20 julio 1939
Ex director de los periódicos de oposición al sistema de La Restauración como NUEVA ESPAÑA o ESPAÑA LIBRE, fue Comandante y Comisario Político del ejército republicano
El franquismo asesina al periodista Augusto Vivero, exdirector del ABC incautado, acusándole de crímenes durante la Guerra Civil
Hechos
El 20 de julio de 1939 murió ejecutado D. Augusto Vivero.
Lecturas
D. Augusto Vivero asumió la dirección de ABC en julio de 1936 al estallar la Guerra Civil española y ser el periódico incautado por el Frente Popular tras ejecutar a los redactores afines a la familia Luca de Tena como Rodríguez Santamaría.
El otro director del ABC Republicana, Elfidio Alonso, podrá salvar la vida y morir en 2001.
Desde marzo de 1939 el ABC volverá a pertenecer a la familia Luca de Tena.
04 Julio 1994
EL ABC REPUBLICANO
En aquella biblioteca o hemeroteca (había periódicos y libros) busqué infructuosamente el ABC republicano que se publicó entre 1936 y 1938. Mucho más tarde fue editado por prensa Española con un prólogo verdadero y generoso. Aquel ABC fue dirigido durante poco menos de un mes por un viejo periodista que había participado en el asalto al Cuartel de la Montaña. Augusto Vivero, y después, y hasta la caída de Madrid, por Eldifio Alonso, tinerfeño y diputado a Cortes, a quien yo conocí en 1987 con motivo de un inolvidable ciclo de conferencias que organizamos en la Asociación de Periodistas Europeos bajo el epígrafe ‘Periodismo y periodistas de la Guerra Civil y en el que hablaron, entre otros, Juan Marichal, Gabriel Jackson, Armero, Pepe Altabella, María Cruz Seoane, Eusebio Cimorra y Eduardo Guzmán, sobre el que llegaron a pesar dos condenas a muerte; a una menos, pero hubiera surtido el mismo efecto, fue condenado Eduardo Haro Delage, subdirector de LA LIBERTAD y padre de Haro Tecglen. Cuatro años después de la condena, Pemán, que había firmado la petición de indulto de Eduardo Haro, le entregó en mano a Haro Tecglen la orden que indultaba a su padre. Quien se negó a firmar la petición de indulto fue el periodista José de las Cuevas, abuelo de Julio Iglesias. Llamó a Haro Tecglen, que tenía 14 años y le dijo: “Tu padre es una persona admirable, honrada, pero es que yo quiero que fusilen a todos los rojos y si son periodistas, que los fusilen todavía más, ¿tú me comprendes?”. Haro respondió: “Sí señor”. Por cierto, que a Augusto Vivero, el primer director del ABC republicano, lo fusilaron, aunque sólo una vez.
Elfidio Alonso entregó la casa de ABC a sus propietarios en perfecto estado de revista. Fue el 28 de marzo del 39. En su libro ‘Mis amigos muertos’, Juan Ignacio Luca de Tena cuenta cómo aquel día, dos de sus fieles, José Cuartero y Ramón Pastor, llegaron a la casa de Serrano, donde formó ante ellos “la redacción usurpadora con su director con Elfidio Alonso a la cabeza”. Añade que “en seguida se marcharon a la calle” (ni que decir tiene). Según Juan Ignacio “el tal don Elifidio” fue condenado por un Tribunal Militar, pero gracias a que los directores de periódicos de Madrid (los del nuevo régimen) que eran José María Alfaro, Juan Pujol, Víctor de la Serna, Juan José Pradera, Joaquín Valdés y el propio Luca de Tena, acudieron ‘al caudillo para pedirle el indulto del señor Alonso… ’. Si lo condenaron fue en rebeldía, porque Elfidio andaba por entonces evadiéndose de los campos de concentración franceses y no ‘paseándose por las calles de Madrid’, como escribe Juan Ignacio.
Hasta cierto punto fue lógico que la numeración del ABC recuperado enlazase con el 25 de julio del 36, lógico en aquellos momnetos de la historia quebrantada, partida, pero ya cité el prólogo a la edición que más tarde hizo Prensa Española del ABC republicano. En ese prólogo se habla de ‘los miembros de una misma familia, ideológicamente opuestos, que vivieron la guerra separados por la mitad’. Reunirlos… ‘viene a ser, sencillamente el único modo de poder contar por entero esa vida de una guerra que un día latió, aunque tuviera tanta muerte”. (Quiero anotar que Julián Marías colaboró en el ABC republicano. “Fue allí – dice Elfidio Alonso – donde creo que empezó su dilatada y enorme labor periodística”).