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Vicente Cebrián será el nuevo director de Pyresa

Jaime Campmany nombrado nuevo director del diario ARRIBA reemplazando a Manuel Blanco Tobío

HECHOS

En abril de 1970 el periodista D. Jaime Campmany ha sido nombrado nuevo director del diario ARRIBA reemplazando a D. Manuel Blanco Tobío. D. Vicente Cebrián fue nombrado director de la agencia PYRESA.

JAIME CAMPMANY, DIRECTOR DE ARRIBA

Releva en la dirección a D. Manuel Blanco Tobío

Un relevo se produce en las filas de ARRIBA. En la Dirección, D. Jaime Campmany sustituye a D. Manuel Blanco Tobío. el Sr. Campmany, una de las más brillantes plumas del periodismo español contemporáneo, y el Sr. Blanco Tobío, de la misma magnitud profesional, son nombres muy entrañables para todos cuantos formamos en esa avanzadilla que es nuestro periódico. Honda es la huella que el quehacer del Sr. Blanco Tobío deja en nuestras páginas y honda es la marca que el paso del Sr. Campmany ha impreso en su prolongada tarea. Los artículos de uno y otro han contribuido y seguirán contribuyendo a la misma esencia del periódico ARRIBA, como cualquier Empresa de servicio nacional, no es en el fondo más que una suma de esfuerzos, de sacrificios. Los Sres. Blanco Tobío y Campmany figuran sin duda alguna, entre aquellos que más han contribuido al ser y al estar de ARRIBA.

Como un acto más de servicio, de los muchos que uno y otro han prestado al periódico y al país, se produce el relevo. Ambos permanecen en la vigilia del servicio, pues relevo no tiene más acepción, en este caso, que intercambio de consigna, de sano y seña, de puesto de centinela. Cuantos formamos en ARRIBA estamos orgullosos por igual del mando del uno y del mando del otro, seguros de que el timón permanecerá en tan firmes manos como las que ahora quedan relevadas.

Jaime Campmany

“Rafael, dile a ese chico de apellido tan raro que puede escribir lo que quiera en ARRIBA”. Cuantos trabajamos en ARRIBA recordamos con frecuencia esta frase. Se la dijo hace años el inolvidable Ismael Herráiz a Rafael García Serrano. Aquel chico de apellido tan raro – “Mi mayor ilusión es que algún día lleguen mis mejores amigos a escribir correctamente mi nombre” – era nada menos que Jaime Campmany, uno de los españoles que mejor manejan el castellano, uno de los españoles que en estos tiempos difíciles saben poner la literatura más brillante a las más claras ideas políticas o, lo que es igual, más claras ideas políticas con palabras más brillantes.

Aquel muchacho de apellido tan raro llegaba de Murcia con un amplio bagaje cultural – dos títulos universitarios en la cartera – amplios conocimientos de dos clásicos e incontenible ilusión por servir a su amor de siempre: la España que a él, como a José Antonio, no le gustaba. Jaime Campmany había estudiado en Murcia – donde nació hace cuarenta y cuatro años – derecho y Filosofía y Letras. Allí, impulsado por esa inquietud que caracterizó desde los primeros días a su generación literaria, cultivó la poesía y obtuvo siendo casi un niño el premio Polo de Medina con su libro Alerce.

Las poesías de Cmapmany encierran una especial ternura. El juego de palabras e ideas que maneja incitan a vivir, levantan el ánimo y estimulan el optimismo. Luego de Alerce llegó otro libro. “Lo fugitivo permanece” y poco después, impulsado quizá por ese duende periodístico que lleva dentro, fundó con otros compañeros hoy figuras también de las letras contemporáneas, la revista literaria Azarbe. Pero lo de Campmany eran ‘los papeles’ como dicen sus admirados paisanos los huértanos. Primero colaboro con artículos y ensayos en LÍNEA y en revistas universitarias – POESÍA ESPAÑOLA, ALCALÁ, HAZ, LA HORA, ATENEO – Luego en EL ESPAÑOL, ÍNDICE y JUVENTUD. Simultáneamente estudia en la Escuela Oficial de Periodismo y el poco tiempo de obtenido el título le otorgan los Premios Nacionales de la Crítica, de teatro y de cuentos del semanario JUVENTUD.

Entró en la Redacción de RADIO NACIONAL y poco después, aún muy joven, en el diario ARRIBA en cuyas páginas ha dejado numerosas e importantes muestras de su pluma.

En esa etapa fue profesor de la Escuela Oficial de Periodismo y dictó conferencias en los cursos de la Universidad Internacional de Santander.

