23 septiembre 1995

El magnate judío Levin une a su ya considerable red de empresas (Warner Bros, HBO, Cinemax o las revistas Life, TIme y People) todas las de Turner (CNN, TBS, Cartoon Network, Hanna Barbera...)

Las cadenas de televisión de Ted Turner (incluida la CNN) se integran en el grupo Time Warner de Gerald Levin para competir con Disney

Las cadenas de televisión de Ted Turner (incluida la CNN) se integran en el grupo Time Warner de Gerald Levin para competir con Disney

Hechos

El 22.09.1995 se hizo pública la integración de la Turner Broadcasting Systems (TBS) en el grupo Time Warner.

Lecturas

La compañía Tuner Broadcasting (TBS), propietaria entre otras cosas de la CNN desde su fundación en 1980, se integra por acuerdo en el grupo Time Warner, titular de los estudios Warner Brother o de la revista Time, holding creado en 1989, para la fusión de ambas empresas. El Presidente del grupo Time Warner será el judío Gerard Levin. Mientras que el georgiano Ted Turner será el vicepresidente y tendrá un 9% del capital.

timewarnerturner

El 22 de septiembre de 1995, Gerald M. Levin, presidente y consejero delegado de Time Warner, y Robert Edward Turner III, Ted Turner, fundador y máximo responsable de Turner Broadcasting System (TBS), anunciaron en Nueva York un acuerdo de fusión valorado en aproximadamente 7.500 millones de dólares. Time Warner, nacida en 1990 de la unión del grupo editorial Time Inc. con Warner Communications, adquiría mediante un intercambio de acciones la participación de TBS que todavía no controlaba, aproximadamente el 82 %. Con la operación, pendiente de las autorizaciones regulatorias y de los accionistas, se formaría un conglomerado con una facturación conjunta cercana a 19.800 millones de dólares, que superaba a la recién ampliada Disney de Michael Eisner. Time Warner aportaba los estudios Warner Bros., HBO, las revistas Time, People, Fortune y Sports Illustrated, editoriales, discográficas y redes de televisión por cable. Turner incorporaba la CNN, CNN International, Headline News, TBS, TNT, Cartoon Network, Turner Classic Movies, los estudios New Line Cinema y Castle Rock Entertainment, los archivos de Hanna-Barbera y MGM y los equipos deportivos Atlanta Braves y Atlanta Hawks.

La fusión no significaba en absoluto la jubilación de Ted Turner. El empresario de Atlanta, que había construido su imperio desde una pequeña estación de televisión y revolucionado la información mundial con el lanzamiento de CNN en 1980, aceptaba dejar de presidir una empresa independiente a cambio de convertirse en vicepresidente de Time Warner, primer accionista individual del grupo, con una participación cercana al 10 %, y responsable de las actividades televisivas de Turner y de negocios como HBO. El Consejo de Administración de Time Warner se ampliaría de 15 a 17 miembros, con dos puestos vinculados a Turner, uno de ellos ocupado por él mismo. Gerald Levin continuaba como presidente y consejero delegado, conservando la máxima autoridad ejecutiva y la dirección estratégica y financiera del conglomerado. El nuevo reparto establecía así una convivencia entre Levin, responsable de la estructura corporativa, y Turner, que conservaba una notable autonomía operativa y su sede de Atlanta. No eran dos presidentes iguales, pero tampoco un comprador que expulsaba al antiguo propietario.

La operación, negociada durante varias semanas, respondía a la transformación acelerada de la industria audiovisual estadounidense. Apenas dos meses antes, Walt Disney había anunciado la compra de Capital Cities/ABC por unos 19.000 millones de dólares, y Westinghouse Electric había acordado adquirir CBS por aproximadamente 5.400 millones. Levin no quería que Time Warner perdiera su condición de principal empresa mundial de comunicación y entretenimiento. Turner, por su parte, conseguía asociar sus cadenas de televisión y sus archivos audiovisuales con una multinacional de producción cinematográfica, televisión, prensa, música y distribución por cable. El acuerdo no estaba exento de obstáculos: US West, accionista y socio de Time Warner, denunció posibles conflictos de intereses, mientras las autoridades estadounidenses examinaban la concentración de cadenas y redes de distribución y la influencia del empresario John Malone, responsable de Tele-Communications Inc. (TCI), importante accionista de Turner. La operación no quedaría completada hasta octubre de 1996, después de introducir modificaciones exigidas por las autoridades de competencia.

La unión de Time Warner y Turner confirmaba que el negocio de la comunicación estaba dejando de organizarse exclusivamente alrededor de periódicos, estudios cinematográficos o cadenas de televisión independientes. El nuevo grupo podía producir películas, series y dibujos animados; poseer canales informativos y de entretenimiento; explotar inmensos catálogos audiovisuales y distribuirlos mediante sus propias redes. Levin aportaba una de las mayores fábricas de contenidos del mundo y Turner algunas de las pantallas más influyentes del planeta. Lo que estaba naciendo no era solamente una empresa más grande: era un modelo de conglomerado multimedia capaz de acompañar al espectador desde las noticias de CNN hasta las películas de Warner Bros. y los dibujos animados de Cartoon Network.

