28 julio 2016

Celia Mayer, Guillermo Zapata y Javier Barbero abandonaron 'Ganemos' para integrarse como militantes de Podemos de donde se dieron de baja por críticas al sistema de cuotas y otras decepciones con el funcionamiento interno

Los tres concejales más radicales del equipo de Manuela Carmena en el Ayuntamiento de Madrid forman la corriente ‘Madrid 129’

Hechos

El 28.07.2016 se publicó en Internet el manifiesto ‘Madrid 129’.

Lecturas

El manifiesto íntegro de los tres concejales críticos que consideran que ‘Ahora Madrid’ debe ser ‘más democrático’. Entre los firmantes están tres concejales: Dña. Celia Mayer que aún ocupa el cargo de Delegada de Cultura, D. Guillermo Zapata que tuvo un efímero mandato al frente de esa misma área (fue destituido por la crisis de los tuits) y D. Javier Barbero.

La Sra. Mayer no tardará en ser destituida también por Carmena.

Madrid 129, barrio a barrio, construyendo ciudad

Hace ya más de un año que Ahora Madrid se conformó como iniciativa política para concurrir a las elecciones municipales. Ahora Madrid fue capaz de consolidar una apuesta por la confluencia en torno a un programa para cambiar la ciudad. Ahora Madrid fue capaz de organizar una campaña electoral ilusionante y ganar. En el último año Ahora Madrid ha gobernado la ciudad a pesar de los ataques constantes y los intentos de desprestigio.

Tras este primer año creemos que es el momento de avanzar. Se abre una nueva fase en este proyecto político que compartimos: una fase centrada no en la estrategia de construcción de una estructura electoral sino en desarrollar Ahora Madrid como un proyecto municipalista, como una herramienta de participación social y política que promueva aún más eso que llamamos “nueva política”.

Madrid 129 nace como un espacio de trabajo conformado por gentes diversas, todas ellas vinculadas a Ahora Madrid, espacio político por el que apostamos y queremos seguir construyendo, acompañando, compartiendo con otras y otros en los próximos meses y años. Construir Ahora Madrid implica desarrollar herramientas que hasta el momento no hemos tenido la posibilidad de utilizar, así como mejorar las que ya tenemos en marcha.

Como punto de partida nos planteamos una serie de apuestas, desde la humildad, sobre las que queremos poner nuestras cabezas y nuestros cuerpos de aquí en adelante:

Seguir construyendo Ahora Madrid como un espacio de confluencia para cualquiera, plural, abierto a la ciudadanía, democrático y transparente. Tendremos que hacerlo contando con la diversidad y la riqueza de fuerzas que componen Ahora Madrid y también con las miles de personas que han apoyado este proyecto sin pertenecer a ningún colectivo o fuerza política. Tenemos la enorme responsabilidad de hacerlo con la madurez y la generosidad que el momento político exige.
Promover la democratización de las instituciones con procesos de apertura irreversibles. Creemos imprescindible profundizar en el dinamismo democrático y municipalista, fortaleciendo las vías de comunicación entre la institución, la ciudad y los espacios de participación democrática, haciendo a las y los madrileños cada día más protagonistas de las políticas cotidianas que pueden y deben cambiar la ciudad.

Centrar en la ciudadanía el proceso de cambio democrático. Estar en las instituciones no era el objetivo final, sino una herramienta más para seguir construyendo un nuevo escenario político. Ahora Madrid debe ser capaz de recoger las críticas y propuestas de los espacios sociales, sindicales, de movimiento, etc. que no forman parte de Ahora Madrid pero que construyen ciudad y cambio político y que son, por tanto, aliados fundamentales y ejes centrales en la transformación de la ciudad y de la política institucional.

Fortalecer el movimiento municipalista en el nivel local y estatal, participando de manera activa en las estructuras de Ahora Madrid: con un apoyo al equipo de gobierno y al grupo municipal y compartiendo con otras y otros espacios fundamentales como son los despliegues territoriales y sectoriales de Ahora Madrid.

Participar y generar espacios de organización ciudadana que caminen hacia la democratización de la ciudad y la garantía de derechos. Sabemos que una organización fuerte no es suficiente. Por eso queremos poner en marcha proyectos municipalistas autónomos y que sumen a la transformación de Madrid.

Trazar los caminos comunes y tejer nuestras redes desde las pasiones alegres, el apoyo mutuo, la deliberación continuada y la preferencia de estar en el mundo -sin ingenuidades- desde la confianza y no desde la sospecha.

Celia Mayer & Javier Barbero & Guillermo Zapata

El Análisis

Los misterios de Ahora Madrid: corrientes ocultas y un gobierno a lo Manuela

JF Lamata

Desde fuera, Ahora Madrid parecía una piña. O mejor dicho, un piñón: un bloque compacto identificado por el grueso de los madrileños como “los de Podemos”. Pero en su interior, el panorama era más diverso de lo que nadie imaginaba. Entre independientes, anticapitalistas, ecologistas y militantes de IU, el ayuntamiento se convirtió en un auténtico cóctel político… aunque las corrientes y manifiestos surgidos entre bastidores apenas hicieron ruido más allá de los despachos. Uno de los ejemplos más peculiares: la creación de Madrid 129, una suerte de subgrupo crítico que proclamaba la necesidad de una “nueva política” más democrática y participativa. Tres concejales lo firmaron, pero ¿quién en la calle sabía que existía? La respuesta parece ser: nadie.

Mientras tanto, Manuela Carmena gestionaba la alcaldía como una isla. Sin aliados en el PSOE, que le prestó votos pero no concejales, y manteniendo a Podemos e IU en un discreto segundo plano, Carmena se encargó de liderar casi en solitario, cual madre política paciente y serena. Al margen de manifiestos, corrientes y tuits incendiarios, la alcaldesa siguió su propio rumbo, priorizando la gestión y desmarcándose de los debates internos de un equipo que, para buena parte de la ciudadanía, era homogéneo por ignorancia y no por convicción.

La pregunta es inevitable: ¿cómo un espacio político tan fragmentado en su interior logró transmitir una imagen de cohesión al exterior? Tal vez porque, para la mayoría, todo lo que no fuera PP o PSOE se resumía en una etiqueta simplificada: “los de Podemos”. Y con Carmena como rostro visible, el resto pasó, simplemente, desapercibido.

J. F. Lamata