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El periódico del Grupo16 acusa al YA de derechizarse y publicar editoriales intercambiables con los de EL ALCÁZAR

Guerra entre DIARIO16 de Pedro J. Ramírez y el YA de José María Castaño tras los incidentes en el juicio del 23-F

HECHOS

El 24 de febrero de 1982 el diario YA dedicó su editorial a analizar críticamente la actitud de DIARIO16, el día 27 fue el DIARIO16 el que dedicó su editorial a analizar la postura del YA.

D. José Luis Gutiérrez (DIARIO16) habla con J. F. Lamata sobre su polémica con el director del YA, Sr. Castaño:

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24 Febrero 1982

UN MANIFIESTO INSENSANTO

YA (Director: José María Castaño)

Un diario, cuyas opiniones resultaban ya sospechosas para el conjunto de la clase militar, ha ha publicado unas supuestas revelaciones con graves acusaciones contra uno de los encausados. Lo hace una publicación con apoyos financieros del partido mayoritario, sin los cuales, seguramente, no le resultaría fácil hacer esos alardes tipográficos.

La fecha del primer aniversario del 23-F ha sido turbada por un incidente gratuito y provocador. Un diario, cuyas opiniones sobre los hechos que se juzgan resultaban ya sospechosas para el conjunto de la clase militar, ha hecho coincidir la publicación de unas supuestas revelaciones sobre lo acontecido la noche del 23 de febrero de 1981, que contienen graves acusaciones contra uno de los encausados con el aniversario. No entramos en la veracidad de lo que se relata. Sencillamente nos preguntamos qué sentido tiene renovar la inquietud, crear un clima más denso, provocar la reacción de acusados y defensores y volcar sobre la mesa de la opinión pública acusaciones que, de ser ciertas, debieran denunciarse por otras vías sin necesidad de convertirlas en provocación y pasto de comentarios.

Mas aún sorprende que lo haga una publicación con apoyos financieros del partido mayoritario, sin los cuales, seguramente, no le resultaría fácil hacer esos alardes tipográficos. Salimos cada día pidiendo serenidad, destacando las palabras del Rey en las que se pide serenidad, reclamamos justicia serena y sin interferencias y tenemos que acabar reconociendo que esa serenidad que pedimos hay que exigírsela casi de manera exclusiva a los propios medios que la requieren. Porque el pueblo español, aunque preocupado, está sereno y confía plenamente en la justicia de os jueves, a los que, por los síntomas, el diario en cuestión está, si no enmendado, sí ampliando la página.

No podemos sumarnos a las torpes solidaridades que puedan producirse en este caso. Estamos con la libertad de expresión, pero conocemos los techos de las condiciones – que existen – y apreciamos el bien público y el recto caminar de la justicia por encima de cualquier derecho al pataleo. No podemos admitir que se supedite todo ello al posible éxito comercial y decimos esto desechando cualquier sospecha que vaya más allá en las intenciones de la publicación. Sería deleznable que un diario que se ha comprometido expresa y voluntariamente a evitar la difusión de cualquier texto que pudiera interferir la buena marcha del juicio se volviera ahora de sus promesas y rompiera la tranquilidad del mismo con un manifiesto que, por lo menos, hay que calificar de torpe y desafortunado.

Con ‘revelaciones’ como éstas no sólo se entorpece el juicio – ahí están los hechos y no aprobados el comportamiento de los acusados ni de gran parte de los asistentes a la sala – sino que contribuye a la creación de un ruido público, que diría Balmes – no opinión pública-  pórtico para el confusionismo. Todo iba bien hasta el momento. Incluso ciertos ‘juicios paralelos’ que algunos profesores universitarios estaban realizando en sus aulas no salían de ellas y apenas tenían altavoz difusor. Pero la desafortunada publicación del impetuoso colega nos ha sumido en la mayor tristeza. No es serio, no favorece la convivencia en momentos tan delicados esa especie de pedrada que se ha lanzado al juicio, con rompimiento claro de los límites de la sensatez. Si el colega quería dar la nota con ese manifiesto provocador, lo ha conseguido. Lo difícil va a ser restaurar la imagen de los medios que piden serenidad y no la tienen ellos mismos, y lo que es más grave, volver a recomponer las comparecencias en el juicio sin que medien más sospechas de animadversión que las que hasta ayer se daban.

27 Febrero 1982

LA ACTITUD DEL YA

DIARIO16 (Director: Pedro J. Ramírez)

El YA se ha caído en el espejismo de creer que una radicalización ideológica detendría la pérdida de lectores, motivada en realidad por la ineptitud profesional de algunos directivos

La más indignante y lamentable de las reacciones periodísticas tras la expulsión de DIARIO16 del juicio del 23-F viene siendo la del diario YA, que en medios profesionales se considera poco menos que intercambiable con la del diario EL ALCÁZAR.