Propiedad y gobierno del nuevo Time Warner

Estructura prevista en septiembre de 1995, antes del cierre definitivo de la operación.

Protagonista Posición prevista
Gerald M. Levin Presidente y consejero delegado de Time Warner; máxima autoridad ejecutiva.
Ted Turner Vicepresidente, primer accionista individual con aproximadamente el 10 %, y responsable de importantes actividades audiovisuales.
Consejo de Administración Ampliación de 15 a 17 consejeros, con dos puestos asociados a Turner.
Accionistas anteriores de Time Warner Continúan como propietarios mayoritarios de una sociedad cotizada, aunque diluidos por las nuevas acciones.
John Malone / TCI-Liberty Media Participación inicialmente prevista en torno al 7,5 %, sometida después a restricciones regulatorias para impedir conflictos de competencia.

Medios del nuevo Grupo Time Warner

Sector Marcas y activos principales en 1995
Información televisiva CNN, CNN International, CNN Headline News
Televisión generalista por cable TBS Superstation, TNT
Animación infantil Cartoon Network, Hanna-Barbera
Cine clásico Turner Classic Movies (TCM), biblioteca Turner Entertainment
Televisión de pago HBO, Cinemax
Producción cinematográfica Warner Bros., New Line Cinema, Castle Rock Entertainment, Turner Pictures
Producción televisiva Warner Bros. Television, HBO Productions, Turner Original Productions
Prensa y revistas Time, People, Fortune, Sports Illustrated, Entertainment Weekly, Money, Life
Libros y cómics Warner Books, Little, Brown and Company, DC Comics
Música Warner Music, Atlantic Records, Elektra Records, Warner Bros. Records
Distribución Time Warner Cable y sus redes de televisión por cable
Deporte y otros activos Atlanta Braves, Atlanta Hawks, World Championship Wrestling, Goodwill Games

El siguiente paso de Time Warner será buscar alianzas en el nuevo fenómeno de Internet: el camino a la fusión con AOL.

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LOS PRINCIPALES COMPETIDORES DE TIME WARNER

MICHAEL EISNER (DISNEY)

El magnate de Disney, Michael Eisner aspira a convertirse en el líder del sector la información con la adquisición  de la ABC, la primera cadena de televisión de Estados Unidos en cuanto a audiencia.

JACK WELCH (GENERAL ELECTRIC)

La Cadena NBC cuyo presentador estrella es Tom Brokaw y cuyo propietario es el gigante General Electric, es uno de los principales grupos de comunicación de Estados Unidos con Jack Welch como su magnate. Se acaba de aliar con Bill Gates y Miscrosoft para la puesta en marcha de canales 24 horas que compitan con CNN, la cadena CNBC y también la cadena MSNBC, esta última bajo línea editorial progresista.

DAN RATHER (CBS)

La Cadena CBS, cuyo presentador estrella es Dan Rather, ha sido adquiridapor Westinghouse al mismo tiempo que Disney lo era por ABC.

RUPERT MURDOCH (NEWS CORP)

Rupert Murdoch es el propietario de la productora Twenty Century Fox y de la cadena de entretenimiento Fox, que emite ‘Los Simpson’. Siguiendo el ejemplo de la NBC ha puesto en marcha el proyecto de crear una cadena de noticias 24 horas siguiendo el modelo de la CNN llamada ‘Fox News’. Murdoch es enemigo personal del Sr. Ted Turner que llegará a compararle con el dictador nazi Adolf Hitler.

 SAMUEL REDSTONE (VIACOM)

Samuel Redstone, propietario del Grupo Viacom, compró el año pasado, 1994, los estudios Paramount para su grupo, Viacom. Ha conseguido posicionarse bien en el campo del entretenimiento, pero aún no ha logrado penetr

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

23 Septiembre 1995

Time Warner-Turner, la gran fusión

EL MUNDO (Director: Pedro J. Ramírez)

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La multinacional Time Warner y el grupo televisivo Turner han cerrado un acuerdo de fusión, en virtud del cual pasan a formar la mayor empresa de comunicación del mundo. La nueva compañía desbancará del puesto de líder del sector a la entidad resultante de la fusión entre Disney y ABC. Time y Turner facturaron casi 20.000 millones de dólares en 1994, mientras que los ingresos de Disney y ABC sumaron 16.000 millones en ese mismo periodo. Las dos sociedades fusionadas suman un formidable potencial multimedia: redes de televisión por cable, canales televisivos – como la CNN – productoras de cine, cadenas de periódicos, revistas, firmas discográficas, etc. La operación es la punta de lanza de un inquietante fenómeno de concentración de poder económico e informativo que se está dando en América y Europa.

