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LA EMPRESA PESA INAUGURA SU PERIÓDICO POLEMIZANDO CON EL DE EMILIO ROMERO

El periodista franquista Emilio Romero (PUEBLO) apoda al periódico NUEVO DIARIO (del Opus) como el diario ‘Nada Dentro’

HECHOS

El 16 de septiembre de 1967 los periódicos NUEVO DIARIO (de la mañana) como PUEBLO (de la tarde), se aludieron respectivamente.

D. Pedro Calvo Hernando (periodista de NUEVO DIARIO) habla con J. F. Lamata sobre su sección en aquel periódico.

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D. Pedro Calvo Hernando (periodista de NUEVO DIARIO) habla con J. F. Lamata sobre el apodo ‘Nada Dentro’.

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La empresa Prensa y Ediciones S. A. (PESA), vinculada al Opus Dei y a los tecnócratas, gestionaba el diario vespertino EL ALCÁZAR, al que había dado aires renovadores y aperturistas, pero no era suyo, porque la cabecera EL ALCÁZAR era propiedad de La Hermandad de Nuestra Señora Santa María del Alcázar de Toledo, que se había limitado a ceder la gestión a PESA. Por ello, y gracias a las ganancias que había logrado con la subida de tirada de EL ALCÁZAR, PESA decidió fundar un nuevo periódico, este de la mañana, al que dio el nombre de NUEVO DIARIO, cuyo logo serían sus siglas ND.

El primer director de NUEVO DIARIO sería D. José Luis Cebrián Boné, que logró un gran éxito durante su etapa como director de EL ALCÁZAR de PESA – desde un posicionamiento liberal – escogió la vía de la polémica para logra más notoriedad. En uno de los primeros números de NUEVO DIARIO, publicado el 16 de septiembre de 1967, dedicó su editorial al diario PUEBLO. Oficialmente era un editorial para ‘lamentar’ la desaparición de La Tercera página de PUEBLO, dedicada a los artículos más aperturistas de la década anterior.

El diagnóstico de NUEVO DIARIO venía a dar a entender que PUEBLO había sido un periódico beneficiado por la censura, puesto que – gracias al apoyo del ministro falangista D. José Solís a su director D. Emilio Romero – se podía permitir criticar medidas del Gobierno de la dictadura. Y que ahora, tras la supresión de la censura por ‘la ley Fraga’, que permitía que todos los periódicos realizaran críticas, a PUEBLO había perdido ese monopolio, por lo que había preferido prescindir de La Tercera página.

PUEBLO no respondió tanto por la vía de replicar al diagnóstico con razonamientos, sino por una vía que tenía mucho más poder: la de la burla, bautizando a NUEVO DIARIO por otro término que tenía las mismas siglas: «NADA DENTRO».

La siguiente polémica, con un nuevo ataque directo a D. Emilio Romero por parte del periodista D. Pedro Calvo Hernando, causó una dura réplica de PUEBLO y el primer expediente contra el Sr. Cebrián Boné.

16 Septiembre 1967

HA MUETO LA TERCERA PÁGINA DE PUEBLO

Editorial (Director: José Luis Cebrián Boné)

"LOS TIEMPOS CAMBIAN, DESAPARECIÓ LA CENSURA Y OTROS PERIÓDICOS PODÍAN COPIAR ESA PÁGINA"

Ayer tarde, cuando abrimos el diario PUEBLO para leerlo, nos sorprendía el cambio introducido en sus primeras planas. ¿Ha desaparecido la ‘tercera página’? Sí, no hay duda: ha muerto. Lo sentimos. Era una página famosa de las más leídas de la Prensa española. Era la plana política, la plana noble de nuestro colega sindical. Y, sin embargo, en este mundo finito todo muere alguna vez: lo más vivo llega un día a resultar caduco, ¿pero así?, tan de repente… ¿Por qué ha muerto? El propio PUEBLO nos lo explica: ‘Los periódicos, como todas las cosas con vida, tienen que renovarse’: son como los árboles que pierden sus hojas muertas en el otoño.

Durante doce años esta página se asomó a las calles madrileñas con un renovado afán de poner las cosas en su sitio, con espíritu crítico y sin escamotear el bulto a la polémica. Por eso se hizo pronto muy leída. Eran momentos difíciles para la Prensa española que sólo dejaba escapar incienso por las rendijas de la mordaza que suponía la censura. Por eso era mayor el contraste del que salía favorecida la famosa página.

