29 mayo 1984

Peñafiel, tras 18 años en la revista, empezará un nuevo proyecto empresarial con el Grupo Zeta y con él estará

Jaime Peñafiel rompe con ¡HOLA! de la que era redactor jefe por su incompatibilidad con el nuevo director Sánchez Junco

Hechos

El 29.05.1984 el redactor jefe de la revista ¡HOLA! D. Jaime Peñafiel y el redactor Sr. Santi Arriazu, abandonaban la revista.

Lecturas

El 29 de mayo de 1984 la revista ¡Hola! cuyo director-propietario es Eduardo Sánchez Junco anuncia que su hasta ese momento redactor jefe Jaime Peñafiel Núñez abandona la publicación. Con él abandona la publicación Santiago Arriazu Irún.

Después del fallecimiento del Director-Propietario de la revista ¡Hola! D. Antonio Sánchez Gómez le sustituyó su hijo D. Eduardo Sánchez Junco que mantuvo diferencias con el Redactor Jefe de ¡Hola! D. José Juan Jaime Peñafiel Núñez cuyas diferencias con el nuevo editor finalizaron el 30 de mayo de 1984 al anunciar su salida de la revista junto a D. Santy Arriazu.

El nuevo redactor jefe sería D. Víctor Pascual pero, en la práctica, quien asumiría las funciones de dirección de la revista que tenía el Sr. Peñafiel sería el propio director propietario D. Eduardo Sánchez Junco.

A pesar de presumir de republicano D. Jaime Peñafiel Núñez también presume de ser el periodista español más conocedor de toda la realiza europea incluyendo la española por haber compartido numerosos viajes y eventos con el Rey Juan Carlos I.

LA NOTA OFICIAL DE ¡HOLA! :

ComHla

Nota

Desde el pasado mes de mayo han dejado de pertenecer a esta Redacción dos personas: Jaime Peñafiel y Santy Arriazu; uno de los redactores-jefe, el primero, y redactor el segundo, a loos que deseamos suerte en sus futuras tareas profesionales.

Queremos significar que sobre este hecho se han producido comentarios, en algunos medios de difusión, que muestran un total desconocimiento de la realidad de esta Empresa y de las personas que la integran.

¡HOLA!

La nota de ¡HOLA! no especifica cuáles son los medios que ‘que mostraban desconocimiento’ sobre ellos, pero bien podían referirse a los periódicos EL PAÍS y DIARIO16 que en sendos recuadritos en los que informaban de la marcha del Sr. Peñafiel, responsabilizaban de aquello al nuevo director propietario D. Eduardo Sánchez Junco. Según EL PAÍS porque «recelaba» del a influencia del Sr. Peñafiel. Para DIARIO16 hasta habría obstaculizado su trabajo.

30 Mayo 1984

Jaime Peñafiel deja ¡HOLA!

ABC (Director: Luis María Anson)

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Sin duda constituye una gran sorpresa enterarse de que Jaime Peñafiel, redactor jefe de la revista, en la que ha trabajado durante dieciocho años, y Santy Arriazu, redactor desde hace siete años en la misma publicación, han dejado de pertenecer por propia decisión, a la plantilla de ¡HOLA!.

Como se sabe, hace apenas tres meses que falleció su director, D. Antonio Sánchez Gómez, a quien estaban íntiamemnte unidos profesional y humanamente, formando con él un equipo de redacción plenamente identificado, que hizo de ¡HOLA! la revista más leída del mundo en lengua española.

Jaime Peñafiel está reconocido como el mejor reportero de Europa en su especialidad, y a lo largo de su vida profesional ha conseguido grandes exclusivas sobre las que cimentó ¡HOLA! una parte considerable de su prestigio.

31 Mayo 1984

Hola y adiós

Carmen Rigalt

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Es el hombre que más bodas reales ha visto. El que mejor se sabe el número de piedras que llevaba en su diadema nupcial la reina Ana María de Grecia, los metros de tul ilusión que lució Fabiola, los nombres de todas y cada una de las damas de honor que acompañaron hasta el altar a Cristina de Suecia, la edad de los caballos que arrastraban la carroza de la entonces princesa Sofía, la cantidad exacta de lágrimas que darramó Irene de Holanda, cuando se desposó con Carlos Hugo tras una rabieta familiar. Y sí sucesivamente. Es el único. O sea, Jaime Peñafiel. Su salida fulgurante de la revista ¡HOLA! – junto con Santi Arriazu -, está siendo muy comentada en todos los mentideros profesionales del país. ¿Quién contará desde ahora la tristezas de los príncipes y principesas? ¿Quién será capaz, como él hizo de detener un avión en el aeropuerto de Roma para llegar el primero con una exclusiva bajo el brazo? ¿Quién le regalará una mantilla española a Farah Diva en agradecimiento a sus largas y cálidas confesiones?

