO al iniciarse el programa. De esta manera, se refirió a la ausencia de los directores de ABC, Luis María Anson, y de El Correo, José Antonio Zarzalejos. Ambos habían comprometido su asistencia hasta el último momento, pero se disculparon con la cadena de televisión. «Ellos tres representan a grupos periodísticos con alianzas e iniciativas empresariales comunes», precisó Ramírez en alusión a los presentes.

Según explicó el director de informativos de Telecinco y moderador del debate, Luis Mariñas, Zarzalejos no se había recuperado de «una enfermedad muy habitual en estas fechas», en tanto que Anson avisó a las 18.30 -cuatro horas antes- de que tenía «compromisos ineludibles».

Mariñas recordó que el diario ABC había anunciado, ayer mismo, que el debate se produciría con la asistencia de su máximo responsable.

PLATAFORMAS DIGITALES.- A los pocos minutos de iniciado, el debate entró de lleno en la polémica creada en torno a las dos plataformas de televisión digital. Para el director de El País, el Gobierno «utiliza medios ilegítimos para dañar las bases económicas de los medios minando la libertad de expresión». Franco, de El Periódico, también afirmó que al Gobierno no le gusta la línea informativa de El País. El director de EL MUNDO apuntó su posición contraria a «los monopolios y la concentración de poder».

En relación a este útimo aspecto, Pedro J. Ramírez, se refirió al acuerdo de explotación conjunta del fútbol firmado entre Jesús Polanco y Antonio Asensio. «Crea un monopolio de la oferta y otro de la demanda», replicó al director de El País, diario presidido por Jesús Polanco.

Ceberio y Tapia coincidieron en la escasa importancia de un grupo de comunicación como Prisa frente a los grandes tiburones que existen en otros lugares del mundo. En relación a las recientes leyes promovidas por el Gobierno acerca de la televisión digital, Tapia destacó que «parecen favorecer a uno para perjudicar a otro».

El director de El Periódico, más adelante, defendió la posición del presidente de Antena 3 y del grupo que edita su diario, Antonio Asensio, en la «guerra digital». Franco dijo que el empresario pidió al Gobierno 12.000 millones de pesetas antes del pacto con Polanco «porque tenía unos derechos del fútbol que valen mucho dinero». En el forcejeo, agregó, se le ofrecieron 8.000 millones y cuando se produjo el pacto se elevó la suma a 28.000.

Luis Mariñas lo interrumpió: «Entonces no hablamos de un recorte a la libertad de expresión sino de problemas de dinero». El moderador preguntó después a los directores si eran los medios los que fomentaban la crispación política.

«El origen no son los medios sino los dos grandes partidos», manifestó Tapia. El director de La Vanguardia, además, aludió a la necesidad de que exista transparencia en la propiedad de los medios de comunicación. «El grupo Zeta (editor de El Periódico de Catalunya) tuvo a Mario Conde como accionista durante mucho tiempo», precisó.

VITALIDAD Y DIFERENCIAS.- Sin embargo, Tapia también defendió que, en una democracia, deben existir diferentes formas de ver y enfocar las cosas. «La prensa española es mucho más ajustada ahora a la realidad del país y de Europa que hace 20 años», dijo. Según su opinión, las diferencias también aportan una sensación de vitalidad.

Para el director de EL MUNDO, con los casos de corrupción conocidos durante la última etapa del Gobierno socialista resulta lógico que los ciudadanos estuvieran «si no crispados, un poco enfadados».

A pesar de las duras acusaciones intercambiadas en algunos momentos, el especial informativo culminó con una llamada al diálogo y a la transparencia en la propiedad de los medios de comunicación. «Queridos colegas, mi mano está tendida para todo el que quiera fumar la pipa de la paz», dijo el director de EL MUNDO al final del debate.

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APOYO

«No hay guerra, sino discrepancias

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«No hay guerra de medios sino discrepancias de fondo sobre lo que cada uno propone para España».

Con este mensaje conciliador el director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, inició su turno de intervenciones durante el debate sobre la llamada guerra de medios organizado ayer por la cadena privada Telecinco. El moderador del programa, Luis Mariñas, director de Informativos, organizó la primera ronda de declaraciones de cada uno de sus cuatro invitados pidiéndoles que, en su calidad de grandes periodistas, intentasen transmitir su percepción del tema a debate con un titular concreto.

Ramírez acudió al programa con una portada de este diario, confeccionada especialmente para la ocasión, donde figuraba el anterior titular a cinco columnas y bajo el antetítulo: «El debate de Telecinco, reflejo del pluralismo de la prensa en nuestro país». La foto de los cuatro directores protagonistas del debate ilustraban el resto de la página.

«EL MUNDO no está en guerra con ningún otro periódico; sí está en guerra contra la corrupción, el crimen de Estado, la concentración de poder y los monopolios». «Hay dirigentes políticos que crean un clima de tensión artificial, insultando y difamando, para diluir sus responsabilidades penales, directas o indirectas». «Algunos magnates de la comunicación les secundan porque quieren mantener privilegios multimillonarios contrarios a los intereses generales».