En 1961 D. Jaime Campmany fue nombrado corresponsal de la agencia Pyresa en Roma, desde donde escribió un artículo memorable – Cesar o Nada a la muerte del Sr. González Ruano – por el que le concederían el Mariano de Cavia o aquellas otras sobre la devolución a los turcos de la bandera de Lepanto y la quema de banderas españolas en Milán que le valieron el premio Ejército. A su regreso a España, el Sr. Campmany pasó a ocupar la dirección de la agencia Pyresa, cargo que abandonó ahora para dirigir ARRIBA. En esta última etapa nació y rompió a volar su famosa ‘Pajarita’ donde aquel chico murciano, ‘de apellido tan raro’ demuestra su amestría, clarividencia política y madurez juvenil. Como director de Pyresa el desarrollo alcanzado por la agencia bajo su mandato habla mejor que nada de sus aciertos, corroborados por el premio Jaime Balmes al mejor director de un medio informativo.

Esta posesión de varias condecoraciones y ha ganado los premios periodísticos más importantes.

Sus paisanos la eligieron. Procurador en Cortes en representación de las familias – sus dotes de parlamentario quedan reflejadas estos días en los debates de la ley de educación de la cual es ponente – y le eligieron murciano del año – título que él aprecia de manera especial.

Manuel Blanco Tobío

D. Manuel Blanco Tobío nació el año 1919 en Pontevedra, haciendo en el Institucio Nacional de su ciudad natal sus estudios de Bachillerato. Su labor en el periodismo se inició tras la guerra en España en lo que combatió como alférez provisional, en Regulares. Su actividad en la Prensa comenzó en EL ESPAÑOL de la primera época y FANTASÍA, la revista de creación literaria de la cual fue su principal redactor.

Pasó el Sr. Blanco Tobío en 1946 al diario PUEBLO como comentarista de política internacional donde fue subdirector siendo galardonado en 1952 con el premio nacional de periodismo José Antonio Primo de Rivera. Viaja frecuentemente entre 1953 y 1956 como enviado especial de su periódico por Europa, América y Oriente Medio. Fue nombrado en 1956 profesor de la Escuela Oficial de Periodismo, explicando Política Internacional.

Desde 1957 y hasta marzo de 1966 ocupó la corresponsalía del diario PUEBLO en Nueva York y las Naciones Unidas, logrando un extraordinario prestigio por la objetividad y la solidísima documentación de sus espléndidas crónicas. Durante esa prolongada permanencia en Norteamérica escribió varios libros sobre aquel país – USA, antología de la prosperidad, La América visible y Los americanos una novela satírica, El guapo americano y el feo ruso y otra novela en la que narra el instante más dramático de la Historia americana, Vísperas del Juicio Final. Con anterioridad a su marcha de Estados Unidos había escrito y publicado un documentado estudio sobre ‘El Kominform’.

En la primavera de 1966 regresó D. Manuel Blanco Tobío para ocupar la dirección de ARRIBA tomando posesión de su cargo el día 2 de mayo de ese año.

En los cuatro años menos días en que ejerció nuestra dirección dio continuas muestras de un talento de periodista y de escritor siendo considerado como uno de los más autorizados comentaristas políticos del país. Ultimamente su frecuente presencia en la Televisión Española como comentarista internacional ha hecho, si cabe, aún más popular al ejemplar periodista que es D. Manuel Blanco Tobío, quien el pasado año fue elegido por sus colegas vicepresidente primero de la Asociación de la Prensa de Madrid.

VICENTE CEBRIÁN CARABIAS, NUEVO DIRECTOR DE PYRESA

Hasta ahora fue secretario general de Prensa del Movimiento

Por el Delegado Nacional de Prensa y Radio del Movimiento ha sido nombrado director de la agencia Pyresa don Vicente Cebrián Carabias, que hasta ahora desempeñaba el cargo de Secretario General de la Prensa del Movimiento.

Vicente Cebrián Carabias, nuevo director de Pyresa, nació en Madrid, donde cursó estudios de Medicina. Participó en la guerra civil como oficial de Ingenieros. En el año 1939 entró a formar parte de la Redacción de ARRIBA, donde ocupó los cargos de secretario de redacción, jefe de información, redactor-jefe, y director de 1960, fecha en la que fue nombrado director de la agencia Pyresa, puesto que abandonó en enero de 1966 para hacerse cargo de la Secretaría General de la Prensa del Movimiento.

El señor Cebrián Carabias ha obtenido a lo largo de su vida profesional numerosos premios periodísticos.

Colaboró en Televisión Española, es Consejero Nacional de Prensa y miembro de número del Instituto de Cultura Hispánica. Está en posesión de varias condecoraciones civiles y militares.

Vicente Cebrián ha dado pruebas, en los treinta años de servicio de la Prensa del Movimiento, de una recia vocación periodística que le ha proporcionado un sólido prestigio, cimentado en una brillante ejecutoria de trabajo y dedicación. Durante su primera etapa al frente de Pyresa demostró sus dotes de organizador. En reconocimiento a su labor le fue concedido el Premio Nacional de Periodismo ‘Jaime Balmes’ como distinción al mejor director de agencia informativa.