Jaime Peñafiel ha sido, durante 18 años, el alma mater y pater de la revista ¡HOLA!
Hoy, justo tres meses después de la muerte de su propietario (…), Jaime, hombre discreto y pacífico justifica su marcha alegando incompatibilidad de caracteres y simple ejercicio de la dignidad personal y profesional. Hola y Adiós.

01 Junio 1984

Jaime Peñafiel

Karmentxu Marín

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Que no tema el ostracismo la realeza europea. Que no tiemble ni se alarme Puerto Banús. Jaime Peñafiel, granadino, 51 años, se ha marchado de Hola, tras 18 años de trabajo como redactor jefe. Pero se ha ido como cuando se deshace un despacho colectivo de abogados por el enfado de uno: llevándose las carpetas de los clientes. Farah seguirá siendo suya. Las princesas, también. Y su «amigo del alma» Julio Iglesias continuará dando un telefonazo a Nancy Reagan para que sea Jaime quien la entreviste, se pongan como se pongan los nuevos propietarios de Hola. «En esa revista pasa lo que los catalanes llaman el problema del hereu, del heredero», afirma Peñafiel. «Con el fundador jamás me hubiera pasado». El número uno de la prensa del corazón se va a descansar a Miami, a casa de Julio Iglesias, y aprovechará para casarse por segunda vez. Dice que en otoño hará una rentrée sonada.

Los nombres de Lolita y la Pantoja como posible parte de la farándula objeto de su atención le hacen puntualizar que «lo mío son las bodas reales y acontecimientos en el mundo entero, y he mantenido el tono sin qué se me erosione mi propia personalidad, porque no hay periodismo menor, sino bien hecho o mal hecho, y yo lo he hecho muy bien». Jaime Peñafiel entrevista «cuando un personaje es noticia, y la verdad es que ya me era dificil encontrar uno que diera la talla, para mantener la mía profesional». Y afirma que no es que necesite un grado de alcurnia, un listón de marquesa para arriba para ocuparse de un personaje. Simplemente, deshecha «las noticias prefabricadas que nos hacen las folklóricas».Tiene cierta fama de déspota, circunstancia que dice emplear «sólo con los déspotas», y algunos compañeros le recuerdan que, tras encargarle transportar unos carretes en algún viaje, éstos llegaron velados a Madrid. Es un conversador infatigable y ameno, y antes de ser trotamundos de lujo hizo sucesos, deportes y guerras. Estuvo casi ocho años en la agencia Europa Press. «Fui el primer reportero que salió de este país», y vivió la guerra de Corea, la de Argelia y Marruecos, los terremotos de Perú y Persia, el primer viaje de un Papa, que hizo Pablo VI a Tierra Santa. «Pero me pasa como a José María García. Estoy ya especializado en este tipo de periodismo y no podría hacer otro». Y es que tiene a sus espaldas 40 bodas reales y pincipescas. «He entrevistado a todos los reyes de Europa y he casado a todas las princesas y reinas y a sus hijas».

Sin ir más lejos, casó a los actuales Reyes de España vestido con la sotana de un cura del Opus, el canciller de la embajada en Grecia, que se la había encargado porque en la calle Arenal, de Madrid, las hacían fenomenalmente. ¿Quiénes mejor, para llevársela, que los enviados de Europa Press? Pero el canciller no tendría la posibilidad de ir hecho un primor. Jaime, cosa rara,en él, quedó fuera del pool de periodistas que iban a presenciar la ceremonia, y, ¡hasta ahí podíamos llegar!, se puso la sotana, y, breviario en ristre y con la cámara en un bolsillo, se coló en la iglesia ortodoxa.

Una de las anécdotas que más recuerda es la coronación de Bokassa, en la que éste montó la parafernalia imitando un cuadro de Napoleón. El emperadorcentroafricano hizo esperar cuatro horas a las delegaciones extranjeras. Y allí estuvieron, a pie firme, Alberto Aza, enviado de Adolfo Suárez, con la bandeja de plata de regalo. Y el embajador holandés o suizo, aguardando a ser recibido por el loco, con su presente en la mano: un queso de metro y medio de diámetro.

