30 julio 1991
Teixido aspira a crear una plataforma renovadora para sustituir a Caso como secretario general en el próximo congreso del CDS
El secretario general del CDS José Ramón Caso destituye a Antoni Fernández Teixido como portavoz del partido
Hechos
El 30 de julio de 1991 se hizo pública la destitución de D. Antoni Fernández Teixidó como portavoz del partido Centro Democrático y Social (CDS).
Lecturas
El 30 de julio de 1991 se hizo pública la destitución de D. Antoni Fernández Teixidó como portavoz del partido Centro Democrático y Social (CDS) por decisión de su secretario general, D. José Ramón Caso, principal autoridad del partido una vez que dimitió el presidente y fundador D. Adolfo Suárez y aún no se ha nombrado sustituto.
D. Antoni Fernández Teixidó coordina un sector crítico al actual secretario general D. José Ramón Caso del CDS. El Sr. Fernández Teixido será candidato a la secretaría general del CDS en el próximo congreso esperando rivalizar con el Sr. Caso.
El eurodiputado D. Raúl Morodo Leoncio, la persona a la que D. Adolfo Suárez ha elegido para que le suceda en la presidencia del CDS ha declarado públicamente que él no habría destituido a D. Antoni Fernández Teixido como portavoz. En teoría la idea era que el Sr. Morodo sea elegido presidente del CDS en una candidatura conjunta con el Sr. Caso, que seguiría de secretario general, pero estas críticas lo pueden poner en duda.
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Al margen de esta candidatura habrá una candidatura más, la de ‘los rafaeles’, que propone a D. Rafael Calvo Ortega como presidente del CDS y a D. Rafael Arias Salgado como secretario general.
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La nueva dirección del partido se elegirá en el congreso extraordinario de septiembre de 1991.
31 Julio 1991
Este Caso es una ruina
José Ramón Caso decidió ayer -sin contar con su Comité Nacional- prescindir de Antonio Fernández Teixidó, portavoz del CDS, quien había mostrado sus discrepancias con el secretario general sobre la fórmula de renovación del partido. Caso cree que hay que abrir un debate sobre las ideas y no sobre las personas, mientras que Teixidó afirma -con lógica- que si el CDS tiene que cambiar para ser aceptado por el electorado, debe empezar por renovar sus cargos directivos. Pero Caso se cree imprescindible, sin oposición y hasta gracioso: «No existe ninguna plataforma anti-Caso para el caso de que Caso se presentara a cualquier cosa». El dirigente del CDS, que nunca ha sido un político que haya destacado por la brillantez de su trayectoria, da la sensación de que ha perdido el sentido de la realidad y del ridículo. Ayer, incluso hizo una especie de comparación entre él y Gorbachov. Demasiado, incluso para el CDS.
El Análisis
Un partido creado en torno al culto y promoción de su líder como era el CDS en torno al Duque de Suárez tenía una supervivencia muy complicada si este dimitía. Como secretario general del CDS José Ramón Caso tenía todas las competencias para destituir al portavoz, pero un cese así en un periodo de transición con la presidencia vacante y con el nuevo presidente sin designar era inevitable no verlo como una lucha por esa sucesión, dado que Caso y Teixido representaban dos de los tres sectores en disputa en el congreso extraordinario de septiembre.
Caso contaba a su favor con el respaldo del fundador, del Duque, pero el citado congreso demostraría que aquello no era suficiente. El problema es que la carencia de ese respaldo para Teixido también sería cara. Si el partido estaba muerto, esas diferencias terminaron de impedir su resurrección.
J. F. Lamata