16 abril 2002
Zapatero anuló la posibilidad de que Javier Solana fuera el candidato a la alcaldía de Madrid e impuso a Trinidad Jiménez, Joaquín Leguina amenazó con la posibilidad de presentarse pero al final declinó hacerlo
Zapatero anula las primarias madrileñas al pactar con Balbás y Tamayo que retiraran su apoyo a Sabando frente a Simancas
Hechos
- El 12.04.2002 el diario EL MUNDO informó de una reunión entre el Secretario General del PSOE, D. José Luis Rodríguez Zapatero, con los líderes del sector del PSOE madrileño ‘Renovadores de la Base’ (D. José Luis Balbás, D. Eduardo Tamayo y D. José Antonio Díez) para que no apoyaran la candidatura de D. Pedro Sabando a la presidencia de Madrid, frente a la de D. Rafael Simancas.
Lecturas
Una de las federaciones regionales más convulsas del PSOE es la Federación Socialista Madrileña (FSM). En su pasado congreso de noviembre de 2000 D. Rafael Simancas, aupado por el sector ‘guerrista’ logró vencer al candidato apoyado por el sector de ‘Los Renovadores de la Base’ de D. Eduardo Tamayo y D. José Luis Balbás, pero la presión de la dirección nacional del Sr. Rodríguez Zapatero y D. José Blanco, que no olvidan que el grupo del Sr. Balbás fue el principal aliado en Madrid para que el Sr. Zapatero lograra ser elegido secretario general del PSOE, forzó al Sr. Simancas a incluir a este sector en su dirección, a pesar de la posición contraria de importantes sectores de la FSM, como el sector leguinista liderado por el consejero de Caja Madrid D. Ramón Espinar Gallego, al que pertenece la secretaria de política institucional de la FSM, Dña. Ruth Porta, con la que los ‘Renovadores de la Base’ han tenido fuertes enfrentamientos en distintos ayuntamientos como Humanes de Madrid.
En 2002 se ha dado la batalla por las primarias para designar a los candidatos del PSOE a la presidencia de Madrid y a la alcaldía de Madrid en las elecciones de 2003. La dirección nacional (Federal) liderada por los Sres. Zapatero y Blanco deseaba elecciones por unanimidad que impida que sea necesario hacer primarias. Descartada la opción de Dña. Cristina Almeida que, desde la retirada de su protector político, D. Joaquín Almunia, no tenía opciones de repetir, parecía lógico que D. Rafael Simancas, como secretario general de la FSM, quisiera ser el candidato a la presidencia de la comunidad, pero quedaba la opción del presidente de la FSM, el ‘borrellistas’ D. Pedro Sabando, dispuesto a presentar su candidatura frente a la del Sr. Simancas, si logra el respaldo del sector del Sr. Tamayo, y eso obligaría a unas primarias. En lo que se refería a la alcaldía tampoco D. Fernando Morán (ganador de las primarias para 1999) volverá a repetir, por lo que D. Joaquín Leguina quiere volver a intentar ser candidato, ya intentó sin éxito ser candidato del PSOE a la alcaldía en 1999 y fue derrotado entonces por D. Fernando Morán, que logró que le apoyaran ‘guerristas’, ‘borrellistas’, ‘Renovadores de la Base’ e ‘Izquierda Socialista’.
