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El propio Felipe González se personó en el congreso a respaldar a Lissavetzky como Secretario General y a Cristina Alberdi como presidente, que además logró el apoyo de las corrientes 'Renovadores de la Base' e 'Izquierda Socialista'

8º Congreso del PSOE madrileño – Los ‘felipistas’ encabezados por Lissavetzy desbancan a los ‘guerristas’ de Acosta

HECHOS

En octubre de 1997 se celebró el VIII congreso de la Federación Socialista Madrileña (PSOE en Madrid) en el que fue reelegido Jaime Lissavetzky como secretario general de la FSM y fue elegida Cristina Alberdi como nueva presidenta.

El congreso de los socialistas madrileños de 1997 fue el congreso de la mayor batalla en la Federación Socialista Madrileña al confrontarse dos candidaturas diferentes. Era la primera vez que algo así se producía en la FSM desde el congreso de 1981.

Era, además, el primer congreso de la FSM después de que los socialistas perdieran el poder en la comunidad de Madrid tras las elecciones autonómicas de 1995. El ‘felipista’ D. Jaime Lissavetzky venía ocupando el cargo de secretario general de la FSM desde 1994 en una cohabitación con el líder ‘guerrista’ madrileño, D. José Acosta, que ocupaba la presidencia de la FSM en atención a que su ‘familia’ era la mayoritaria en al federación con cerca del 40% de los votos.

En junio de 1997, tras la retirada de D. Felipe González como líder del PSOE, su ‘delfín’ ‘felipista’ D. Joaquín Almunia asumió el cargo de secretario general del PSOE y apartó a todos los ‘guerristas’ de la dirección nacional. Pero lo más simbólico para erradicar al ‘guerrismo’ era apartarles de su bastión madrileño. Por eso el Sr. Lissavetzky anunció a D. José Acosta que había decidido no mantenerle en la presidencia de la FSM. Por desgracia para los ‘felipistas’, el Sr. Acosta no se iba a rendir tan fácilmente y anunció la presentación de una candidatura alternativa a la del Sr. Lissavetzky, en la que el propio D. José Acosta aspiraría a la secretaría general y con él estaría el ex alcalde de Madrid, D. Juan Barranco, que aspiraría a la presidencia de la FSM en nombre de los guerristas.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN A LA DIRECCIÓN FSM:

  • cristina_alberdilissavetzky Candidatura Dña. Cristina Alberdi (Presidenta) – D. Jaime Lissavetzky (Secretario General) – 335 votos (56,2%)
  • JuanBarrancoConsejero_JoseAcosta Candidatura D. Juan Barranco (Presidente) – D. José Acosta (Secretario General) – 257 votos (44%)

La familia ‘felipista’ puso toda la carne en el asador en el congreso de la FSM y ahí aparecieron D. Joaquín Almunia, Dña. Rosa Conde, D. Alfredo Pérez Rubalcaba y hasta el propio D. Felipe González a respaldar al Sr. Lissavetzky. Finalmente los ‘felipistas’ lograron poner de su parte al resto de familias del socialismo madrileño: la corriente “Izquierda Socialista” de D. Manuel de la Rocha, “Renovadores de la Base” que lideran D. José Luis Balbás y D. Eduardo Tamayo y también la influyente “Plataforma del Sur” de los alcaldes del ‘cinturón rojo’ madrileño como D. Pedro Castro o D. José Quintana.

La lista ‘felipista’ se impuso en la votación por lo que D. Jaime Lissavetzky fue reelegido Secretario General de la FSM y Dña. Cristina Alberdi será presidenta de la FSM para un mandato de tres años, es decir, hasta el año 2000.

Pero aún quedan por designar los candidatos para la presidencia de la Comunidad de Madrid y la alcaldía de Madrid. La propia Sra. Alberdi es señalada como una posibilidad, pero no se confirmará. Para la candidatura a la alcaldía de Madrid habrá por primera vez unas primarias para designar al candidato, mientras que para la candidatura a la comunidad, la FSM esperará a conocer los designios de la dirección nacional encabezada por D. Joaquín Almunia, que negocia la posibilidad de escoger como candidata a una figura de fuera del PSOE.

27 Octubre 1997

El efecto dinosaurio

Raúl Heras

Partidos los socialistas madrileños en dos mitades ya podemos medir el efecto dinosaurio sobre los dirigentes de la FSM. José Acosta y el guerrismo entraron en el Congreso con una mayoría de 310 compromisarios sobre un total de 605, y han salido con una minoría del 43%4. La lista oficial coloca a la recien llegada Cristina Alberdi como presidenta y deja a Jaime Lissavetzky en la secretaría general. Renovación muy a medias por arriba, con Felipe González de auténtico protagonista del cambio de votos, pese a su aceptación del calificativo de dinosaurio.

El antiguo clan de Chamartín se jugaba mucho en el envite. Joaquín Almunia podía perder su propia base madrileña tras las escaramuzas sostenidas en el interior del PSOE por el desastre electoral de Galicia, y con el heredero de González perdía el antiguo equipo de Moncloa y sus aledaños: Leguina, Rubalcaba, Conde, Solana…La estrategia del ex presidente del Gobierno hubiera saltado por los aires. No podía consentirlo y no lo ha consentido. Se presentó en el Congreso y jugó de forma decidida a favor de los suyos.

El PSOE que está surgiendo de los Congresos regionales lo hace sin candidatos de cara a las futuras elecciones, salvo en los casos de Castilla-La Mancha y Extremadura, en la que no tendrán más remedio que repetir sus actuales presidentes.

En Madrid la ruptura interna es tan grande, y los cambios de bando protagonizados por algunos alcaldes tan fuertes a última hora, en la gran reserva que es el sur de la Comunidad, que va a ser muy difícil que se cumplan los optimistas pronósticos de Joaquín Almunia: «Vamos a recuperar el poder desde aquí».

A este paso, Ruiz Gallardón y el PP pueden dormir tranquilo. Los socialistas van a necesitar mucho tiempo para tener espíritu de ganadores. Lo que es seguro es que el candidato a la alcaldía madrileña no será Juan Barranco, y que el PSOE salido de Suresnes representa el Jurásico.

La batalla que se planteó en junio de 1996 entre González y Guerra dentro del 34 Congreso Federal está más viva que nunca. Eran dos modelos de partido y ahora son dos modelos de Estado. Guerra desea una España única, mientras que González ya ha aceptado el modelo plurinacional. Guerra piensa en un partido a la vieja usanza europea, y González tiene en mente desde hace muchos años una organización a la norteamericana. Cada día es más difícil que convivan en el mismo ámbito, y con unos dirigentes para los que la permanencia en los cargos representa tanto una opción política como una opción profesional y laboral.

Raúl Heras

El Análisis

¿QUÉ PASÓ CON CRISTINA ALBERDI?

JF Lamata

La ex ministra de Asuntos Socialises, Cristina Alberdi, feminista y felipista, fue elegida presidenta en aquel congreso de 1997. Todo el mundo entendió que el plan del PSOE era que Alberdi fuera la candidata del PSOE a la alcaldía de Madrid en las elecciones municipales de 1999. Pero al final, Alberdi nunca aspiró a tal cargo. Ella misma confesó que lo esperaba en una entrevista en la cadena SER (Sept. 2003) ¿Qué pasó entre 1997 y 1999 para que las ‘familias’ que se unieron para apoyar a Lissavetzky no repitieran el pacto con Alberdi. La respuesta tiene nombre propio: Josep Borrell.

J. F. Lamata

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