Mediante un descarado juego de prestidigitación, el en otros tiempos respetado órgano de la Editorial Católica ha escamoteado de sus páginas de opinión los aspectos sustantivos del problema – es decir, el ‘plante’ de los acusados y la decisión del juez – tratando de hacer presa con agresiva insistencia en la supuesta inoportunidad y en la supuesta irresponsabilidad de DIARIO16, al que considera único culpable de todo.

Su postura nos duele, pero no nos sorprende, pues para el YA también Xavier Vinader era el único culpable del desgraciado affaire que desembocó en su polémica condena, y también era un sector de la prensa quien tenía la culpa de que se hubiera producido el ‘manifiesto de los cien’, con cuyo contenido llegó a identificarse.

Estas nefastas actitudes en el ámbito periodístico no son, por otra parte, sino reflejo del ‘marcado sesgo reaccionario e incluso constitucional que, en determinados casos  de un tiempo a esta parte, ha tomado el diario YA.

Y esto no somos nosotros quienes lo decimos, sino los propios trabajadores de la Editorial Católica en reciente nota de su comité de empresa, enviada al consejo de administración.

Más allá del propio sentimiento de agravio, lo que más nos duele es la pérdida de un aliado en la causa de la defensa de las libertades pública. Desde la vertiente del humanismo cristiano y mediante contribuciones tan notables como las del grupo ‘Tácito’, el diario YA participó en la batalla del aperturismo en los últimos años del régimen anterior y apoyó planteamientos de centrismo democrático al inicio de la transición.

¿Qué ha sucedido entonces que explique este viraje ultramontano? Algo muy sencillo y muy propio de empresas con solera, ante una situación de cambio social acelerado: en el YA se ha caído en el espejismo de creer que una radicalización ideológica detendría la pérdida de lectores, motivada en realidad por la ineptitud profesional de algunos directivos caprichosamente elevados mucho más allá de su obvio nivel de incompetencia.

Para colmo se ha cometido la torpeza de vincular la imagen del periódico a través de una multimillonaria inversión publicitaria en televisión con la de una de las figuras más desprestigiadas y antipáticas a los ojos de las jóvenes generaciones de españoles que es, en definitiva, de donde han de salir los nuevos lectores.

Nos referimos, naturalmente, a don Ricardo de la Cieva, un hombre con la suficiente desvergüenza como para hablar de la ‘prensa amarilla’ después de haberse pasado años y años haciendo ‘amarillismo de la historia’, es decir, distorsionándola deliberadamente, a sueldo de una dictadura.

Otro periódico de Madrid, felizmente recuperado para la causa de la serenidad, ya intentó en los años 76 y 77 una aventura involucionista parecida, y a punto estuvo de llevarle a la tumba. Por fortuna para la dignidad de su redacción y para las familias de sus trabajadores, en aquel caso hubo enmienda. Esperamos que en éste también la haya.

El Análisis

EL ERROR DE DEFENDER A 'LOS MALOS'

JF Lamata

El periódico YA no defendía al coronel Tejero, ni al general Milans del Bosch, ni al resto de acusados por el intento de Golpe de Estado del 23-F (de eso ya se encargaban medios aparentemente creados exclusivamente para eso como la revista EL HERALDO ESPAÑOL). Pero aunque el YA no los defendiera, aparentó que sí, y eso, a nivel de ventas es exactamente igual de grave. El YA, al criticar la campaña de DIARIO16 contra los golpistas, parecía estar defendiéndolos. El YA, al apoyar el ‘manifiesto de los 100′ militares contra la agresividad de la prensa contra ellos, volvió a parecer que estaba defendiéndolos. Fichando como columnistas a D. Ricardo de la Cierva (anti-izquierdista, que mantendría un pleito con  DIARIO16) o a D. Emilio Romero (el que sugirió al general Armada como presidente), seguía pareciendo que estaban con el golpismo. La imagen es la imagen. Justo en el momento en el que el diario ABC iba pasando de tener una imagen de derecha radical, a una imagen de derecha aperturista, el diario YA, pasaba de tener una imagen de derecha aperturista a tenerla de derecha radical. Eso al periódico de la Editorial Católica le iba a costar caro.

Al DIARIO16 de D. Pedro J. Ramírez y D. José Luis Gutiérrez no le temblaría la mano para responder, ya fuera vinculando al diario YA en organigramas golpistas o haciéndose eco de la crisis económica del rotativo.

J. F. Lamata

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