NUEVO MINISTRO DEL MOVIMIENTO, NUEVO DIRECTORES DE ARRIBA Y PYRESA

1969.Torcuato

El nombramiento del franquista D. Torcuato Fernández Miranda como nuevo Secretario General del Movimiento en el cambio de Gobierno de 1969 suponía también un cambio de personal en los órganos dependientes de ese ministerio y eso incluía también la dirección del diario ARRIBA. El cambio se produjo en abril de 1970 con la designación del escritor murciano D. Jaime Campmany sobre el nuevo director.

El Sr. Campmany había entrado en el ARRIBA en la etapa de D. Ismael Herráiz y D. Rafael García Serrano y tanto él como su periódico recordarían con frecuencia la frase con la que fue contratado:

«Una tarde salió de su despacho Ismael Herráiz con un ejemplar de Haz en la mano, abierta la revista por un artículo mío y le preguntó a Rafael García Serrano que ‘quién es ese tío de apellido tan raro que firmaba aquello’. García Serrano le explicó [a Ismael Herráiz] que yo era un muchacho de Murcia que escribía en Juventud y en Haz y que iba por la redacción alguna noche. «Dile que venga aquí desde mañana y le publicáis lo que escriba» (D. Jaime Campmany en ‘Doy mi Palabra’).

Por aquello en la redacción de ARRIBA quedó como ‘el muchacho de apellido tan raro’. La columna del Sr. Campmany en ARRIBA firmada con una pajarita de papel alcanzó tanta popularidad casi como el ‘gallito’ con que D. Emilio Romero firmaba sus artículos en el diario PUEBLO por esa misma época. Algunos habían señalado al Sr. Campmany como el ‘sucesor’ o ‘heredero’ de D. César González Ruano, no en balde, uno de los artículos más premiados del Sr. Campmany fue la necrología que escribió en ARRIBA del Sr. González Ruano con el título ‘César o Nada’.

Pero quizá el artículo más polémico del Sr. Campmany era el de al camisa arzul del 20.09.1966. En él se interpretó que D. Jaime Campmany reivindicaba la camisa azul, es decir, la revolución pendiente del falangismo que instalara un sistema nacional-sindicalista en España, por lo tanto se podía suponer que si nombraban al Sr. Campmany como director de ARRIBA era porque pensaban que mantendría una defensa de esos ideales, quizá no tanto con la idea de defender una revolución nacional-sindicalista (que cada vez se veía más lejos) pero sí para que arreara o parara los pies al sector liberal-opusdeista, cada vez con más fuerza en el gobierno franquista.

Pero el Sr. Campmany no iba a dirigir ARRIBA con el criterio del Gobierno, sino con el suyo. La mayor  prueba  fue cuando, para sorpresa de su camaradas falangistas y del Gobierno, el Sr. Campmany publicó un editorial hablando de elecciones libres contestando aquella histórica cita de don José Antonio: “El único destino de las urnas es el de ser rotas”. Don Emilio Romero definió aquel artículo como “patético” en PUEBLO. (22-12-1970), lo que pudo precipitar que su mandato en la dirección de ARRIBA fue bastante corto: sería cesado en 1971.

Testimonio de Jaime Campmany (director de ARRIBA en 1970) en su libro ‘Doy mi palabra, mis 100 mejores artículos’:

(Pag. 21)

En el año 70 se produjo en España una efímera primavera política de libertades. Duró casi tan poco como la ‘primavera de praga’. Aquí no hicieron falta los tanques para aplastarla. Bastó con unas instrucciones del almirante Carrero Blanco. Fernández Miranda, desde lo que era todavía Secretaría General del Movimiento y con rango de vicepresidente del Gobierno, preparaba una normativa para legalizar las ‘asociaciones políticas’ destinadas a ser embriones de los partidos políticos. La elección de llamado ‘tercio familiar’ del Congreso por los cabezas de familia y mujeres casadas era una aproximación, tímida, pero esperanzadora, al sufragio universal. En ese clima fui llamado a la dirección del diario ARRIBA, con el encargo de abrir sus páginas a la discrepancia política, preparar el entierro de fórmulas pasadas y ya inviables, y allanar poco a poco el camino hacia la democracia. 

Jaime Campmany

El Análisis

LA INGRATA LABOR DEL PERIODISMO OFICIALISTA

JF Lamata

De los periódicos de ámbito nacional de aquella España, el diario ARRIBA se caracterizó como uno de los más inestables, con varios directores que en cuanto empezaban a calentar el sillón se veían desalojados de él. D. Rafael García Serrano, D. Rodrigo Royo, D. Jaime Campmany o D. Antonio Izquierdo protagonizaron despidos fulminantes. Y todos ellos eran periodistas claramente franquistas y claramente falangistas. Pero en las relaciones política-medios, no es tanto una cuestión de sintonía ideológica, sino de sintonía de ‘ordeno y mano’. ARRIBA no dejaba de ser un periódico del Estado a cargo del ministro del Movimiento de turno.

J. F. Lamata

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