Agotando su turno de palabra, el director de EL MUNDO leyó a continuación estos tres sumarios donde se sintetiza la postura de este periódico frente al tema propuesto por el moderador.

Por su parte, Jesús Ceberio, director de El País, resumió su idea recordando un titular del semanario alemán Der Spiegel donde, en referencia a esa polémica española, decía textualmente: «Clima inquisitorial: El Gobierno irrumpe en el sector de la comunicación y trata de eliminar a los medios críticos». Antonio Franco, director de El Periódico de Catalunya, criticó la política agresiva del Gobierno en materia de comunicación asegurando que su lema es: «O conmigo, o contra mí». Por último, Juan Tapia, director de La Vanguardia, le echó la culpa de esta guerra de medios a la batalla entre las dos plataformas digitales y, por ende, de los partidos políticos mayoritarios.

24 Mayo 1997

El Espíritu de TELECINCO

EL MUNDO (Director Pedro J. Ramírez)

Presentado como «la guerra de los medios», podía esperarse alguna manifestación bélica de la crispación en el debate entre los directores de cuatro importantes periódicos españoles que organizaron en la noche del jueves al viernes Luis Fernández y Luis Mariñas, máximos responsables de la información en Tele 5. Pero los espectadores pudieron asistir a un debate de ideas y concepciones diferentes, no a un intercambio de insultos como el que se atribuye con ligereza a los grandes medios informativos. El «lugar de encuentro» que Tele 5 pretendía ser, en palabras de Mariñas, lo fue, en efecto. Y es un acontecimiento importante en momentos innegablemente tensos en el mundo de la comunicación.

Los cuatro directores -los de El País, El Periódico, La Vanguardia y EL MUNDO- se mostraron de acuerdo en dos aspectos principales: en que las discrepancias de enfoque, a veces radicales, entre periódicos no son negativas sino, al contrario, enriquecedoras e incluso fundamentales en democracia; y en que los periódicos no se inventan ni crean tensiones, sino que reflejan lo que les rodea y no tienen por qué poner paños calientes ni edulcorar sus contenidos por ello.

Lo que sí se puede aprender del espíritu que traslucía tras el denso e intenso debate de los cuatro directores es que el mismo tono debe hacerse extensivo a las páginas de los periódicos: un tono de confrontación, tan dura como haya de ser, de ideas y concepciones, de visiones diferentes de la realidad y el futuro de la sociedad española y de nuestras libertades; pero no un tono de agresiones personales, de insultos, de descalificaciones que no sirven ni a la prensa ni a sus lectores.

El Análisis

TRIUNFO DE PEDRO J. RAMÍREZ EN EL ESCENARIO ADECUADO

JF Lamata

La celebración de un debate entre los principales directores de periódico en TELECINCO era, sin duda, un acierto de los organizadores, D. Luis Fernández y D. Luis Mariñas. Porque en aquel año la guerra mediática estaba alcanzando todas las esferas de poder político: ‘El Pacto de Nochebuena‘, el decreto-ley del Gobierno contra PRISA, el proceso judicial al propietario de PRISA, D. Jesús Polanco por el caso Sogecable y la denuncia de amenazas del Gobierno por parte del presidente de ANTENA 3, Sr. Asensio, socio de PRISA, hacía necesario un debate en televisión para clarificar el tema: TVE era un canal gubernamental, CANAL PLUS era el canal de PRISA y ANTENA 3 TV el canal de un socio de PRISA. Por lo que TELECINCO se convertía en el escenario adecuado.

La ausencia repentina del director de ABC, D. Luis María Anson, dejó a D. Pedro J. Ramírez como único periodista ‘gubernamental’ presente, frente a D. Jesús Ceberio (de PRISA), D. Antonio Franco (del Grupo Zeta, socio de PRISA en CANAL SATÉLITE DIGITAL) y D. Juan Tapia (del Grupo Godó, socio de PRISA en Unión Radio). En el fondo la jugada le salió que ni pintada al Sr. Ramírez. Su labor era la más ingrata, la de defender al Gobierno, pero teniendo en cuenta que eran tres contra uno, era fácil que el público empatizara con él como víctima y no con los otros como atacantes, en vez de al revés, como deseaba PRISA que quería aparecer como ‘víctima’ frente a los ataques del Gobierno. Pero es que además el Sr. Ramírez tuvo la habilidad de conseguir que los de PRISA hablaran de negocios y echaran en cara todo el dinero que habían gastado en los derechos del fútbol, al final el moderador D. Luis Mariñas, no pudo evitar comentar: «no parece que estemos hablando de libertad de expresión, sino que estemos hablando de dinero». D. Pedro J. Ramírez sonrío: «¡Hombre que si estamos hablando de dinero!». La victoria del debate había sido suya.

J. F. Lamata

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