EL PAÍS (Director: Jesús Ceberio)

25 Septiembre 1997

El filántropo global

EL PAÍS (Director: Jesús Ceberio)

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TED TURNER, el inventor de la CNN y el mayor accionista del conglomerado multimediático. Time Warner, se ha convertido de la noche a la mañana en uno de los mayores filántropos del mundo, a juzgar por la donación que ha anunciado de 1.000 millones de dólares (unos 145.000 millones. de pesetas) en 10 años a las Naciones Unidas. Turner recoge una tradición filántropica arraigada en EE UU y que en nuestros días habían hecho suya multibillonarios, como el financiero George Soros o Bill Gates. Turner ha decidido donar a las Naciones Unidas lo que sus acciones han subido en lo que va de año. Todo un ejemplo, aunque ahora los contables de Turner tengan que buscar la mejor forma de plasmar su donación sin perder peso en la compañía. Su donación no irá a parar a las arcas burocráticas de la organización, sino a proyectos concretos -que probablemente controlará el secretario general, Kofi. Annan- en materia de recalentamiento del globo, ayuda a los refugiados y retirada de minas antipersonas.Turner ha demostrado en repetidas ocasiones ser un visionario con una concepción global del mundo, por lo que su elección de la ONU como destino de la donación podría, una vez más, resultar plenamente acertada. No tiene por qué resultar popular en su país, donde la ONU se ve con cierto recelo, al tratarse de una organización que se considera burocrática y, sobre todo, que Estados Unidos no controla plenamente. La generosidad de Turner con la ONU contrasta con la cicatería de su país, que aún debe 1.300 millones de dólares a la organización. Pero bajo la amenaza de no pagar todas su deudas, EE UU está logrando que la ONU se reforme a su gusto. Quizás el gesto filantrópico de Turner compense esta sensación de prepotencia.

El Análisis

Hollywood se queda también con los informativos

JF Lamata

La unión de Time Warner y Turner Broadcasting representa algo más que una nueva concentración empresarial: simboliza la desaparición progresiva de las fronteras entre Hollywood, la televisión de entretenimiento y el periodismo. Ted Turner no sólo había creado la CNN, la cadena que revolucionó la información internacional con sus emisiones durante las veinticuatro horas del día; también había impulsado Cartoon Network, recuperado los archivos de Hanna-Barbera y promovido series de animación con ambiciones educativas como Capitán Planeta, concebida junto a Barbara Pyle para divulgar la defensa del medio ambiente.  Sin embargo, para el público mundial la operación podía resumirse de una manera mucho más sencilla: CNN y Cartoon Network pasaban a pertenecer al mismo grupo que Warner Bros. Apenas dos meses antes, Michael Eisner había anunciado que Disney compraría ABC, incluida su prestigiosa división informativa ABC News, mientras General Electric, la multinacional industrial dirigida por Jack Welch, llevaba desde 1986 siendo propietaria de NBC. Ahora Gerald Levin, responsable de los estudios Warner, se convertía también en el máximo ejecutivo de la empresa propietaria de CNN. La comparación es inevitable, aunque conviene no confundir el grupo empresarial con uno de sus estudios: Warner Bros. no se convierte jurídicamente en propietaria directa de CNN, del mismo modo que los animadores de Disney no dirigen ABC News. Pero los accionistas y la dirección superior sí pasan a ser comunes, y con ellos las grandes decisiones estratégicas, presupuestarias y corporativas.

La concentración no terminaba ahí. CBS acababa de ser adquirida por Westinghouse Electric, otra multinacional industrial, por unos 5.400 millones de dólares, lo que confirmaba que las grandes cadenas estadounidenses ya no eran necesariamente empresas independientes dedicadas exclusivamente a la comunicación. Y quedaba Rupert Murdoch, propietario de 20th Century Fox, de la cadena Fox y de periódicos como The Times y New York Post, que todavía no disponía de un canal informativo estadounidense capaz de competir directamente con CNN. No sería extraño que el magnate australiano intentase cubrir esa ausencia. El interrogante de fondo es qué ocurrirá con la independencia periodística cuando los informativos compartan propietarios con estudios cinematográficos, editoriales, discográficas, empresas industriales y operadores de cable. Que un conglomerado posea una redacción no significa necesariamente que dicte sus noticias, pero aumenta la importancia de las barreras editoriales y de la transparencia sobre los intereses de sus propietarios. La noticia de 1995 no es solamente que Disney tenga ABC, General Electric tenga NBC o Time Warner tenga CNN: es que las grandes fábricas de entretenimiento y los gigantes industriales se están convirtiendo también en los propietarios de buena parte de las empresas que cuentan a los ciudadanos lo que sucede en el mundo.

JF