Los tigres con que se adornaba eran la imagen perfecta de su poder y de su ‘garra’. ¿Qué institución o qué hombre público no salió alguna vez arañado? Tal llegó a ser su reputación que el ‘gallito’ de primera plana no tuvo inconveniente en pasar en ocasiones al Interior para arroparse en su fama. ¡Qué tiempos tan difíciles aquellos para la prensa española!  Pero los tiempos cambian, desapareció la censura y fueron muchos los periódicos que copiaron aquella página famosa. Ya no estaba sola y eso le restó, sin duda si no interés, al menos si fama. Y antes de que la perdiese toda, ha sido preferible matarla para que quedara en el recuerdo de sus muchos lectores la imagen clara de antaño. Nos parece una medida inteligente. Se cierra una página de la historia del periodismo español. Lo sentimos muy de veras, pero la vida sigue y el periodismo es vida.

16 Septiembre 1967

NADA DENTRO

Editorial (Director: Emilio Romero)

'NUEVO DIARIO' ADOPTA UN EXTRAÑO AIRE, COMPUNGIDO POR NO TENER 'NADA DENTRO'

NUEVO DIARIO ha adoptado un extraño aire de cortés plañidera por la desaparición – por propia decisión nuestra de renovación – de la Tercera Página. Lo que en nuestra explicación era un canto a la esperanza y a la fe ante las cosas que tenemos que hacer, y que vamos a hacer, sin nostalgias y sin debilidad, el nuevo periódico de la mañana se compunge por su cuenta y habla de no sé qué caducidades del tiempo, y acude a la original imagen de ‘los árboles que pierden sus hojas muertas en el otoño’. Lo más noble y lo más fértil es morir después de una gran vegetación; lo más triste hubiera sido la frustración al nacer. Una larga vida de éxito, de lozanía y de ejemplaridades merece el reconocimiento y el honor.

Siguiendo a nuestro colega en la imagen lírica y vegetal a la que ha acudido, los árboles mal plantados, subrepticiamente erigidos, misteriosamente abonados, producen, sin embargo, al nacer, hojas muertas. La frustración de las hojas es no tener NADA DENTRO.

A por mí

Emilio Romero

En las postrimerías de los años sesenta, dos periódicos diarios fueron a por mi cabellera, a la manera de los comanches, porque en los comienzos de los setenta iría ya a por mi cabeza una publicación semanal. Aquellos periódicos fueron inicialmente NUEVO DIARIO y MADRID. El primero estaba constituido por periodistas del Opus Dei o procedentes de la Universidad de Navarra, al mando de un buen profesional que fue José Luis Cebrián. (Cuidado con esto del apellido Cebrián, porque hay dos; uno es este que menciono, y el otro es Juan Luis, director de EL PAÏS, desde su fundación hasta nuestros días) NUEVO DIARIO, con legítimo entusiasmo, tenía solamente un rival al que quería desnucar, porque la otra prensa era institucional – el ABC y el YA – y los demás no le inquietaban. Su línea era la de buscar angustiosamente dos cosas: lectores y mi cabellera. Un buen día que se pasó de rosca, escribí en primera página este breve texto con las iniciales del propio NUEVO DIARIO, pero cuyo título era ‘Nada Dentro’. Respetaba como se ve, la N y la D.

Este periódico tuvo una vida corta, cambió de director, al final se hizo cargo de él la familia Oriol y al poco tiempo desapareció.

El Análisis

LOS MOLESTOS 'MOTES'

JF Lamata

El enfrentamiento entre los periódicos de PESA (ND y EL ALCÁZAR) con el diario PUEBLO venía por partida doble. La política – los patrones políticos de los dos respectivos periódicos eran los referentes de las dos familias del franquismo más enfrentadas – y la comercial, puesto que ambos querían el ‘monopolio’ de los lectores aperturistas.

Aquella primera batalla de ND supuso un duro golpe, porque D. Emilio Romero tuvo la suficiente agilidad de utilizar el recurso del ‘mote’ contra su rival y tuvo un éxito rotundo, en el sentido que hasta el final de sus días, incluso cuando el periódico cambio de propietario y quedó en manos de los tradicionalistas,  ND siguió siendo recordado como ‘el periódico del NADA DENTRO’. El apodo es un arma muy poderosa en las batallas mediáticas.

J. F. Lamata

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