Farah Diba y el fallecido Sha, a quien hizo el último reportaje como emperador, han sido la especialidad de Jaime Peñafiel. En breve se publicarán las memorias de la ex emperatriz, que él ha escrito, y que reconoce que le han dado mucho dinero. Y Farah está también en el centro de otra anécdota, protagonizada por José Oneto, director de Cambio 16, a quien Peñafiel metió, dentro de un regalo para su mujer, a raíz de un viaje a Argentina, una prenda íntima comprada por una periodista gallega. Al llegar a su causa y percibir el de saguisado, Oneto envió la prenda a la emperatriz del Irán, con una cariñosa tarjeta firmada por Jaime Peñafiel. «Entonces cayó el Sha, y quizá la recibiera Jomeini», añade.

Reconoce que los famosos cobran por asistir a las fiestas y le parece bien. «Ya cobraban los»duques de Windsor, la Begum Salima, Karim Aga Khan, Gracia deMónaco. Me parece normal, porque promocionan los sitios adonde van».

Peñafiel, ¿a cuántas señoras se ha beneficiado en acto de servicio, es decir, a mayor gloria de la revista Hola?

Hombre, he caído bien y he procurado caer bien. Pero no me he ventiladoninguna señora para hacer un reportaje.

– ¿Y ellas a usted?

– No precisamente para hacer el reportaje.

HOLA y el hijo de Sánchez

Jaime Peñafiel

Libro de Temas de Hoy (1994)

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Pag 10

Mis amigos, los amigos que me quieren, cuando supieron que iba a escribir este libro me hicieron llegar más que una preocupación yo diría que un temor común «¡Que vas a contar!»
Ellos y muchos lectores saben que yo tuve que abandonar, voluntariamente ¡HOLA! tan sólo dos meses después de la muerte de su director-fundador, Antonio Sánchez Gómez (febrero de 1984), junto al que había trabajado durante veinte años. Digamos que ‘por incompatibilidad de caracteres’ con el heredero, el nuevo propietario y director, el hijo de aquel inolvidable ‘hijo de Sánchez’. Y tomé tal decisión de aquel muy doloroso divorcio para salvar lo más valioso de un ser humano: la dignidad personal y profesional.

No hubiese escrito nunca esta historia, aunque veinte años de la historia de ¡HOLA! me correspondan subsidiariamente, si Eduardo Sánchez no me hubiera pedido por carta, una inoportuna y desgraciada carta del 7 de mayo de 1993 mi silencio sobre ¡HOLA!.
Cierto es que ¡HOLA! no era sólo Jaime Peñafiel, of course, aunque por la circunstancia de la estructura de empresa familiar, Jaime Peñafiel sí que fue ¡HOLA! Para muchos lectores lo sigo siendo a pesar del tiempo transcurrido

Esta preocupación de mis amigos cuando supieron del proyecto de este libro se convirtió para Eduardo Sánchez en miedo, y en el propio miedo le llevó a buscar mi silencio por otros medios.
Esta actitud no me sorprendió ya que, anteriormente, intentó y consiguió que eliminaran mi intervención en un documental sobre la historia de ¡HOLA! en la televisión británica.
De todas formas, es de justicia reconocer que el nuevo propietario y director, Eduardo Sánchez Junco, ha sabido ser el digno continuador de la obra de su padre, un hombre que, junto a su esposa Mercedes, aquella bella palentina mitad rubia mitad pelirroja, hoy presidenta de la empresa, supo crear un mundo ideal, joven, entusiasta, apasionado, casi, casi inverosímil, pero tan real y – digamos – tan irrepetible como el ¡HOLA! Su esposa Carmen Pérez Villota también ha contribuido.

El Análisis

LOS ANIMALES DE DOS CABEZAS NO SOBREVIVEN

JF Lamata

Un animal de dos cabezas no podría sobrevivir como un barco con dos capitanes sería ingobernable. D. Jaime Peñafiel se había convertido en la cabeza visible de ¡HOLA! durante años siendo su cara visible para toda la sociedad sólo a las órdenes de D. Antonio Sánchez, el fundador de la revista. Pero ante la muerte, de este difícilmente podía representar para él mucha autoridad el nuevo propietario D. Eduardo Sánchez (hijo de D. Antonio) que había llegado a la revista después de él.

Si D. Eduardo Sánchez quería dejar claro que el que mandaba en ¡HOLA! era él, sólo tenía dos opciones, o dejar claro en sus primeras decisiones que el Sr. Peñafiel estaba sometido a sus decisiones, o causar su marcha. Los hechos se precipitaron por