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CANDIDATURA A LA PRESIDENCIA DE MADRID:
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CANDIDATURA A LA ALCALDÍA DE MADRID:
Dña. Trinidad Jiménez, miembro del Comité Ejecutivo del PSOE y persona de la máxima confianza de D. José Luis Rodríguez Zapatero fue designada candidata a la alcaldía de Madrid sin primarias. A pesar de que ‘la vieja guardia’ había defendido la candidatura del ex Secretario General de la OTAN, D. Javier Solana y que – según explicó D. Joaquín Leguina a La Hemeroteca del Buitre – habían conseguido tanto que el Sr. Solana aceptara, como que lo hiciera el propio D. Rafael Simancas, pero la dirección nacional encabezada por D. José Luis Rodríguez Zapatero rechazó la candidatura del Sr. Solana e insistió en la candidatura de Dña. Trinidad Jiménez. En señal de protesta, D. Joaquín Leguina anunció que él también presentaría candidatura, forzando así unas primarias entre la Sra. Jiménez y él como protesta a esta designación. Pero finalmente ante presiones de las direcciones regional y nacional y la falta de apoyos aceptó retirar su candidatura y la política Dña. Trinidad Jiménez fue elegida sin primarias candidata del PSOE a la alcaldía de Madrid. Paralelamente a estas gestiones, el eurodiputado del PSOE D. José María Mendiluce a anunciado que él también presentará candidatura a la alcaldía de Madrid, pero no por el PSOE sino por Los Verdes.
Cuando llegue el momento de elaborar las listas para la Asamblea de Madrid volverá la lucha entre ‘familias’ de la FSM.
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27 Abril 2002
Zapatero va ganando la batalla interna...
En su reunión de ayer, el Comité Federal del PSOE respaldó de forma unánime la estrategia del secretario general, aprobó sin debate el reglamento de las primarias y en todas las intervenciones hubo palabras de apoyo para las decisiones de José Luis Rodríguez Zapatero. Poco a poco, el líder socialista va ganando su batalla interna e imponiendo a sus personas de confianza, como es el caso reciente de Javier Rojo, a quien ha incorporado a la Ejecutiva Federal desoyendo las voces de quienes solicitaban que el puesto de Nicolás Redondo Terreros lo ocupara Patxi López. Asimismo, todos los que intervinieron ante el Comité Federal aseguraron que acatarían la decisión del líder socialista sobre la Ley de Partidos, a pesar de que muchos de ellos expresaron una opinión contraria a la ilegalización de Batasuna. También el proceso de las primarias está resultando cómodo para Zapatero. Según los datos de la dirección, en un 90% de los sitios no harán falta porque únicamente habrá un candidato, lo cual indica que reinará la paz en las organizaciones del partido. La victoria de Pla frente a Ciscar en Valencia y el hecho de que la designación como candidato en Vigo del ex juez Ventura Pérez Mariño que, recordemos, se fue del grupo parlamentario en el 95 dando un portazo sólo haya cosechado las críticas de Acosta son elementos que refuerzan el liderazgo de Zapatero. Queda la incógnita de la FSM, donde Trinidad Jiménez ha sido aceptada a regañadientes y Leguina no para de dar guerra.
El Análisis
El PSOE de Madrid, en su versión 2003, parece haber cambiado el manual de primarias por un guion de thriller político. En lugar de la tradicional confrontación en urnas internas, los candidatos se han cocinado a fuego lento en despachos y bajo la atenta mirada de la dirección nacional. Rafael Simancas, tras sortear al presidente de la FSM, Pedro Sabando, gracias a un acuerdo directo con José Luis Rodríguez Zapatero, se alzó como candidato a la presidencia regional. Eso sí, el acuerdo incluía cuotas de poder para los “Renovadores de la Base”, lo que acabaría generando el caldo de cultivo para el traumático “tamayazo”. Mientras tanto, la candidatura a la alcaldía parecía salida de una sitcom: Joaquín Leguina amagó, Javier Solana fue descartado por decisión federal, y Trinidad Jiménez, apuesta personal de Zapatero, se coronó sin competencia.
El resultado: un partido que llegó a las urnas con más cicatrices que unidad. Simancas, malabarista de equilibrios imposibles, enfrentaría una Asamblea marcada por el cisma interno y la sombra de la traición, mientras Jiménez se lanzaba al ruedo municipal para chocar de frente con la maquinaria electoral de un Alberto Ruiz Gallardón imparable. ¿El desenlace? Una mayoría absoluta para el PP en la capital, y en la Comunidad, un terremoto político que aún resuena en la historia reciente del socialismo madrileño. ¿Primarias? Para qué, si el drama ya venía garantizado.
J. F. Lamata